José Mujica: «Dicen que fui guerrillero, sigo siéndolo»

«Nuestro comercio mundial da lástima, nos pasamos 40 años discutiendo el sistema multilateral y desembocamos en 350 tratados de libre comercio y 200 más que se están cocinando y lo menos que hay es libertad de comercio», cuestionó el presidente uruguayo, José Mujica, durante la sesión protocolar del Consejo Permanente de la OEA.

«Cuando tenemos que avanzar hacia la liberación del comercio, hacemos exactamente lo contrario. Nos queremos juntar en gigantescas unidades unas contra otras, cuando en realidad la humanidad debe integrarse en el planeta», insistió el mandatario en Washington.

El presidente de Uruguay y ex dirigente de la guerrilla Tupamaros aclaró que no concurrió a la OEA para cultivar la cortesía, sino con el objetivo de ayudar a buscar otros caminos, a enfrentar los desafíos. Según un artículo de Ultimas Noticias, Mujica instó a tener el coraje de vivir y amar la vida por encima de todos los valores y dijo que eso «es preparar el camino para los que nos van a suceder con honradez intelectual».»Nuestra América seguirá siendo tierra de porvenir, de esperanza, si tiene la capacidad de poder aprender de su dolor, saber olvidar si se trata de venganza, y no saber olvidar si se trata de no volver a cometer los mismos errores», afirmó.

«Dicen que fui guerrillero… sigo siéndolo», agregó Mujica en alusión a que suele plantear temas que no le darán mucho reconocimiento, pero que de todas formas insiste en poner sobre la mesa. «Yo no voy a vivir el tiempo que, precipitadamente, se nos viene encima, pero no será más de lo mismo, pues estamos en un cambio de época», advirtió.

«Hay que ver este asunto en la reacción de los niños, de los muchachos, que tienen relaciones intercontinentales, tienen gustos de carácter planetario; muchas de nuestras cosas les suenan a leyenda y construyen una nueva cultura de carácter universal», ejemplificó. «No dejan de existir las culturas nacionales, pero se crea una macrocultura globalizante», reflexionó.

Comentó que hay una agenda de problemas mundiales que no tienen cabida en ninguna parte, porque los gobiernos siguen siendo nacionales y se preocupan de sus temas.

«Mientras las bolsas de nylon se acumulan en el océano Pacifico y los polos terrestres se derriten, la humanidad se hace la distraída», lamentó Mujica. Y explicó que esto no ocurre porque el hombre sea malo, sino porque la civilización está cubriendo todo el planeta y marcha por la vía de los hechos, sin conducción racional.

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