Las encuestas definirán las elecciones presidenciales

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Aunque el período de campaña presidencial —que es el momento estipulado para que los candidatos se den a conocer con sus propuestas y el electorado elija la opción que mejor le parezca— inicia el 25 de enero del 2014, desde ya los medios de comunicación del país se han volcado a presentar encuestas para determinar quiénes son los favoritos según la intención de voto.

¿Por qué lo hacen si estos ejercicios poco aportan a la democracia? A primera vista la respuesta parece ser el grado de aceptación de los colombianos; hay que recordar que las elecciones Presidenciales de 2010 estuvieron acompañadas de gran número de encuestas hasta el último día permitido. Así que lo más probable es que en esta ocasión ocurra algo similar.

Ahora bien, más allá de las razones de los medios para presentar encuestas, hay que tener claro que estos sondeos preelectorales producen efectos en el electorado, sobre todo en la creación de tendencias en la opinión pública. Incluso, pueden llegar a influir sobre la decisión final de los votantes. Esto se conoce como “efecto arrastre”, que son situaciones donde un individuo se deja llevar por lo que la mayoría entiende como ideal.

De acuerdo con un estudio realizado por la Misión de Observación Electoral (MOE), los medios de comunicación son “muy influyentes” a la hora de escoger un candidato para el 75,2% de los jóvenes (18-25 años), y para los mayores de 66 años el porcentaje es de 61%. Así mismo, el estudio indica que la mitad de los colombianos afirma que su intención de voto está condicionada por las encuestas que estos medios publican.

“Estos efectos ocurren cuando la información que proveen los medios de comunicación, acerca de las posibilidades que tienen los candidatos para conseguir la victoria, hace que los individuos elijan a su candidato por el hecho de perfilarse como la elección popular ganadora, y no por las cualidades que determinan su capacidad de liderar y gobernar”, dice Stefannía García, estudiante de Economía de Uninorte, quien hizo su estudio de grado sobre los efectos de arrastre en las elecciones presidenciales de la última década en Colombia.

Según García, la presencia de este fenómeno significa un proceso democrático susceptible de manipulación. Además, genera elecciones basadas en comportamientos de manada, que no reflejan una decisión racional y representativa de las necesidades de liderazgo de una nación.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2014 se realizará el 25 de mayo.

De acuerdo con su investigación, en las elecciones presidenciales de 2006 existió un efecto de arrastre en la reelección del expresidente Uribe, medido a través de la importancia que el votante le dio a la información provista por los medios comunicativos en su decisión. Por medio de un modelo económico, se estimó que el efecto arrastre incrementó la probabilidad de elección del candidato ganador en un 2,4%.

Hay que tener en cuenta que, según hallazgos de la economista, los medios de comunicación son los que más impactan las decisiones de los individuos. En esta misma línea, más del 60% de los colombianos está expuesto a la información que revelan estos sondeos y la opinión de su círculo social más cercano.

Carlos Guzmán, politólogo y profesor de Ciencia Política de Uninorte, afirma que en esos sondeos de opinión pública que incluyen la tradicional pregunta: ¿Si las elecciones fueran mañana, por quién de los siguientes candidato votaría?, se evidencia el uso político que hacen los medios de comunicación de esta herramienta y denota un intento de confundir una encuesta con un acto electoral.

“Una encuesta preelectoral no es más que el reflejo de un componente actitudinal, que difiere del comportamental que manifiesta el elector cuando va a votar. Así que equiparar los resultados de la encuesta con el acto mismo del sufragio induce a que el elector tienda a dejarse llevar por los resultados”, agrega.

Dado que los medios de comunicación son la principal fuente de información para los votantes, su papel es esencial en los procesos electorales. Más que empecinarse en acertar quién será el ganador, deberían constituirse como espacios de discusión donde prime el debate sobre las ideologías y las propuestas de los candidatos.

Así están las cosas

Si bien apenas se está armando el tarjetón para las próximas elecciones, todavía las encuestas no perfilan una opción mayoritaria. La situación está marcada por partidos que no terminan de decidir sus candidatos, un presidente-candidato con la imagen cayendo pero que por su condición tiene una ventaja comparativa frente a otros como Óscar Iván Zuluaga (foto), y unos precandidatos con baja aceptación en la intención de voto, que no parecen ser un riesgo para la reelección del presidente Santos. El panorama está así hasta este momento, pero el camino apenas comienza y la política es dinámica y cambiante. Cualquier cosa puede pasar en estos cinco meses que faltan para las elecciones del 25 de mayo.

Factores que inciden

Pese a que muchos estudios electorales han tratado de aislar los condicionamientos para identificar factores que inciden en el acto de votar, aún no hay un consenso al respecto por parte de la academia. Para Carlos Guzmán, son dos los principales factores que se identifican en los condicionantes del voto para el caso colombiano. “Uno tiene que ver con la mayor o menor importancia de las cuestiones tratadas en una campaña y el contenido de los mensajes emitidos por los medios de comunicación; y, otro está relacionado con mayor o menor debilidad de la identificación o lealtad partidista, esto es con lo arraigado de la subcultura partidista”, señala.

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