Tras conocerse el incremento del 23,7% en el salario mínimo (SMMLV) para 2026, el panorama para las empresas que cotizan en bolsa en Colombia entra en una zona de turbulencia. Pero ojo, que no a todas les pega por igual.
El Grupo Cibest analizó quién es quién en la bolsa frente a este golpe y, aunque el susto es grande, la buena noticia es que más del 80% de los emisores locales tienen una sensibilidad moderada o baja, lo que significa que tienen la espalda suficiente para aguantar el chaparrón sin mayores traumas.
Aquí los puntos clave para que usted entienda cómo está el tablero:
1. Los que están «en la buena» (Sensibilidad Baja)
- Ecopetrol e ISA: Son los más fuertes. Tienen deudas organizadas a largo plazo y no dependen tanto de trabajadores que ganen el mínimo, además de tener poca exposición a tasas de interés variables.
- PEI (Inmuebles): El costo de los empleados es apenas el 5% de sus ingresos disponibles. Con márgenes operativos superiores al 80%, un aumento del mínimo es apenas un rasguño para ellos.
- Sector Energía e Hidrocarburos: Al ser industrias que usan más capital y tecnología que mano de obra masiva, y contar con altos márgenes, pueden absorber el impacto de manera efectiva.
2. Los que están en el «ojo del huracán» (Sensibilidad Alta)
- Grupo Éxito: Es el caso más delicado porque el comercio usa mucha mano de obra y tiene márgenes muy estrechos. Tienen un índice de sensibilidad al salario mínimo del 70%, toda su deuda está amarrada a tasas que suben con la inflación y sus vencimientos son a muy corto plazo.
- El Cóndor: Esta constructora tiene el agua al cuello porque el 66% de sus deudas vencen en los próximos dos años. Les va a tocar refinanciar con intereses más caros en un momento donde sus costos operativos también suben.
- Enka: Registra una de las exposiciones más altas al costo laboral, con un índice de sensibilidad del 74%.
3. El sector financiero: El lío de los servicios y el fondeo
- Aunque un cajero no gane el mínimo, los bancos sienten el golpe por la nómina tercerizada (aseo, vigilancia y mantenimiento), que sube de inmediato con el decreto.
- El 80% de su deuda está a tasa fija, lo que ayuda , pero el 50% de su plata viene de depósitos (como los CDT) que vencen en menos de un año. Si las tasas suben para frenar la inflación que genera el mínimo, a los bancos les saldrá más caro ese dinero.
En resumen: La clave para sobrevivir a este 2026 no es solo cuánto vendan las empresas, sino qué tan bien manejada tengan su deuda. Los que deben plata a tasas variables y tienen mucha nómina verán un recorte directo en sus utilidades y en la capacidad de repartir dividendos.



