Los prorrusos ganan referendo en este de Ucrania

Los prorrusos declararon una resonante victoria en un referéndum este domingo en el este de Ucrania, que para algunos significa la independencia, mientras que para otros es una posible unión a Rusia, en medio de crecientes tensiones y enfrentamientos que han dejado varios muertos.

Los organizadores de Donetsk, la región principal de la votación, dijeron que casi un 90 por ciento votó a favor del autogobierno o de la secesión de Ucrania. (Lea también: Referéndum separatista no afectará la integridad de Ucrania).

Mucho antes del cierre de las urnas, un líder separatista dijo que la región formaría sus propios órganos estatales y fuerzas militares después del referéndum, para formalizar una secesión que comenzó con tomas armadas de edificios estatales en una decena de poblados del este el mes pasado.

Otro dijo que la votación no cambiaría el estatus de la región, pero que demostraría que el este deseaba decidir su propio destino, ya sea en Ucrania, como nación independiente o dentro de Rusia. “Ochenta y nueve por ciento, eso es”, dijo el jefe de la comisión electoral separatista en Donetsk, Roman Liagin, vía telefónica, al ser consultado por el resultado de una votación que el gobierno prooccidental de Ucrania en Kiev ha condenado como ilegal.

Posteriormente, Liagin informó cifras oficiales de un 89,07 por ciento a favor y de un 10,19 por ciento en contra. “Exigimos el derecho a la autodeterminación y lo conseguiremos”, sostuvo.

Una atmósfera casi festiva en los improvisados centros de votación en algunas partes contradecía las consecuencias potencialmente graves del evento. En otros lugares se produjeron enfrentamientos entre separatistas y tropas.

“Todos queremos vivir en nuestro propio país”, dijo Zhenia Deniesh, una estudiante de 20 años que votaba en un edificio universitario de hormigón y vidrio de tres plantas. Al ser consultada sobre qué pensaba que pasaría después de la votación, contestó: “Aún habrá guerra”.

En la ciudad portuaria de Mariupol, escenario de intensos combates en los últimos días, funcionarios dijeron que había solo ocho centros de votación para medio millón de personas. En los suburbios orientales, poco después del inicio de las votaciones, soldados de Kiev incautaron lo que dijeron eran papeletas falsificadas, marcadas con votos ‘Sí’, y detuvieron a dos hombres.

En las afueras de Slaviansk, los enfrentamientos comenzaron alrededor de una torre de la televisión, justo antes de que los votantes se dirigieran a los colegios electorales atravesando calles bloqueadas por barricadas de árboles cortados, neumáticos y maquinaria oxidada para una votación que Occidente dice que fue orquestada por Moscú.

La agencia de noticias Interfax-Ukraine informó de la muerte de un hombre en el poblado oriental de Krasnoarmeisk, que pasó a engrosar una cifra de decenas de fallecidos en choques.

Los líderes occidentales han amenazado con más sanciones contra Rusia en sectores claves, como energía, servicios financieros e ingeniería si Moscú interrumpe unas elecciones presidenciales en Ucrania programadas para el 25 de mayo. La Unión Europea declaró ilegal la votación de ayer y podría anunciar algunas medidas modestas, limitadas por la renuencia del bloque a agitar los lazos comerciales con Rusia.

Moscú niega cualquier participación en la rebelión o cualquier ambición de hacerse con el este del país, e incluso pidió, en un giro inesperado, el aplazamiento de la consulta, luego de la anexión de Crimea tras un referéndum en marzo.

Sin garantías ni seguridad
Las papeletas del referendo de las regiones de Lugansk y Donetsk, declarada una ‘República Popular’, fueron impresas sin medidas de seguridad, los centros de votación eran limitados en algunas áreas, el registro de votantes era irregular y había confusión sobre lo que se preguntaba exactamente a la gente.

Tras el fin de la votación en los 53 locales montados, los prorrusos esperan tener contados los sufragios para hoy por la tarde, aunque su resultado no será reconocido internacionalmente ni por Kiev. Se habla de una participación del 75 %.

REUTERS

Compartir: