Marcha Patriótica apoyará reelección de Santos

Hasta hace unos meses el Movimiento Marcha Patriótica resultaba incómodo para el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, al punto de haber sido señalado por el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, de estar “financiado en buena medida por la organización terrorista de las Farc».

Marcha Patriótica, como organización políticosocial, es un protagonista relativamente nuevo. Nació a la vida pública en abril de 2012 y desde entonces esta organización, para muchos, de la izquierda radical, ha trascendido de manera particular por su capacidad de movilización en regiones sensibles del país.

Estuvo apoyando el paro de los mineros en agosto del año pasado y en el paro cafetero de marzo de ese mismo año. Pero su mayor importancia la logró entre agosto y mediados de octubre de 2013 cuando se involucró en el paro nacional agrario que involucró sectores paperos, cacaoteros y lecheros.

Su papel más destacado lo tuvo en la región del Catatumbo (Norte de Santander) donde lideró el cese de actividades que allí empezó desde junio y se extendió hasta octubre. En esa zona del país, la situación de paro generó enfrentamientos con la Fuerza Pública, desplazamiento de la población y desabastecimiento de alimentos.

Una de las movilizaciones del pasado Paro Nacional Agropecuario de 2013.

A partir de esas movilizaciones que lindaban entre lo legal y lo ilegal, por el bloqueo de vías públicas, algo rechazado de manera radical por el Gobierno, Marcha Patriótica fue una piedra en el zapato para el gobierno Santos que intentó conjurar los paros con delegados del más alto nivel como Luis Eduardo Garzón, ministro consejero delegado para el diálogo social, Fernando Carrillo, entonces Ministro del Interior y hasta el vicepresidente Angelino Garzón.

En ese momento el Gobierno insistió en que las marchas estaban infiltradas por la guerrilla.“En el Catatumbo, los actores armados ilegales apuestan por incidir en el proceso, y eso no lo vamos a permitir”, dijo Carillo.
Luego, el fiscal general, Eduardo Montealegre aseguró que tenía pruebas que demostraban la infiltración de grupos armados ilegales en las movilizaciones.

«Esta manifestación legítima de sectores populares y democráticos está siendo infiltrada en algunas zonas del país o por las Farc o por el Ejército de Liberación Nacional (ELN)”, declaró.

Mientras el Gobierno Nacional denunciaba la infiltración de la guerrilla en los paros, Marcha Patriótica hacía lo propio con los militantes de su colectividad que estaban siendo arrestados dentro del marco de las movilizaciones. Uno de ellos fue Francisco Javier Tolosa, capturado en Cúcuta por supuestos nexos con las Farc.

Esta situación de paro y malestar social, que contó con el respaldo de Marcha Patriótica, le costó al Presidente Juan Manuel Santos la caída más grande de su imagen desde que está en el cargo.

Además, agudizó las tensiones de parte y parte al punto de que, superada la situación de paro, el movimiento político anunció su
posible disolución ante la falta de garantías para ejercer la oposición.

Piedad Córdoba dijo en ese momento que 29 militantes habían sido asesinados y que la colectividad estaba expuesta a “señalamientos”, “estigmatizaciones”, “desapariciones” y detenciones de sus militantes que luego eran “procesados con pruebas y testimonios falsos”.

Ante el anuncio de Marcha de disolverse Córdoba y cerca de 30 delegados de ese Movimiento se reunieron con el presidente Juan Manuel Santos para analizar la seguridad de sus los miembros.

Durante el encuentro con el primer mandatario, la exsenadora propuso una constituyente u “octava papeleta” como una forma de “apoyar los acuerdos de paz de La Habana”.

Por eso es difícil de explicar, incluso para miembros de sus propias filas, la decisión de este jueves de Marcha Patriótica de apoyar en las urnas, el próximo 15 de julio, al presidente-candidato Juan Manuel Santos.

“No hay una contradicción. Lo que estamos viendo es que la principal amenaza hoy contra los diálogos de paz es el uribismo, es la candidatura del señor (Óscar Iván) Zuluaga, pero tampoco estamos convencidos que la paz estable y duradera esté garantizada con el gobierno de Santos”, explicó Carlos Lozano, otro de los vocero de Marcha Patriótica.

Según dicen, el país no puede admitir “una nueva frustración de la solución política del conflicto armado” y aunque ninguno de los dos candidatos en contienda, Óscar Iván Zuluaga, del Centro Democrático, ni Juan Manuel Santos, de la Unidad Nacional, “representan los cambios que Colombia necesita ni los intereses objetivos de las grandes mayorías empobrecidas de este país”, apoyarán al segundo pues en su concepto el uribismo “es la principal amenaza contra los diálogos”.

El anuncio lo hicieron no sin antes enfatizar en que continuarán con su oposición a algunas prácticas del Gobierno de Santos como su “feroz persecución al movimiento social y político alternativo de este país”.

Sobre las declaraciones del Ministro de Defensa en tanto que Marcha Patriótica ha sido señalado por el Gobierno como cercanos a las Farc y, ante la sorpresiva decisión de apoyar a Santos, Lozano explicó que Pinzón “no abandonará esa prédica”.

“Sin embargo, lo que hemos demostrado a lo largo de la trayectoria de Marcha Patriótica y con esta posición es que adoptamos decisiones independientes, autónomas, soberanas y única y exclusivamente a la paz”, puntualizó.

Con este respaldo a la campaña de Santos, Marcha Patriótica, que reúne a más de 2.000 organizaciones sociales de izquierda como Poder Ciudadano de Piedad Córdoba, se sumó a otras colectividades con esta misma tendencia política -la Unión Patriótica y algunos sectores del Polo y Progresitas- que abiertamente manifestaron su apoyo al Presidente-candidato

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