Entre hackers y guías espirituales

Por Diana Calderón
El País

La campaña electoral en Colombia a dos semanas de la primera vuelta para elegir o reelegir presidente se ha transformado en una guerra sucia, dicen unos; en la perversión de la política, dicen otros. O son propaganda negra, o sucia, cortinas de humo de lo que se valen asesores y estrategas que aparecen en casi todas las campañas, para que sus candidatos ganen puntos en las encuestas, o son lo que parecieran delitos reales que han sido develados en época de campaña.

El primer evento, el domingo pasado, el varias veces destacado como el mejor columnista de Colombia, Daniel Coronell, enfrentado también varias veces al ex presidente Uribe en juzgados, reveló que el estratega principal (Sí, lo llaman Estratega principal) de la campaña de Santos, el venezolano JJ Rendón, quien también lo fuera de Álvaro Uribe, de Enrique Peña Nieto en México, de Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández en Honduras y del candidato derrotado el domingo pasado en Panamá, Juan Carlos Navarro, había sido denunciado por un conocido narco (Alias Comba) ante un juez de Estados Unidos, de haber recibido doce millones de dólares (sí; 12.000.000 de dólares) en 2011 por gestionar la entrega de su grupo criminal (los Combas) ante el gobierno colombiano.

Lunes. Santos reconoció que sí había habido esa gestión pero que la había remitido a la Fiscalía por considerar que era un caso judicial, pero por supuesto ignoraba el pago a JJ Rendón. Rendón a su vez acusó al anterior consejero político de Santos, Germán Chica, quien ya había sido denunciado por la campaña uribista de ser el repartidor de la mermelada (léase contratos asignados a dedo a gente del entorno de congresistas) de ser el autor de la iniciativa de los narcos e insinuó que si hubiera habido plata, Chica debía responder. Rendón renunció a la campaña, Chica a su cargo actual. Dos renuncias, dos asesores de Santos acusándose de haberse quedado con 12 millones de la mafia. Igual; lunes los uribistas felices acusando a Santos.

Martes. Chuzadas, mejor dicho las intercepciones o escuchas ilegales, que en el pasado gobierno de Álvaro Uribe llegaron hasta grabar sesiones de la Corte Suprema de Justicia, y que hoy siguen impunes volvieron a aparecer. La Fiscalía captura a un hacker de nombre Andrés Sepúlveda, casado con una actriz, que había trabajado en años anteriores con diversos partidos, el Congreso y la Presidencia. El Fiscal General en persona anunció la captura y calificó de inmediato que lo que tenía en los computadores y lo que hacía ese hacker era gravísimo.

Según el Fiscal, Sepúlveda, quien se autodefine como Hacker Ético, usaba en su twitter el necrológico seudónimo de Sacroculto, chuzaba, interceptaba los correos de los negociadores del gobierno Santos en La Habana, tenía las bases de datos de guerrilleros desmovilizados, y estaba contratado precisamente por la campaña del candidato uribista, opositor a Santos y enemigo del proceso de paz con las FARC, Oscar Iván Zuluaga. Resultado, Zuluaga se muestra indignado, dice que el hacker y su familia solo habían sido contratados para hacer actividades lícitas, acusa a la campaña de Santos de hacer un montaje, cortina de humo; la campaña de Santos pide la renuncia de Zuluaga por contratar hacker ilegales.

Miércoles. El director del noticiero RCNTV dice que hace un mes el director de la campaña de Zuluaga, conocido como director espiritual de la campaña (Sí, en serio, director espiritual) había llevado en persona al hacker a su oficina a entregar información sobre actividades armadas y amenazas de las Farc en favor de Santos. Lo que Zuluaga dijo el día anterior, que el hacker solo hacía impulsar las redes, cayó contra el piso al quedar su jefe de campaña en evidencia habiendo promovido acusaciones relacionando a Santos con las Farc. Ese mismo miércoles un conocido uribista acusa a Santos de haberse aliado con las Farc para planear atentados contra él y contra el ex presidente Uribe. Final de miércoles, renuncia del director espiritual de la campaña del uribismo, renuncia del columnista que acusó a Santos de fraguar atentados con las Farc, la campaña de Santos en la felicidad.

Jueves. Uribe en persona, o en twitter, acusa que la campaña de Santos en 2010, de la que él era su director espiritual, había recibido 2 millones de dólares de JJ Rendón, que venía del pago de la mafia (que había sido en 2011) y que el mismo Uribe, mentor de Santos sabía esa información. Jueves en la noche, el primo de Santos, y ex vicepresidente de Uribe, Pacho Santos sale en anuncios de tv diciendo como cualquier padrino (yo se lo que usted no sabe) que él conoce a Juan Manuel y que por eso no recomienda votar por él.

Faltan viernes; sábado, domingo… Y faltan tres semanas para las elecciones en primera vuelta. Hasta ahora han ocurrido cuatro renuncias, han bailado 12 millones dólares, ha aparecido un estratega principal, un hacker ético, un director espiritual, un zar de las chuzadas, y el 23% de la gente no sabe por quién va a votar, y no ha habido debates con todos los candidatos.

Esta campaña tiene ingredientes nuevos y sin control, que visibilizan ahora más que antes, lo que se ha hecho siempre. El tema de fondo es que está dejando planteados aspectos y preguntas mucho más complejos que salen del análisis de los hechos. No son campañas de ideas, de propuestas o de fórmulas sino de desprestigio y de delitos.

Diana Calderón es periodista colombiana, directora de Noticias y de Hora 20 de Caracol Radio Colombia

Tomado de El País de España

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