El caos en Soacha y Bogotá

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Los bloqueos y saqueos de la noche del miércoles en la localidad de Ciudad Bolívar, al extremo sur de Bogotá, fueron la antesala del caos que se vivió ayer en la capital. La zona tuvo que ser militarizada y amaneció con toque de queda ordenado por la Alcaldía Mayor.

Lo de Ciudad Bolívar anticipó de qué tamaño serían las protestas de ayer en el centro y la entrada sur de la ciudad.

Desde las primeras horas, varias manifestaciones convocadas por la Mesa Ampliada Nacional Estudiantil (MANE) y otras organizaciones sociales se alistaron para marchar por vías principales como las calles 80, 26, 19 y 13, así como la carrera 7ª en el centro de Bogotá.

Mientras tanto, la autopista Sur, que conecta a Soacha con la capital, amaneció bloqueada y en la noche fue militarizada para retomar el control del orden público. Un grupo de transportadores cerró la vía a la altura del centro comercial Unisur. Los jóvenes que se unieron a ellos impidieron el paso de camiones, buses, carros particulares y motos con llantas quemadas en medio de la vía.

Varios menores de edad, habitantes de los barrios que rodean la autopista, se armaron con palos y piedras para cerrar el paso. La jornada se convirtió en la oportunidad para reclamar no sólo por mejores condiciones para los campesinos, sino también por el olvido al que ha estado condenado Soacha.

Aunque algunos estudiantes que participaron en el bloqueo les recordaban a los participantes que no debía haber violencia, otros decidieron continuar con las pedreas en calles aledañas. Antes del mediodía miembros del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) dispersaron a los manifestantes.

La situación generó enfrentamientos que se prolongaron durante la tarde. Más de 40 personas, entre adolescentes y adultos, fueron capturadas, reportaron las autoridades al cierre de esta edición. El alcalde municipal de Soacha, Juan Carlos Nemocón, ordenó el toque de queda de 9:00 p.m. a 4:00 a.m. y decretó la ley seca.

Por otra parte, en el centro de Bogotá, cuando transcurrían en calma las marchas que se habían reunido en la Plaza de Bolívar, también comenzaron los enfrentamientos con la Fuerza Pública. El alcalde Petro reconoció: “El extremismo se tomó la movilización. Ahora tenemos es confrontación”.

De repente, la Plaza de Bolívar quedó vacía luego de que el Esmad dispersara a los manifestantes. Hubo saqueos alrededor del centro de Bogotá en sectores como San Victorino. En total: 147 heridos, 26 de ellos con relativa gravedad, y 40 detenidos en la UPJ. En Suba, un joven de 16 años murió durante un enfrentamiento entre vándalos.

Ante el difícil panorama el alcalde Petro ordenó el toque de queda en Bosa, Ciudad Bolívar, Suba y Engativá -donde un CAI fue atacado-hasta hoy a las 5:00 a.m. y la ley seca en estas mismas localidades hasta las 7:00 p.m., además de la orden de que el Ejército intervieniera por la presencia de personas que atacaron locales comerciales. La Secretaría de Educación dijo que hoy sí habrá clases en los colegios públicos, mientras que los privados tienen autonomía para decidir si continúan o no con su actividad.

En cuanto a las vías de acceso a la capital, por lo menos tres estuvieron bloqueadas ayer. Campesinos de Fusagasugá y Mosquera taponaron algunos tramos en zonas rurales de los municipios. Mientras tanto, la principal conexión entre Bogotá y Boyacá estuvo bloqueada por campesinos de Turmequé, Villapinzón y Ventaquemada, a pocos kilómetros del peaje que divide a los dos departamentos.

Fuente El Espectador

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