Bogotá, 28 de enero de 2026. Ante la inminente visita del presidente Gustavo Petro a Washington para reunirse con Donald Trump, el expresidente y director del Partido Liberal, César Gaviria Trujillo, hizo pública una misiva con «orientaciones estratégicas» para evitar un descalabro en la política exterior colombiana.
Un giro radical frente a la «confrontación»
Gaviria es enfático: la relación bilateral atraviesa su momento más delicado en décadas, marcada por una «crisis de confianza» que afecta la seguridad y la economía nacional. Para el exmandatario, Petro debe abandonar cualquier «narrativa ideológica» o actitud «anti-norteamericana» que haya caracterizado su gestión hasta ahora.
«La diplomacia no se ejerce mediante confrontaciones públicas, ni por redes sociales, ni por discursos callejeros, sino a través de canales institucionales», reza el documento.
El «error» del argumento chino
Uno de los puntos más críticos de la carta cuestiona la intención de Petro de plantearle a Trump que el principal problema comercial de Colombia es el déficit con China (estimado por el Gobierno en 14.000 millones de dólares). Gaviria califica esta postura de «falsa», «dañina» y sin fundamento técnico en datos del Banco de la República o el DANE.
Recordó que Estados Unidos sigue siendo el mayor socio comercial con un intercambio de 36.700 millones de dólares, y que intentar usar a China como alternativa estratégica solo socavaría la voluntad de Washington para cooperar.
El fin de la «Paz Total» y el fantasma de la coca
En materia de seguridad, la carta presenta cifras alarmantes. Gaviria cita informes de la ONU y expertos para señalar que Colombia alcanzó un máximo histórico de 263.000 hectáreas de cultivos de coca (un aumento del 80%).
- La erradicación manual ha caído un 93%.
- La tasa de incautación bajó del 42% al 28%.
Bajo este panorama, el director del Partido Liberal le pide a Petro que tome la decisión de «abandonar esa política de paz total», calificándola de incompatible con los intereses nacionales y responsable de que bandas criminales llenen los vacíos territoriales.
Venezuela: Menos ideología, más pragmatismo
Finalmente, Gaviria insta a un viraje radical en la política frente a Caracas. Critica la «solidaridad e identificación» que el gobierno Petro ha mostrado hacia Nicolás Maduro (a quien llama dictador) y cuestiona el papel de figuras como Delcy Rodríguez.
Tras la reciente captura de Maduro, Gaviria sugiere que la política exterior colombiana debe subordinarse al objetivo superior de mejorar la relación con la administración Trump, dejando de lado la «tolerancia» hacia grupos terroristas que se refugian en suelo venezolano.

