Congreso desconoció clamor general para sancionar a conductores ebrios

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El proyecto de ley que pretendía sancionar a todos los conductores que fueran sorprendidos conduciendo ebrios, quedó sólo para los que causen un accidente.

A esa decisión se llegó hoy luego de que las comisiones del senado aprobaran el proyecto de ley. Según lo dicho la pena pasaría de 108 a 216 meses de prisión.

Muchos no quedaron satisfechos con la decición de dejar solo un artículo pues se convierte en un proyecto castigador y no uno que busque la prevención de la infracción.

Según la página de Congreso, con una votación de 9 votos a favor por 4 en contra en Senado, y 14 a favor por 7 en contra en Cámara, las comisiones conjuntas aprobaron la propuesta de la comisión accidental -creada el pasado martes- que propuso un único artículo que modifica el artículo 110 del código penal, aumentando de 2/3 al doble el agravante para los delitos de lesiones culposas y homicidio culposo para los conductores que causen accidentes de tránsito bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias psicotrópicas.

«Aprobemos este proyecto sobre el entendido que no es suficiente para erradicar el problema de los conductores ebrios y los accidentes. Es necesario y urgente que el Gobierno Nacional avance en otras medidas complementarias en materia administrativa», dijo el senador Jesús Ignacio García (Partido Liberal), al presentar el informe de la comisión accidental.

El senador García explicó que la comisión accidental decidió eliminar las sanciones administrativas y las multas contempladas en el proyecto original para evitar el entorpecimiento de la justicia. Agregó que con este proyecto se evitará la libertad condicional para los conductores irresponsables.

Por su parte el senador Luis Fernando Velasco (Partido Liberal), ponente del proyecto, admitió que es necesario perfeccionar la iniciativa, pero pidió enviar un mensaje al pueblo colombiano de que el Congreso está atendiendo un problema social tan grave como el de los conductores que causan accidentes de tránsito.

«Les pido que aprobemos este proyecto en primer debate para enviar un mensaje al pueblo colombiano y luego lo perfeccionamos de cara a la plenaria. Podemos incluir nuevas propuestas», dijo el senador Velasco, quien durante todo el debate defendió la iniciativa por considerar que es un paso en la dirección correcta de inhibir el consumo del alcohol cuando se está al volante.

Durante la sesión varios senadores como Luis Carlos Avellaneda (Polo Democrático) y juan Carlos Vélez (Partido de la U), Roy Barreras (partido de la U) así como representantes como Adriana Franco criticaron duramente el proyecto por considerar que es insuficiente para solucionar el problema de la accidentalidad vial.

«Este proyecto no resuelve en lo más mínimo el problema de los accidentes porque se queda demasiado corto. Este proyecto de un articulito no sirve para nada y es un engaño para el país. Este Congreso no puede seguir dándole al país leyes maquilladas que no resuelven nada», dijo el senador Barreras.

El senador Vélez lamentó que un proyecto de 23 artículos, que contemplaba sanciones penales, económicas y administrativas, haya quedado reducido a un «proyecto desinflado» de un artículo que apenas aumenta el agravante en un artículo del código penal.

En el mismo sentido el senador Juan Lozano (Parido de la U) lamentó que el proyecto haya quedado reducido a una medida de carácter punitivo y que haya dejado de lado las medidas sancionatorias que pudieran inhibir la conducta de manejar bajo los efectos del alcohol.

«Este proyecto es para los muertos, para las funerarias, porque sólo se aplica cuando ya ocurrió el accidente. Lamentablemente dejó por fuera las medidas que podrían inhibir una conducta prácticamente delictiva como es manejar bajo los efectos del alcohol», dijo el senador Lozano, quien remarcó que este proyecto se debe mejorar mucho para que sea aprobado en las plenarias.

Después de ser aprobado en las comisiones conjuntas de Senado y Cámara, el proyecto de conductores ebrios pasará a las respectivas plenarias y posteriormente a sanción presidencial.

Reacción del Presidente del Senado
El presidente del Congreso de la República, Juan Fernando Cristo, dijo que es importante revisar el proyecto de ley relacionado con los conductores ebrios antes de plenaria para incorporar algunos temas que quedaron por fuera.

Calificó la edición de la ley como una ‘peluqueada excesiva’, «hay que mirar lo que quedó aprobado y revisar la posibilidad, antes de la plenaria, de incorporar los temas que no fueron tenidos en cuenta».

Cristo califico la decisión como ‘delimitada’, «se olvidaron temas como el aumento significativo de las multas o el decomiso de vehículos en el que se cometió el delito relacionado con los homicidios y las lesiones personales».

Sin embargo, expresó que la decisión de la comisión fue relevante en la medida que se «evitó la muerte de la iniciativa».

Dijo que el próximo lunes se reunirán los ponentes que hicieron parte de la decisión, para evaluar la posibilidad de incorporar algunos de los artículos que estaban previstos a la ponencia original y así debatir si vale la pena seguir con el proyecto de ley o no.

Agregó que de esta manera se lanzaría un salvavidas al proyecto: «vamos a mirar si es suficiente y si verdaderamente sirve para evitar este flagelo que agobia al país y tomar una decisión en conjunto entre ponentes y meda directiva de Senado y Cámara».

Por último, criticó las decisiones judiciales en este tipo de casos. «Hay un tema de fondo y es que muchos homicidios dolosos, por interpretación judicial, se estaban convirtiendo en homicidios culposos y se estaba excarcelando a los autores de esa conducta», dijo Cristo, quien aseguró que con la nueva norma se evitará estos casos.

Cabe recordar que las comisiones primeras del Congreso aumentaron este miércoles las penas a quien cause muertes o heridas de gravedad por conducir ebrio, al poner como mínimo de prisión 53 meses y un máximo de 216 meses, pero se abstuvieron de imponer más sanciones de prevención a quienes salgan borrachos a manejar.

Estas medidas hacen parte de la llamada ley contra los borrachos, en la cual se había comprometido el Legislativo a tramitar en la presente legislatura con el fin de sacar una ley que además de hacer más severas las penas, también fuera más drástica en el control y la prevención de quienes incurren en la práctica de conducir luego de haber consumido licor.

La ley, en esta instancia que es la primera vuelta conjunta, estuvo a punto de hundirse porque se consideró de parte de la mayoría de los congresistas, instancias como el consejo de política criminal y juristas, consideraron que la ley no podía modificar el código penal y a la vez normas propias del código de tránsito y el código de policía.

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