Los secuestrados invisibles

No hay una estadística exacta sobre el número de personas que siguen secuestradas en Colombia. Sin embargo, la Fundación País Libre asegura que en poder de las Farc hay 405 cautivos, aunque otras organizaciones humanitarias indican que las cifras de secuestrados por esa guerrilla son mucho más altas.

Por esta razón, País Libre se sumó al vehemente llamado que hizo el presidente Juan Manuel Santos para que sean liberados todos los secuestrados en Colombia y el de Piedad Córdoba que en la rueda de prensa, luego de la liberación de los 10 secuestrados policías y militares por las Farc aseguró que “Vamos a seguir trabajando. Ahora por los desaparecidos, para que sus familias encuentren a sus seres queridos. Nos comprometemos a que este país encuentre las reformas estructurales, los cambios sociales que hacen falta. Vamos a convencer a través de la movilización, a empresarios, estudiantes, trabajadores y a todos aquellos, que el dialogo y la solución política es la solución. Vamos a salir a marchar porque tenemos derecho a la paz, la justicia e igualdad”.

Santos notificó a las Farc que la liberación de militares y policías es un paso en la dirección correcta, pero no es suficiente y le advirtió además al grupo guerrillero que no basta con dejar de secuestrar, sino que hay que liberar a todos los civiles que siguen en su poder y dar cuenta a las familias de todos y cada uno de ellos.

El Jefe de Estado contó que cuando este lunes salió a almorzar cerca de la Plaza de Bolívar una funcionaria de la Alcaldía lo abordó para contarle que no sabe de su esposo, secuestrado por la guerrilla desde hace 13 años y preguntó qué iba a pasar.

Añadió que como ella, hay cientos de familias que no saben, que no tienen ni idea del paradero de sus seres queridos que fueron secuestrados.

Santos dijo también que desea conocer el paradero de otros dos miembros de las fuerzas de seguridad que las FARC capturaron en 1998 y 1999, así como cuantas personas están en poder de las FARC como víctimas de secuestros extorsivos y que todas sean dejadas en libertad.

Diferentes organizaciones humanitarias y sectores sociales y políticos, tambien reclamaron la entrega de todos los cautivos, mientras que las familias de estos pidieron pruebas de supervivencia.

La Fundación Pais Libre, que lucha contra el secuestro y presta asistencia a víctimas y familiares, afirmó que las Farc han guardado silencio frente a las 405 personas que continúan en su poder; ni siquiera ha dado pruebas de supervivencia a sus familias.

En un comunicado País libre expreso su “júbilo” por la puesta en libertad de los últimos diez canjeables de las FARC, pero clamó “por los que faltan”.

La directora de la ONG Olga Gómez indicó que de acuerdo con estadísticas que tiene la fundación solo entre el 2009 y el 2011 se registraron 800 secuestros extorsivos en Colombia, de los cuales 186 fueron obra de las Farc y 85 de la guerrilla del Eln.

País Libre dijo que espera que la libertad de la que hoy gozan los militares y policías “sea un aliciente para seguir clamando por aquellos secuestrados con fines extorsivos económicos, en su mayoría civiles, que ante el país no tienen rostro pero que aún permanecen en cautiverio”,

Según País Libre hay cinco extranjeros secuestrados por las Farc de los cuales no se sabe nada, entre ellos tres ciudadanos chinos privados de la libertad en San Vicente del Caguán en junio del año pasado.

El jefe de la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión de Colombia fijó la cifra en al menos seis personas, entre ellas, cuatro trabajadores petroleros chinos que fueron capturados en junio de 2011. Otras autoridades afirman que la cifra es cercana a 24 víctimas.

Sin embargo, otros cautivos, al menos 25, perecieron en poder de las FARC, algunos asesinados por los insurgentes cuando éstos advertían o imaginaban alguna operación de rescate cercana a las zonas donde tenían a las víctimas.

Por su parte Carlos Andrés Santiago, de la Asociación  ‘Colombia Soy Yo’ manifestó que no hay claridad sobre cuántas personas en realidad hay en poder de las Farc: “Hay policías y militares que no fueron secuestrados en actos de servicio, otros privados de la libertad durante tomas guerrilleras, pero las Farc no los reconoce en sus listados oficiales y eso hace que el gobierno tampoco lo haga y que sus familias estén prácticamente solas”.

El co-fundador de ‘Colombia Soy Yo’ indicó que si el caso de los militares que quedarían en poder de las Farc luego que se den las liberaciones anunciadas es complicado, por el lado de los civiles retenidos la preocupación es mayor.

“Muchos de los secuestrados que llevan años en poder de las Farc pasaron de las listas de plagiados a las de desaparecidos, por eso se dice que las cifras bajaron. Tenemos conocimiento de casos de los llamamos ‘esclavos de las Farc’ que son personas que inicialmente fueron retenidas y que en el momento que su familia no tuvo cómo pagar el rescate, lo que hizo la guerrilla fue ponerlos al servicio de ellos”.

Entre las reseñas que maneja ‘Colombia Soy Yo’ se encuentra la historia de una secuestrada en el Putumayo a la cual las Farc habrían vuelto su cocinera, ante la imposibilidad de su familia de cancelar por su rescate.

“Se sabe que también lo que han hecho es obligar a este grupo de personas que no tienen forma de pagar por su liberación, a tomar un fusil para que entren en combate”, explicó Santiago, para quien es obligación de las Farc que digan qué pasó con los demás secuestrados y, si es que están muertos, que le den la cara al país.

Casos sueltos

Pero si en las instituciones que luchan contra el flagelo del secuestro hay preocupación por lo que pasará con las personas que se encuentran en poder de las Farc luego de que ese grupo anunciara que no se dedicaría más a la práctica del secuestro, el panorama entre los familiares de las víctimas es aún más doloroso.

Sara Lucia Pérez es la madre de Juan Rojas Pérez, secuestrados por las Farc desde hace más de 15 años, en zona rural de Granada (Meta). Ella dice que le alegra el anuncio de cada liberación de los privados en libertad en manos del grupo guerrillero, pero que no pierde la esperanza de volver a ver a su hijo.

“Él manejaba un carrito para la zona de Vistahermosa, a donde un día se fue a hacer un negocio de un ganado y nunca volvió. Pocos días después de que mi hijo desapareciera, me llamó un hombre y me señaló que para que Juan volviera con vida debía darles una plata, cuando le dije que notros no teníamos con qué pagar, me indicó que no respondía si no hacíamos lo que nos pedían (…) Nunca más volví a saber de mi hijo”, relata Sara, quien les pide a las Farc que le digan dónde lo tienen o si lo mataron.

Una historia similar es la que viven los familiares del hoy sargento viceprimero Héctor Velásquez Carrillo, secuestrado el 27 de julio de 1997 entre San Antonio de Atenas y Florencia, cuando tenía 22 años. Enrique Cely, su cuñado, dijo que pese a que nunca les han dado prueba de supervivencia de Héctor, existe la esperanza que la guerrilla les diga qué pasó con él.

“A Héctor lo secuestró el Frente Tercero de las Farc en una fonda. Cuentan los testigos que ese día llegaron unos hombres armados en una camioneta y se lo llevaron. Mi cuñado corrió y se escondió en una de las alcobas de la casa donde estaba y de allá lo sacaron a golpes de debajo de una cama”, contó Cely. Ella asegura que el Gobierno dio por desaparecido al militar, por lo que las Farc les dijo que como nadie lo reclamaba, a ellas les valía igual la suerte que corriera.

“Cuando salió un grupo de liberados en el que estaba el soldado William Domínguez yo hablé con él, le mostré unas fotos y me dijo que en algún tiempo había estado con Héctor. Que lo tenían amarrado a unos 80 metros de donde él se encontraba, que estaba barbado y mechudo, que revelaba muchos años más que los de la foto, pero que nunca creyó que fuera un soldado, sino que pensaba que era policía”, indicó Cely.

La familia de Alexander Bayona, un estudiante oriundo de Norte de Santander secuestrado hace unos 10 años en el Valle del Cauca, también padece el no saber nada de su ser querido. Vladdymiro Bayona, padre del joven, dice que nunca ha perdido la esperanza que su hijo vuelva: “Vamos a ir por ellos y ojalá todos los sectores de la sociedad se preocuparan por los que quedan secuestrados”.

Por ahora quedan unas preguntas que debería resolver las Farc  ¿Cuántos secuestrados se encuentran en su poder?, ¿Dónde están los secuestrados invisibles? ,¿Por qué se habla de desaparecidos. Acaso ya están muertos?,  ¿Qué va a pasar con ellos?, ¿La Farc está dispuesta a informar  a los familiares sobre el paradero de los secuestrados, sean vivos o muertos, a sus familiares como lo ha pedido el Presidente Santos, Piedad Córdoba y las organizaciones que manejan el tema?.

 

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