El cabecilla de las Farc Carlos Antonio Lozada no cayó en bombardeo de Vistahermosa

El cabecilla de las Farc Carlos Antonio Lozada sigue “vivito y coleando”, pues no fue abatido, como en un principio se dijo, en el bombardeo a su campamento en el municipio de Vista Hermosa en el departamento del Meta.

El examen forense realizado al cuerpo que se creía pertenecía a este sujeto, resultó negativo, según lo reportó el Instituto de Medicina Legal.

Aunque la apariencia física o morfológica era similar al segundo al mando del  llamado Bloque Oriental de las Farc, el cotejo dactiloscópico del cuerpo estableció que corresponde a otro guerrillero, cuyo nombre no fue establecido.

Las pruebas forenses para establecer las identidades de los guerrilleros abatidos, entre los caules estarían algunos cabecillas de los frentes 7 y 45 de las Farc, se están realizando en la base aérea de Apiay, cerca a Villavicencio.

Se habla incluso que entre los muertos podría estar Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, máximo cabecilla del frente oriental de las Farc.

Se recuerda que Castellanos Garzón también se dió por muerto en septiembre de 2010 en la operación Sodoma cuando fue abatido el Mono Jojoy, jefe militar de las Farc.

El comando de las Fuerzas Armadas indicó que un grupo de 30 expertos forenses del CTI de la Fiscalía, Medicina Legal y la DIJIN se encargan de los reconocimientos de los cuerpos después de lo cual se podrá confirmar si entre los dados de baja se encuentran varios cabecillas que por inteligencia se sabía que estaban presentes en el campamento bombardeado.

Además se encargan de judicializar el material incautado, como el armamento, explosivos y los elementos informáticos que pertenecían a la estructura terrorista.

Según la información inteligencia alias ‘Arsecio’, quien había sido trasladado al estado mayor del Bloque Oriental y se perfilaba como cabecilla del frente 27, estaba en el lugar. También comandantes de nivel medio como alias ‘Ivan Mordiscos’, alias ‘Andres el político’ y alias ‘Alonso 45′, del frente séptimo, entre otros.

“Por inteligencia teníamos conocimiento de la presencia de algunos cabecillas en ese campamento, pero es necesario que la policía judicial sea la que confirme las identidades de los terroristas dados de baja”, señaló el General Juan Pablo Rodríguez, uno de los Altos Mandos Militares que dirigió la operación.

El oficial destacó la gran coordinación que tuvieron las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en la operación afirmando que “queda demostrado una vez que la excelente coordinación de las Fuerzas Armadas entrega nuevamente éxitos al pueblo colombiano”.

Este golpe contra el Bloque Oriental es el más reciente resultado de la puesta en marcha del Plan de Guerra Espada de Honor que las Fuerzas Armadas están implementando en todo el país y que hace parte de la nueva estrategia de la Fuerza Pública.

La operación ‘Armagedón’ continúa a esta hora en su fase de consolidación y judicialización.

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