Unificación de tarjetas de Transmilenio no se logrará antes de 2015: Veeduría

Bogotá, 22 de Mayo ¬_RAM_ Mientras se ajustan los contratos, se hace la solicitud, recibo y cambio de equipos, la integración total de tarjetas sería una realidad en 2015, no antes.

Transmilenio, debe liderar la acción de los dos recaudadores para que esta fase de transición y sustitución cuente con equipos jurídicos y técnicos de altísimo nivel y con dedicación exclusiva para lograr la meta prevista antes de diciembre del 2015.

La principal razón que aduce la Veedora es que en el Comité realizado el pasado 10 de abril se aprobó por parte de los recaudadores y el ente gestor, adelantar en 18 meses la fase de sustitución de la plataforma tecnológica de las fases I y II que hoy opera Angelcom. Sustitución que hace parte de la obligación contractual de Recaudo Bogotá y que estaba prevista realizarse a partir del 20 de diciembre del 2015, cuando se vence el contrato de Angelcom y RB queda como único operador de recaudo para las 3 fases.

La decisión de adelantar la sustitución por parte de RB en 18 meses y la consecuente entrega de equipos y estaciones funcionando por parte de Angelcom a Transmilenio, implica para el ente gestor hacer varias modificaciones a los contratos vigentes de cada uno de los operadores. Modificaciones que se expresan en otrosíes que deben incorporar las implicaciones jurídicas de los ajustes técnicos y financieros.

Este acuerdo del 10 de abril entre los operadores y Transmilenio de adelantar la sustitución en 18 meses, se logró bajo el compromiso entre las partes de que no se afectarían los intereses económicos de ningún operador, (ii) no representaría costos adicionales para el ente gestor y (iii) se garantizarían las obligaciones pactadas en los contratos vigentes.

“Como ente gestor, Transmilenio debe liderar esta fase de transición, conformando equipos especializados, de altísimos nivel y de dedicación exclusiva, toda vez que este acuerdo implica implementar un proceso sin antecedentes en el país y con implicaciones jurídicas, financieras y técnicas, en los contratos de los operadores y el rol de Transmilenio. El ente gestor debe convocar y coordinar las mesas de trabajo, definir planes de acción y cronogramas detallados que permitan definir las responsabilidades de cada uno de los operadores y los tiempos de implementación, enfatizó la Veedora Adriana Córdoba.

Al tener los otrosíes firmados, cuyos ajustes podrían tardar 3 meses, Recaudo Bogotá solicitaría los equipos, lo que podría demorar entre 3 y 6 meses más. Posterior a la llegada de los equipos, se iniciaría la implementación real de sustitución en las 114 estaciones, la cual puede tardar entre 8 y 10 meses, si se tiene en cuenta que los trabajos no deben afectar la operación de las estaciones, las cuales diariamente mueven en promedio un total de 2 millones de viajes al día.

“Si se cuentan los 3 meses de las definiciones de ajuste de los contratos, los 3 a 6 meses de solicitud y recibo de los equipos y los 8 o 10 meses de cambio de equipos, estamos contando que pasarían aproximadamente 18 meses y la integración sería una realidad en diciembre de 2015”, reiteró la Veedora.

La Veeduría Distrital, reitera que hay muchos detalles financieros, técnicos y logísticos que deben quedar modificados antes de lograr una total integración para el usuario y por lo tanto no es realista informar al ciudadano que se tendrá una integración en diciembre de 2014. “hay que ser transparente en los planes de acción y cronogramas para no generar falsas expectativas”.

Los temas que deben ser ajustados previamente, están asociados a riesgos (i) comerciales (demanda de pasajeros, cartera, caducidad), (ii) de construcción o infraestructura (redes y equipos), (iii) de implementación, de operación e información y gestión, y (iv)) jurídicos. Todos estos aspectos requieren ser revisados por los operadores y por Transmilenio como por ejemplo: quién asumirá la responsabilidad por vulneración de la seguridad de las tarjetas o por ingeniería inversa; cuáles son los alcances y las responsabilidades tanto de Angelcom como de Recaudo Bogotá en las condiciones y el mantenimiento adecuado de la red para el adecuado funcionamiento de la tarjeta Tullave en la fases I y II de Transmilenio y quién asumirá los costos que pueda producirse antes y después de la sustitución de los equipos.

Para la titular del ente de control preventivo, es fundamental revisar costos y riesgos que habrá que asumir por la sustitución anticipada del concesionario de Fase I y II de todos los activos, equipos y redes relacionadas, lo cual es un procedimiento particularmente complejo puesto que la reversión de los equipos está previsto para iniciar después del 20 de diciembre de 2015, cuando terminen las concesiones.

Frente a este panorama, la Veeduría Distrital considera conveniente elevar la consulta al Consejo de Estado para evitar problemas jurídicos, toda vez que hay muchos temas prácticos y logísticos sobre la realización de los inventarios de todas las redes y componentes del recaudo que hay que revertir anticipadamente (redes eléctricas; redes eléctrica de emergencia; red de datos; red de telecomunicaciones y equipos de recaudo). Lo anterior implica de una parte un protocolo muy detallado de entrega e inventario; y de otra parte un acuerdo sobre los costos de mantenimiento durante el tiempo anticipado que los recibiría Recaudo Bogotá.

Por su parte, Transmilenio S.A. le informó a la Veeduría Distrital que se adelantan las acciones necesarias con los operadores para analizar los aspectos jurídicos, técnicos y económicos para formalizar los compromisos pactados ante la fase de preparación y transición aprobada en el Comité de Recaudadores. Estas son la elaboración de versiones previas de los otrosís de los contratos y las visitas de diseño a varias estaciones de Fase I y Fase II por parte de los recaudadores, acordando utilización de redes eléctricas y de comunicaciones existentes.

Sin embargo, ya hay retrasos frente al cronograma que el mismo ente gestor presentó en el Comité de Recaudadores: la primera acción que implicaba ajustar los contratos específicos en tan sólo 15 días, aún hoy no se ha concretado. Se necesita ajustar cronogramas con tiempos que sean más realistas frente al tamaño de las tareas.

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