Golpe de Estado en Tailandia: el Ejército anuncia por televisión la toma del poder

«Para que el país vuelva a la normalidad», las fuerzas armadas «deben tomar el poder a partir del 22 de mayo a las 16H30», hora local, (09H30 GMT), precisó el jefe del Ejército en una declaración leída por la televisión, bajo control castrense.

El uniformado se mostró acompañado por los jefes de todas las fuerzas armadas, en una evidente muestra de unidad ante la inestabilidad política del país.

Como primeras medidas, el Ejército decretó un toque de queda nocturno en todo el país. «Nadie está autorizado a salir de su domicilio entre las 22H00 y las 05H00» locales (15H00-22H00 GMT), declaró un vocero militar.

Se ha ordenado además a todas las cadenas de radio y televisión suspender sus emisiones. De inmediato, testigos informaron a la agencia AFP que los militares han detenido en la calle a líderes de grupos oficialistas y opositores.

En el aspecto político, se ha suspendido de inmediato la Constitución y destituyó al gobierno. Los militares, sin embargo, decidieron mantener en funciones al Senado.

«La Constitución de 2007 está suspendida, con excepción del capítulo sobre la monarquía», declaró un vocero del Golpe, precisando que eso permitirá «dirigir el país sin sobresaltos». «El Senado sigue funcionando, mientras que el gobierno está suspendido», agregó.

Ley marcial

El martes, el Ejército había impuesto la ley marcial en el reino, marcado por varios meses de crisis política y manifestaciones antigubernamentales que provocaron 28 muertos y varios heridos.

«Declarar la ley marcial no constituye un golpe de Estado, sino que tiene por objetivo restaurar la paz y el orden público», afirmó entonces la fuerza en el comunicado.

El Ejército tailandés ya había amenazado con intervenir en la crisis tras la muerte de tres manifestantes en un ataque con granada en pleno centro de Bangkok.

El jefe del Ejército, Prayut Chan-O-Chan, decreta la ley marcial en Tailandia

Tras la ley marcial, fueron desplegados soldados en las calles del centro de Bangkok, y se decretó la censura de los medios de comunicación en interés de la «seguridad nacional». Diez canales de televisión, algunos vinculados a los sectores pro y antigubernamentales fueron clausurados y dejaron de emitir inmediatamente.

El Ejército «prohíbe a todos los medios de comunicación distribuir cualquier información o fotografía que puedan afectar a la seguridad nacional», precisó el comandante en jefe, general Prayut Chan-O-Cha, en una declaración emitida por radio y televisión.

Rechazo opositor

La oposición, por su parte, afirmaba hasta la declaración del golpe de Estado que se encontraba en el último tramo de su ofensiva para derrocar al gobierno interino, instalado tras la destitución de la primera ministra Yingluck Shinawatra. Ésta estaba acusada de ser títere de su hermano, Thaksin, a su vez derrocado por un golpe de Estado en 2006, quien se encuentra en el exilio.

Los Camisas Rojas, un poderoso movimiento integrado por partidarios del Gobierno, muy fuerte y numeroso entre la población rural del norte y noreste del país, advirtió a la oposición sobre el riesgo de una eventual guerra civil si se obstina en hacer caer a lo que queda del gabinete de gobierno.

Antecedentes

La historia de Tailandia registra desde 1932, cuando se instauró la monarquía constitucional, dieciocho intentos o golpes de Estado exitosos. El último de éstos, el de 2006, contra Thaksin Shinawatra.

A pesar de que el comandante en jefe del Ejército ha tenido posturas diferentes durante los últimos meses, la institución castrense había evitado hasta ahora inmiscuirse en la espiral crítica que se producía en el país, inclusive cuando los manifestantes ocuparon edificios públicos.

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