Uribe: «Argentina avanza hacia una dictadura de Estado empresarial»

El ex presidente Alvaro uribe opinó por Twitter sobre la decisión del gobierno argentino de expropiar las acciones de la petrolera YPF, filial de la española Repsol.

«Ahora Argentina avanza hacia dictadura de Estado empresaria. Ni OEA ni gobiernos defienden valores democráticos», es el mensaje completo que twiteó Álvaro Uribe este miércoles en su cuenta de la red social (@AlvaroUribeVel).

También sugirió a a sus seguidores que lean una nota titulada «Cristina pateó la lonchera». El artículo que el ex mandatario recomendó a sus followers es del diario El Colombiano y asegura que «la decisión del gobierno argentino de intervenir y expropiar» la emperesa YPF «es una patada a la inversión extranjera y un autogol a la seguridad jurídica».

El periódico dice también que la presidente Cristina Kirchner «está haciendo todo lo posible por encarnar lo más rancio del peronismo argentino y dividir el país entre quienes la apoyan y quienes la odian».

Tamibén coincide con las autoridades españolas en calificar de «hostil» la toma de YPF y que tal actitud «es una muestra tácita de que el poder acumulado y desmedido siempre lleva a la insensatez».

El Colombiano apela al deporte nacional de los argentinos para calificar la iniciativa: «En los mejores términos futbolísticos, la decisión de expropiar a la petrolera YPF es una patada voladora que se le propina a Repsol, pero que podría terminar siendo el más grande y costoso autogol argentino en materia de inversión extranjera, con efectos en el resto del hemisferio, Estados Unidos y Europa«. «La Presidenta K (…) está jugando con candela», sostiene el duro editorial.

«La reputación de un país, agrega el artículo, no se mide por el número de contratos que suscriba con sus pares, sino por la seriedad con que se cumplen. O por el rigor jurídico con el que se deshacen».

Y asegura que en el caso de la Argentina con YPF no hubo seriedad ni rigor sino que «se dinamitaron todas las bases de la confianza y el respeto que deben regir las relaciones comerciales». «Se abre un peligroso precedente -advierte el diario- que no afecta, única y exclusivamente, a una empresa española, sino que pone en entredicho la confianza inversionista de toda América Latina».

Finalmente, asegura que «los efectos económicos hacia el resto de la región aún están por verse» y concluye que se trata de «una mala noticia en momentos en que, precisamente, América Latina puede convertirse en la plataforma económica que permita el despegue de la economía de los Estados Unidos y Europa, y mantenga a flote al gigante asiático».

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