«Esto no es guerra sucia, es un crimen»: Santos

El presidente Juan Manuel Santos se defendió frente a los señalamientos sobre el caso del ‘hacker’ Andrés Sepúlveda y la posibilidad de que este escándalo que sea una cortina de humo para tapar la gravedad del caso de J.J. Rendón con narcotraficantes.

“El caso del ‘hacker’ es escabroso y muy preocupante y basta mirar a lo que han llegado los que quieren continuar con la guerra”, sostuvo.

Rechazó las declaraciones que indican que este caso es una cortina de humo para distraer la atención del caso de J.J. Rendón y para afectar la imagen de Óscar Iván Zuluaga, que ha mejorado en las encuestas.

Indicó que sus opositores caído en “todo tipo de mentiras” pero enfatizó que con este caso “han llegado al extremo”.

“Es el colmo del cinismo decir que esto es una cortina de humo, como si el fiscal y el presidente se sentaran a concertar o a delinquir. Sería un delito que nos sentáramos a planear que esto sucediera”, consideró.

El presidente también dijo que no recordaba haber visto en el Palacio de Nariño a la actriz Lina Luna, esposa de Andrés Sepúlveda, el hacker detenido por las interceptaciones ilegales.

“Cualquier persona que haya cometido un delito, que se pudra en la cárcel”, puntualizó.

Sobre la negociación de dos de sus asesores con narcotraficantes que supuestamente les entregaron 12 millones de dólares para lograr un acuerdo con el gobierno, dijo que “Yo con narcotraficantes no negocio, los someto”.

Agregó que en muchas ocasiones le han llegado propuestas de entrega a la justicia de personas al margen de la ley, con las cuales el procedimiento correcto es recibir el documento de los términos del sometimiento y remitirlo al ente de investigación.

Según Santos, sobre ese caso no hay ningún interrogante, excepto el de la acusación de que los emisarios, J.J. Rendón y Germán Chica, recibieron 12 millones de dólares por parte del narcotráfico.

“Si recibieron un solo centavo, que se sometan a la justicia y los condenen”, manifestó.

La Paz

El presidente-candidato señaló que no entiende por qué hay sectores en el país que no quieren llegar a la paz. “La paz no se improvisa.

Llevó más de 25 años pensando en la paz. Hice la guerra, de manera contundente, y por eso están negociando. No están allá (en La Habana) porque están ganando la guerra”, dijo Santos.

El Jefe de Estado agregó: “Estamos cerca de la paz, estamos cerca de llegar a acuerdos”. Sobre el hermetismo en el que se lleva el proceso en La Habana, reiteró que “no hay nada acordado, hasta que todo está acordado”.

Santos aseguró que en el segundo acuerdo del proceso, en el tema de la participación política, “no se hicieron concesiones a las Farc”. Y explicó: “Es una profundización de la democracia” y agregó que las circunscripciones especiales que se crearían deben ser elegidas por votación popular.

El presidente dijo que las víctimas serán centro de la discusión. “No es cierto que habrá impunidad” y afirmó que “no es cierto que se estén negociando a nuestras Fuerzas Militares en La Habana. Al contrario, saldrán fortalecidas de todo ese proceso”, dijo.
También advirtió que no habrá un cese al fuego por parte de las Fuerzas Militares. “Yo no quiero darles esa gabela” y explicó que la experiencia dice que esas medidas oxigenan a la guerrilla y las fortalecen. “Si el proceso llegara a fracasar, no quiero que señalen en los libros de historia que esa gente me tomó del pelo y que quedaron más fuertes que antes”, agregó.

El Presidente señaló que las personas más pudientes del país “deben estar tranquilas” con lo que está sucediendo en La Habana. “No estamos negociando nada que esté poniendo en riesgo nuestro modelo de desarrollo ni la democracia. Eso ni siquiera se contempla”, aseguró.

‘La mermelada es inversión social’

Santos defendió lo que la oposición ha llamado «mermelada» a través de cupos parlamentarios. Según el Presidente, la entrega de dinero a las regiones a través de congresistas se ha traducido en «descentralización e inversión social», con «proyectos y obras específicas y tangibles en cualquier lugar del país».

«Se está repartiendo la inversión social en las regiones de forma mucho más equitativa y las inversiones se están haciendo, si alguien se llega a robar un solo peso que se pudra en la cárcel», aseveró. Y dejó en claro que esos recursos «no son para los congresistas, son para los ciudadanos».

Santos negó que les haya entregado dinero a los candidatos al Congreso de Córdoba, y reiteró que el dinero no se entrega a los congresistas, sino que se invierte en las regiones.

Además, señaló que él nunca ha dejado que haya influencias en sus decisiones sobre los ministros, y que él conservó en su cargo a la mayoría de personas nombradas en el gobierno anterior, como Luis Alfonso Hoyos y Alicia Arango, quienes hoy son parte de la oposición.

‘La justicia quiere una reforma’

Juan Manuel Santos aseguró que si es reelegido para un segundo mandato promoverá una reforma a la justicia para restarles alcances políticos a los magistrados, las cortes y los tribunales.

«Una de las fuentes de los problemas de la justicia tiene que ver con las facultades de nominación que dio la Constitución de 1991 a los magistrados y a las cortes. Hay que quitarles esa función para que se dediquen a los fallos judiciales y no a hacer política», manifestó.

“Debemos hacer todo el país un esfuerzo para quitarles a las cortes esa función nominadora y que se dediquen a los fallos judiciales, no a hacer política. Ahí está la fuente del problema”, dijo.

De esta manera, consideró que el Congreso está en la capacidad de aprobar esta medida, así como la de acabar con el Consejo Superior de la Judicatura.

Compartir: