¿Se reelegirá la política económica?

Compartir:

Hay dos posiciones bien definidas: la de la izquierda, que considera que Santos está en deuda con lo social, y la de los ortodoxos, que le atribuyen al Presidente un buen manejo de la economía, con reducción de la tasa de desempleo a un dígito, saneamiento de las finanzas públicas, reducción de la pobreza y una buena dosis de confianza para los inversionistas, nacionales y extranjeros.
El Polo Democrático y el Partido verde son escépticos de los resultados económicos, sobre todo porque las políticas adoptadas no se han transferido a lo social. “En Colombia hay ocupación, pero no generación de empleo por la forma como el DANE hace las encuestas”, afirma Aurelio Suárez Montoya, un duro crítico del gobierno.

La pobreza en el campo –dice- se mantiene en el 48%. “Es una tragedia y lo cierto es que ahí no ha habido mejoría alguna”, sostiene al citar las últimas cifras sobre la situación de la pobreza rural presentadas por la propia administración Santos.

Otro contradictor, considerado como el mejor congresista, Jorge Enrique Robledo, va más allá. Los TLC, señala, son un desastre. “Los resultados se pueden sustentar con el deterioro de la industria”. Y agrega: “muchas empresas pasaron de productoras a importadoras, pauperizando el empleo y destruyendo la agroindustria.

En la víspera del anuncio de Santos de someter su nombre a consideración de los electores para el periodo 2014-2018, hubo un debate en el Congreso sobre educación. La representante Ángela Robledo, sicóloga y magister en política social, considera que el Presidente está en deuda en esta materia. Las universidades públicas, como en el caso de La Nacional, se está cayendo a pedazos, no ha adoptado medidas para mejor los niveles académicos y la Ministra, María Fernando Campo, ha llevado al alma mater financistas de las entrañas del banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo.

Lo que se busca, se dijo, es que más adelante se opte por la privatización de la educación. Pero además, sostiene la parlamentaria, quien también se ha desempeñado como docente e investigadora y directora social de la Fundación Restrepo Barco, el primer mandatario se raja en salud –donde el proyecto de ley que se presentó quedó convertido en añicos-, en justicia y en política de tierras.

“Santos, aunque bien intencionado en el tema de la paz, no es el presidente que los colombianos necesitamos”, subraya. ¿Por qué?: Porque no tiene sensibilidad social –dice-.

Las cifras para mostrar

Pero por otro lado están los que piensan todo lo contrario: que Santos ha dado un buen manejo a la economía y que por tanto, esto repercute en lo social. La ley del Primer Empleo ha permitido formalizar más de 400.000 puestos de trabajo, según el ministro del Ramo, Rafael Pardo. Y además la tasa de desocupación se ha mantenido por debajo del 10%, una promesa que el entonces candidato hizo en su programa de gobierno propuesto.

El exministro, Néstor Humberto Martínez, señala que Santos logró mantener la economía saneada –con un crecimiento por encima del 4,0%, pese al entorno internacional-; logró reducir casi a cero el déficit fiscal, pese los grandes gastos que demandó el fenómeno de La Niña; la pobreza cayó 4,5 puntos en dos años (se ubicó en 32,7%) y la multidimensional (que considera distintas condiciones de vida de las personas) bajó a 27%; y la construcción de vivienda para los más pobre rompió todos los records históricos.

Aunque la inflación no es de su competencia sino de la Junta Directiva del Banco de la República –un organismo autónomo e independiente-, fue en 2012 del 2,44%, la más baja en muchas décadas, y la prevista para 2013 va a estar en el mismo orden.

Para Magdalena Pardo, presidente de la Cámara de Integración Colombo-Venezolana, el intercambio que tuvo sus peores momentos en 2009 por el incidente diplomático entre Uribe y Chávez, ha empezado a recuperarse. En 2008 las exportaciones colombianas al vecino país sumaron 6.000 millones de dólares; en 2010 cayeron a 1.400 millones y en 2012 se recuperaron parcialmente a 2.700 millones de dólares.

Con Ecuador también se saldaron los problemas con el presidente Correa y las relaciones se encuentran en un buen momento.

Los 5 retos

1. Fijar una verdadera política industrial que permita la recuperación del sector, venido a menos desde finales de 2011. La industria aún sigue en declive y su generación de empleo es cero, como lo indican las mismas estadísticas del DANE.

2. Establecer unas verdaderas políticas de aprovechamiento de los TLC, que incluyan acompañamiento, asesoría, crédito, identificación de nichos de mercado y mejoramiento de la infraestructura. Los empresarios se quejan de que hay mucha literatura y poca acción.

3. Ajuste en las políticas laborales. Pese a los anuncios de formalización del empleo, la informalidad sigue siendo dramática en Colombia (entre el 56 y 68% dependiendo el sector y la actividad económica).

4. Lucha contra la corrupción. Los índices de corrupción, según Transparencia Internacional, siguen siendo demasiado altos y el estatuto adoptado no ha sido efectivo. Es uno de los principales problemas para hacer negocios en Colombia, junto con la inoportunidad con que actúa la justicia.

5. Mejorar la calidad de la educación. El Gobierno fracasó con la modificación a la ley 30, según la cual buscaba mejorar la calidad en la educación. Aunque la cobertura es prácticamente universal, los informes Piza dejan al país mal parado en comprensión de lectura, matemáticas e investigación. La innovación es una locomotora que tampoco ha arrancado y ese es otro de los grandes desafíos, en caso de que la reelección lo favorezca.

Fuente APE.com.co

Compartir: