Elecciones: ¿Por qué Zuluaga y no Santos?

Que habría segunda vuelta presidencial, no había la menor duda. Y que ganara Zuluaga en la primera, también era posible.

Por Carlos Obregón
Dónde esta la bolita

Las encuestas de la última semana, en su mayoría, advirtieron sobre esa posibilidad. La duda estaba en el empate técnico que siempre daba el margen para pensar que el presidente Juan Manuel Santos haría la diferencia con la maquinaria y los apoyos de última hora de Gustavo Petro y de Antanas Mockus.

¿Por qué perdió Santos? Regionalmente, si se mira el mapa que aparece en la página de la Registraduría, el presidente ganó en la periferia, las Costas Atlántica y Pacífica y la Amazonia, pero esos son departamentos con electores desalentados por la violencia –casos de Cauca, Nariño y Chocó- y en el caso del norte del país, electores movidos más por caciques regionales, que por líderes nacionales. En algunos departamentos de la Costa norte, Santos apenas logró los votos de un senador. De modo que el apoyo en esas regiones resultó insuficiente.

El gran revés para Santos se dio en la zonas central, andina y oriental, ese azul pálido del mapa electoral, donde se dieron situaciones adversas para el presidente antes de la campaña por un paro campesino mal manejado –Boyacá, Huila, Cundinamarca, Casanare o Caquetá—o Bogotá, donde no solo perdió con Zuluaga sino también con Clara López, en lo que pareciera entenderse como la cuenta de cobro del elector independiente por firmar la destitución de Petro.

Lo de la zona cafetera, incluido Antioquia, era de esperarse no solo por ser tierras uribistas sino por el malestar cafetero liderado por unos dirigentes con influencia política que se han convertido en la piedra en el zapato de este Gobierno.

Ahí estuvo la gran diferencia. Zuluaga le sacó más 300.000 votos al presidente en Medellín –donde Santos fue cuarto–, y Bogotá. Dos capitales ahora determinan la elección, al menos la del 2014, y no la Costa que por décadas ha sido el factor decisivo.

El resto de las culpas deberá buscarlas Santos en su campaña. Confundieron gobierno con reelección y se confiaron. El mayor activo de Santos, la paz, no se supo vender en el mensaje de la campaña, y lo dejaron solo tratando de espantar los fantasmas que expusieron los enemigos del proceso. Y la guerra sucia parece haberle hecho más daño a su campaña que a la de su contrincante en segunda vuelta.

¿Por qué ganó Zuluaga? Si a alguien tiene que agradecerle el candidato del Centro Democrático es al expresidente Álvaro Uribe que se echó la campaña al hombro, recorrió el país y se dedicó a atacar a Santos. Uribe logró polarizar la campaña sin ser candidato, y fue efectivo en el ataque con los señalamientos de ingresos ilegales de dineros a la campaña de Santos en el 2010. Mientras, Zuluaga se centró en manejar el mensaje antiproceso de paz con afirmaciones como la negociación del futuro de las fuerzas armadas o la impunidad para la guerrilla por delitos de lesa humanidad.

Quedan tres semanas para la segunda vuelta. La pregunta que los colombianos se hacen es quién ganará. La diferencia de 450.000 votos que le sacó Zuluaga a Santos parecería posible de remontar, pero también fácil de aumentar. Al menos habrá dos hechos claves: las alianzas que se den alrededor de uno u otro candidato –Marta Lucía Ramírez con el uribismo y sectores de izquierda e independientes con Santos—y un gran esfuerzo de ambos contendores para convencer al 60 % de los abstencionistas.

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