La Procuraduría inhabilitó por 15 años al mandatario de la capital

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Bogotá, 09 de Diciembre (RAM) El Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez sancionó hoy con la destitución e inhabilitación por 15 años al alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, por el nuevo esquema de aseo que impuso hace un año en la capital de la república.
Esta es la segunda vez que la capital colombiana se queda sin alcalde, pues como se recuerda, el 3 de mayo de 2011, el ministerio público destituyó a Samuel Moreno Rojas, por el sonado escándalo del carrusel de la contratación.

En rueda de prensa, el jefe del ministerio público estableció que Petro a sabiendas de que la Empresa de Acueducto de Bogotá y Aguas Capital eran incapaces para prestar el servicio de recolección de basuras, implementó el nuevo modelo y les entregó la responsabilidad actuando por fuera de la ley.

Inmediatamente, el alcalde Gustavo Petro se pronunció para hacer un llamado a la calma, pero sin hacer un pronunciamiento de fondo a la decisión del procurador.

El procurador estableció que el alcalde además vulneró el principio de libre empresa y competencia, fijando limitaciones para que otras empresas no pudieran prestar el servicio de aseo a partir del 18 de diciembre de 2012.

Además de responsabilizarlo del caos registrado en la ciudad por las basuras a partir de ese día, el procurador señaló que el alcalde cometió una tercera grave falta al utilizar vehiculos tipo volqueta para la recolección de basuras lo que en su opinión provoco el caos que se registró los siguientes 19 y 20 de diciembre, cuando se dejaron de recoger de 6 mil a 9 mil toneladas de desperdicios.

El comunicado leido por el procurador es el siguiente:
La evidente crisis que sufrió la ciudad de Bogotá los días 18, 19 y 20 de diciembre del año inmediatamente anterior por la absoluta incapacidad del Distrito en la prestación del servicio público de aseo, suscitó la recepción de más de un centenar de quejas contra el señor GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO, en su condición de alcalde mayor de Bogotá; las cuales fueron interpuestas por ciudadanos y funcionarios públicos, entre ellos, concejales de la ciudad, congresistas y el señor defensor del Pueblo.

Lo anterior ameritó que la Procuraduría, en ejercicio de la competencia que le atribuyen la Constitución y la Ley vigente colombiana, adelantara actuación disciplinaria en contra del señor alcalde mayor de Bogotá, en donde se garantizaron plenamente sus derechos de defensa y contradicción.

Dentro de la investigación, se practicaron pruebas y se escuchó con atención las explicaciones rendidas por el disciplinado en la versión libre, resultado que llevó a que este organismo de control le imputara tres faltas disciplinarias gravísimas relacionadas con la implementación del nuevo esquema de prestación del servicio de aseo decidido por el mandatario distrital.

Así las cosas, una vez se rindieron los descargos, se practicaron otras pruebas, se presentaron los alegatos de conclusión y se analizaron nuevamente las razones del disciplinado, la Procuraduría encontró probado en grado de certeza lo siguiente:

1. En cuanto al primer comportamiento, se determinó que el señor alcalde mayor de Bogotá de manera libre, consciente y voluntaria, ordenó asignarle la prestación del servicio de aseo a dos entidades sin ninguna experiencia, conocimiento y capacidad.

Los resultados fueron la grave emergencia que afrontó la ciudad para los días 18, 19 y 20 de diciembre de 2012; la deliberada improvisación en la compra y alquiler de compactadores nuevos y usados con evidentes detrimentos al patrimonio público, y, lo más incomprensible, que el Distrito volvió a contratar a los operadores privados de quienes, según lo dicho por el señor alcalde en su momento, pretendía “descartelizar”.

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