Hay más grabaciones del padre de Laura Moreno en el caso Colmenares

Compartir:

Cerca de 45 minutos. Eso es lo que aún falta por escuchar de las polémicas grabaciones que han empezado a aparecer sobre la muerte del estudiante de los Andes Luis Andrés Colmenares, registrada en octubre del 2010.

En los pocos segundos que se conocieron esta semana, se escucha la voz de Jorge Moreno, padre de Laura Moreno, una de las procesadas por la muerte del estudiante.

Tal como lo anticipó EL TIEMPO, se oye hablar de la intención de pagar mil millones de pesos para frenar la investigación. También, de que supuestamente Laura sabe quién habría golpeado y matado a Colmenares.

Pero este es tan solo el abrebocas. En el resto de la grabación, que aún no ha sido entregada a la Fiscalía, se habla de la supuesta desaparición de evidencia clave.

“Se escucha que dos personas, cercanas a los Moreno, se habrían encargado de recoger los videos de las cámaras de seguridad de locales cercanos a la escena de los hechos”, dice un experto que tuvo acceso a las cintas.

Agrega que, en ese contexto, se oye hablar de un mayor retirado, de apellido Gómez. Y, minutos más adelante, se refieren a un hombre, llamado Alberto, y a una mujer, a quien identifican como Ana Caicedo. Esta última es una curtida investigadora que ha manejado el caso Colmenares como trabajadora de Pedro Aguilar, abogado titular de Laura y amigo de Jorge Moreno, con quien creció en Guaduas (Cundinamarca), su pueblo.

Aguilar, exfiscal antimafia, fue quien le pidió a Jaime Granados, en noviembre del 2011, que lo acompañara en la defensa de la joven.

Todo indica que las grabaciones se hicieron un mes antes (en octubre de 2011), después de la captura de Laura.

Y aunque ninguna autoridad ha tenido acceso a la totalidad de las cintas, un primer análisis de los apartes divulgados señala que uno de los sujetos que habla con Moreno se identificó como Andrés y el otro dijo ser de apellido Rodríguez. Al parecer, son dos expolicías.

‘Le introdujeron palabras’
El abogado Granados le admitió a EL TIEMPO que, en algunos apartes, la voz que se escucha efectivamente es la de Jorge Moreno. De hecho, el empresario manifestó que puede corresponder a una de las decenas de reuniones que tuvo después de que su hija fue detenida.

Sin embargo, Granados advirtió que un peritaje que ellos ordenaron indicó preliminarmente que los audios fueron alterados y que incluso introdujeron palabras dentro de las frases que se le atribuyen a Jorge Moreno.

“Él nunca habló de plata o golpizas. Además, fue grabado ilegalmente y nada de eso se puede usar como prueba. Es otro montaje idéntico al de los tres testigos falsos que intentaron meter al proceso”, insistió el penalista. Y agregó que, en su momento, cuando buscaron los videos de la noche de los hechos, estos ya habían sido borrados.

A pesar de que el artículo 29 de la Constitucíón advierte que es nula cualquier prueba obtenida ilegalmente, la fiscal del caso, Martha Lucia Zamora, cree que si identifica a quienes grabaron los audios y establece su motivación, podría analizarlos y, eventualmente, introducirlos al expediente.

Jorge Moreno, por su parte, denunció que dos hombres fueron hasta su oficina a presionarlo y a ofrecerle los mismos audios. A la vez, los Colmenares pidieron que se investigue a Moreno por presuntamente fraguar un plan criminal para entorpecer el caso.

Mientras, surgen muchos interrogantes: ¿Es posible hacerle ese tipo de injertos a un audio? ¿Quién tiene la tecnología? ¿Por qué los guardaron durante dos años? ¿Qué es cierto y qué es falso?

Apartes de las cintas
Estos son apartes que hasta ahora se conocen de las cintas atribuidas a Jorge Moreno, el papá de Laura.

-“Yo sé que la defendida, Laurita, es inocente… ella no hizo nada, pero ella sí sabe quién lo hizo”.

-“Yo pienso que a ese fiscal usted lo coge y le dice ‘vea, le voy a dar mil millones… ¡h. p.! Y ese mal p. lo echa para atrás (el proceso)…’.

-“Duro noches enteras pensando y sacando conclusiones (…) que otra persona en alguna conversación le dijo a mi hija, después de que murió. ¡Ah, bien muerto ese negro!”.

Diario ADN

Compartir: