Maduro consigue poderes especiales

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CARACAS, Venezuela (AP) — El presidente Nicolás Maduro siguió el martes los pasos de su predecesor Hugo Chávez y promulgó una ley habilitante que le da atribuciones al Poder Ejecutivo para dictar leyes durante un año, lo que según el mandatario es parte de un orden económico de transición al socialismo.

La Asamblea Nacional, dominada por sus partidarios, aprobó la ley argumentando que el país vive una guerra económica lanzada por los opositores.

El visto bueno a la ley fue en una votación a mano alzada de la mayoría oficialista de 99 diputados, frente a los 66 de la oposición, y el presidente de la Asamblea Diosdado Cabello anunció la aprobación tras las intervenciones de legisladores de ambas partes.

Momentos después, Maduro estampó su firma tras recibir el texto de manos de Cabello, quien junto al menos 2.500 seguidores marchó desde el Legislativo hasta el Palacio de Miraflores, a pocas cuadras de distancia en el centro de Caracas.

«Gracias diputados patriotas revolucionarios por haber aprobado esta Ley que nos va a permitir avanzar en los próximos 12 meses en la derrota de la guerra económica que han hecho contra nuestro pueblo», dijo Maduro en un discurso televisado.

Pese a anticipar que haría «importantes anuncios», en su alocución del martes el mandatario se limitó a ratificar medidas como la próxima promulgación de una ley para fijar cotos y márgenes de ganancia a los sectores productivos y otra para regular las importaciones y promover las exportaciones.

Adelantó que la nueva normativa legal contempla «mecanismos expeditos» para el otorgamiento de dólares, pero bajo un régimen de «exigencias máximas», en donde aquel empresario «al que se le entrega el dólar me va a tener que firmar un contrato de fiel cumplimiento».

Venezuela mantiene desde el 2003 un control de cambio y todos los importadores están obligados a recurrir al gobierno para obtener las divisas oficiales que se cotizan a la tasa de 6,30 bolívares fuertes por dólar.

El gobierno sostiene que en muchos casos las divisas fueron usadas para fines distintos a los que consta en la solicitud.

Además «vamos a ponerle una marca a todos los productos que traigamos, una marca especial para que el pueblo sepa cuál producto tiene componente importado con dólares de la República», agregó el gobernante, quien ha dicho que estás medidas son parte de lo que llama un «orden económico de transición al socialismo».

«En la primera ley vamos a tener varias tareas para establecer el orden» que incluye «establecer un registro único de comerciantes pequeños y medianos para protegerlos, para sacarlos de las manos de los que los roban a ellos», indicó.

El líder opositor Henrique Capriles indicó en un comunicado que la ley de los poderes especiales era una «farsa», pues para lograr los votos necesarios debió retirar el fuero legislativo a una diputada disidente y convocar a su suplente apegado al chavismo.

«Venezuela hoy goza de una bonanza petrolera y, sin embargo, el pueblo vive en el país del no hay. No hay leche. No hay harina, ni azúcar», dijo Capriles. «Esa habilitante es una farsa…Esa habilitante es una ley corrupta en su origen y será corrupta en su desarrollo», añadió.

La entrega de poderes especiales a Maduro se da cuando el gobierno dice que encara una «guerra económica» por parte de sus opositores y que implica una espiral inflacionaria de 54,3% acumulada en los últimos 12 meses, y la escasez de productos alimenticios, medicinas, entre otros. Frente a ello, desde el 8 de noviembre pasado, Maduro anunció «inspecciones» de comercios, que han bajado sus precios «voluntariamente».

Desde entonces y en distintas ciudades, tiendas de electrodomésticos, computadores, ferreterías, de zapatos y ropa han visto a miles de venezolanos hacer filas para hacer compras.

Oscar Vallés, analista político y profesor de la Universidad Metropolitana en Caracas, dijo en diálogo telefónico que «la ley es muy incoherente en términos estructurales».

«Uno siempre trata de buscarle alguna estructura racional a la ley», añadió Vallés, pero «sin perder de vista lo que tiene de fondo: su estrategia económica que es la consolidación en el poder» de Maduro.

A su turno Blanca Rosa Mármol, ex magistrada del Tribunal Supremo de Justicia, dijo que la ley de poderes especiales era innecesaria porque «lo que el presidente quiera la Asamblea lo aprueba» y que la única explicación que ha encontrado para que el mandatario solicitara tales facultades es que Maduro «quiere llegar por un camino más rápido a las reformas» como mayores controles de precios, de la propiedad privada y fomentar la acción de las «comunas» o asociaciones de habitantes de una zona.

«Ellos (en el gobierno) quieren, como se ven perdidos, como esto va muy mal, como es un fracaso de largos años…entonces ellos quieren de una vez por todas hacer lo que ellos llaman socialismo», dijo Mármol.

Maduro, que en abril de 2014 cumplirá el primero de sus seis años de gobierno, sólo ha anticipado dos de las leyes que emitirá con esos poderes: una referida al control de costos, ganancias y precios en todos los productos y una segunda sobre «comercio exterior para garantizar el control de las importaciones y promoción de las exportaciones», según ha dicho sin ofrecer mayores detalles.

El vicepresidente Jorge Arreaza indicó en la jornada, antes de la aprobación de la Asamblea, que con sus poderes el mandatario podría, por ejemplo, ampliar sanciones a comercios en los que las autoridades detecten precios altos o de «usura» y «especulación». Ya en la jornada empresas como la ensambladora de autos General Motors Venezuela y una empresa de computadoras fueron multadas con 5.000 unidades tributarias o el equivalente a 535.000 bolívares (unos 84.920 dólares).

«Nicolás se puso los pantalones donde son y puso en su sitio a estos ladrones que no se cansan de quitarnos lo poco que tenemos», dijo Francisco Sosa, un obrero de la construcción de 45 años, quien marchó al palacio de gobierno y vestía una camiseta roja en la que se podía leer «de la Asamblea, pa’ Miraflores».

Chávez, quien gobernó 14 años hasta su fallecimiento por cáncer en marzo, obtuvo de la Asamblea cuatro leyes habilitantes, en los años 1999, 2000, 2007 y 2010, que le permitieron aprobar por la vía de decreto cerca de 200 reformas legales y nuevas legislaciones que utilizó para ampliar el poder estatal en la economía, por ejemplo, incrementar los controles sobre todos los sectores del país, y llevar adelante la instauración de lo que denominaba su modelo socialista.

Maduro, un ex sindicalista de 50 años, fue designado como sucesor por el propio Chávez, quien pidió a sus partidarios elegirlo en las elecciones en caso de que él faltara.

En la sesión legislativa, de unas cuatro horas y en que se le dio la segunda y última aprobación de la ley, los diputados oficialistas y de oposición se trabaron en una batalla verbal que reveló el elevado grado de polarización política de este país petrolero, pero además las interrogantes.

«El gobierno que se dedique a buscar el papel toilet…yo voy a ver si con la ley habilitante va a aparecer leche, si se van a acabar los cortes de luz…o el hampa va a dejar de matar a la gente», dijo el diputado opositor Andrés Velásquez.

Pero la oficialista Gladys Requena replicó que la oposición no daba su visto bueno a esos poderes porque era la «bancada de los especuladores, de los acaparadores».

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