Cabal se disculpó pero reitera críticas contra García Márquez  

Bogotá, 19 de Abril ­_RAM_La representante electa a la Cámara por Bogotá, María Fernanda Cabal dio a conocer un comunicado de prensa donde expresa sus disculpas por el polémico trino donde enviaba “al infierno” al fallecido nobel de literatura Gabriel García Márquez.

En una misiva de cinco puntos difundida por las redes sociales, Cabal se disculpó, pero reiteró sus críticas hacia las posiciones ideológicas y políticas de García Márquez.

El comunicado indica que “Cómo respaldan y promueven a los dictadores que oprimen a sus pueblos y tienen sumergida a la gente en la más profunda miseria y atraso, olvidando a aquellos que necesitan el respaldo de los países demócratas de América Latina”.

La representante electa criticó la cascada de posiciones en contra, y los comentarios que generó el trino, el cual fue borrado pocas horas después de su publicación el pasado jueves.

“La verdad, por más incómoda o dolorosa que sea, siempre tiene lugar en mis pronunciamientos. Sin embargo, compruebo una vez más que la libertad de expresión en el medio colombiano resulta una actividad de alto riesgo, cuando es ejercida por quienes rechazamos la promoción de regímenes que atentan contra la dignidad humana, como lo ha sido el castrismo desde hace 50 años”, indica el comunicado.

También dejó en claro que sus opiniones no representan el pensamiento del Centro Democrático, colectividad que ya había dejado en claro que sus únicas declaraciones oficiales habían sido entregadas por el expresidente Álvaro Uribe y el candidato Óscar Iván Zuluaga.

Por último reconoce: “Me faltó consideración con la familia del Nobel Gabriel García Márquez en su duelo, pero el realismo mágico no puede tapar la realidad que viven todos aquellos que en este momento se quedaron sin voz, esos que soportan todos los días los abusos y excesos de las dictaduras disfrazadas de socialismo que cada vez hacen más daño a la región”.

El comunicado de María Fernanda Cabal:

A propósito de los mensajes publicados desde mi cuenta de Twitter con ocasión del fallecimiento del Nobel colombiano:

1. Me han tildado de inoportuna por mis comentarios sobre Gabriel García Márquez, y lo entiendo, el país hace duelo a su Nobel de Literatura y todos, incluyendo los medios de comunicación, exaltan su obra y su legado.

2. Sin desconocer ese gran talento para convertir los sueños en letras, sí cuestiono la manera como García Márquez y muchos otros artistas olvidan su responsabilidad social. Cómo respaldan y promueven a los dictadores que oprimen a sus pueblos y tienen sumergida a la gente en la más profunda miseria y atraso, olvidando a aquellos que necesitan el respaldo de los países demócratas de América Latina. Lamentablemente en nuestro país los artistas, los políticos y hasta los mismos ciudadanos muchas veces también lo olvidan.

3. Soy una defensora incansable de los principios democráticos, de los derechos de los hombres y las mujeres y de la libertad de expresión. Mis opiniones no comprometen a Centro Democrático ni mucho menos al candidato Oscar Iván Zuluaga.

4. La verdad, por más incómoda o dolorosa que sea, siempre tiene lugar en mis pronunciamientos. Sin embargo, compruebo una vez más que la libertad de expresión en el medio colombiano resulta una actividad de alto riesgo, cuando es ejercida por quienes rechazamos la promoción de regímenes que atentan contra la dignidad humana, como lo ha sido el castrismo desde hace 50 años.

No podemos olvidar que aún se pudren en cárceles cubanas una gran parte de los 75 opositores -periodistas, sindicalistas e intelectuales- apresados en la llamada “primavera negra”, condenados a 30 años por delitos como “opinar sin permiso, escribir sin mandato, publicar folletos…”.

Todo ello, me obliga a compartir algunas reflexiones:

a) Si las fotos de una persona ilustre que fallece, fueren con dictadores como Pinochet, Videla o Stroessner, tendrían tantos defensores?

b) Si acepto haber errado al usar con ligereza la palabra “infierno”, que ha causado tanto repudio -en el entendido que, ni Castro ni García Márquez eran creyentes- sería menos reprochable la analogía?

5. Lamento si ofendí y ofrezco disculpas. Me faltó consideración con la familia del Nobel Gabriel García Márquez en su duelo, pero el realismo mágico no puede tapar la realidad que viven todos aquellos que en este momento se quedaron sin voz, esos que soportan todos los días los abusos y excesos de las dictaduras disfrazadas de socialismo que cada vez hacen más daño a la región.

 

 

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