Declaración parcial de responsabilidad del Estado colombiano por Holocausto del Palacio de Jusiticia

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Un reconocimiento parcial sobre su responsabilidad en el holocausto del Palacio de Justicia, ratificó este martes el Estado Colombiano ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en una sesión realizada en Brasilia, la capital de Brasil.

El texto integral de la declaración es el siguiente:

INTERVENCIÓN ANTE LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
CASO RODRIGUEZ VERA Y OTROS VS. COLOMBIA

Reconocimiento de responsabilidad

1. Introducción.

Buenas días.

Excelentísimos Jueces de la honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ilustres representantes de las víctimas, señores delegados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, señores funcionarios que integran la delegación del Estado colombiano. Señoras y señores. Presento un amable saludo al Supremo Tribunal Federal de Brasil y al Tribunal Superior del Trabajo, gracias por su invitación y hospitalidad y un saludo especial y respetuoso a las víctimas y a los familiares de las víctimas de los hechos que ocupan nuestra atención en esta audiencia.

Pido permiso al Señor Presidente, para que la delegación del Estado se dirija directamente a las víctimas y familiares de las víctimas con el propósito de realizar su reconocimiento de responsabilidad internacional.

La declaración que a continuación efectúo la realizo en representación del Estado colombiano en mi condición de Directora de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, en desarrollo de mis competencias legales y avalada y autorizada por el Gobierno Nacional. También la realizo como ciudadana, como colombiana.

Los hechos del Palacio de Justicia no tienen precedentes en nuestra historia reciente. Un hecho inmisericorde perpetrado a manos de los violentos.

De este hecho se derivaron otros muchos, también dolorosos. Como lo indicó el Señor Presidente de la República doctor Juan Manuel Santos Calderón, en alguna de sus intervenciones en homenaje a las víctimas, “las heridas no han cicatrizado, el dolor por los caídos, la incertidumbre por los desaparecidos siguen vigentes en los corazones de su familiares”. Por ello, este es un momento de honor frente aquellas personas de las cuales aún no se tiene noticia cierta de su paradero, sus familiares y a quienes hoy acuden en calidad de víctimas a esta audiencia.

El Estado colombiano lamenta profundamente su dolor, su incertidumbre y sus circunstancias especiales. El Estado colombiano no cesará en la búsqueda de la verdad y la justicia en este caso. Este compromiso no es mera retórica. El Gobierno está empeñado en aprovechar esta oportunidad histórica de construcción de paz, aprendiendo de las lecciones del pasado y “construyendo sobre lo construido”.

El presente reconocimiento de responsabilidad es una manifestación de este empeño, busca dar una respuesta ponderada y racional a las pretensiones de las víctimas. Este reconocimiento es producto de un análisis profundo y objetivo de los hechos. Un trabajo serio, riguroso que no olvida en ningún momento el respeto por las víctimas.

2. Ratificación del reconocimiento de responsabilidad parcial del Estado.

El día 17 de octubre del año en curso, el Estado presentó el primer reconocimiento de responsabilidad internacional en los casos de la señora Yolanda Santodomingo Albericci y el señor Eduardo Matson Ospina, por acción, debido a la violación de los derechos a la libertad personal y a la integridad personal.

Por omisión, frente a la vulneración de las garantías judiciales y la protección judicial.

Todo, en relación con la violación del artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como respecto de los artículos 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.

Dicho reconocimiento también se extendió a la violación del derecho a la integridad personal de los familiares de estas dos víctimas, en relación con el artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

En esa misma oportunidad se aceptó responsabilidad internacional, por omisión, debido a la violación de los derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial, así como de la obligación consagrada en el inciso 3 del artículo 6 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, en perjuicio del señor José Vicente Rubiano Galvis y el señor Orlando Quijano.

En desarrollo de dicho reconocimiento, y en el marco de la presente audiencia, quisiera de manera pública ratificar estas manifestaciones y pedir perdón a Yolanda, Eduardo, Orlando y José Vicente por la violación de sus derechos.

Asimismo, el Estado colombiano reconoce su responsabilidad internacional:

• Por acción, por la violación de los derechos a la personalidad jurídica (art. 3), a la vida (art. 4), a la integridad personal (art.5), a la libertad personal (art. 7), y por omisión, por violación a las garantías judiciales (art. 8), a la protección judicial (art. 25) en relación con lo ocurrido a la señora Irma Franco Pineda y al señor Carlos Augusto Rodríguez Vera.

– Por omisión, por la violación de los derechos a la integridad personal (art. 5), libertad de conciencia y de religión (art 12), a las garantías judiciales (art. 8) y la protección judicial (art. 25), en relación con los familiares de la señora Irma Franco Pineda y Carlos Augusto Rodríguez Vera.

– Por omisión, por violación de los derechos a la personalidad jurídica (art. 3), la integridad personal (art.5), a las garantías judiciales (art. 8), y a la protección judicial (art. 25) en relación con las señoras Cristina del Pilar Guarín Cortés, Gloria Stella Lizarazo, Luz Mary Portela León, Norma Constanza Esguerra, Lucy Amparo Oviedo de Arias, Gloria Isabel Anzola Mora y los señores David Suspes Celis, Bernardo Beltrán Hernández, Héctor Jaime Beltrán Fuentes.

Esta manifestación obedece a que se ha establecido que estas personas se encontraban al interior del Palacio de Justicia para el momento del asalto y desde entonces no se ha tenido noticia de su paradero.

– Por omisión, por la violación de los derechos a la integridad personal (art. 5), libertad de conciencia y de religión (art 12), las garantías judiciales (art. 8) y la protección judicial (art. 25), frente a los familiares de las señoras Cristina del Pilar Guarín Cortés, Gloria Stella Lizarazo, Luz Mary Portela León, Norma Constanza Esguerra, Lucy Amparo Oviedo de Arias, Gloria Isabel Anzola Mora y los señores David Suspes Celis, Bernardo Beltrán Hernández, Héctor Jaime Beltrán Fuentes.

– Por omisión, por la violación a los derechos a la personalidad jurídica (art. 3), a las garantías judiciales (art. 8) y a la protección judicial (art.25), en perjuicio de la señora Ana Rosa Castiblanco, por el retardo injustificado del Estado en identificar y entregar sus restos.

– Por omisión, por la violación de los derechos a la integridad personal (art. 5), libertad de conciencia y de religión (art 12), las garantías judiciales (art. 8) y la protección judicial (art. 25), en relación con las familiares de la señora Ana Rosa Castiblanco.

– Por omisión, por violación del derecho a la vida (art.4), a las garantías judiciales (art. 8) y a la protección judicial (art. 25) en relación con el señor Carlos Horacio Urán, debido a que el Estado no ha podido determinar las circunstancias en las cuales se produjo su muerte.

– Por omisión, por la violación de los derechos a la integridad personal (art. 5), las garantías judiciales (art. 8) y la protección judicial (art. 25), en relación con las familiares del señor Carlos Horacio Urán.

Por todo lo reconocido, el Estado colombiano pide perdón a las víctimas y a sus familias. Nuevamente quisiera manifestar un absoluto respeto y consideración por todos ustedes.

El Estado entiende que el tiempo transcurrido hasta hoy desde que ocurrieron los hechos ha traído como consecuencia que hayan perdido la confianza en el Estado y sus instituciones.

Esperamos que este acto de reconocimiento contribuya a que las víctimas y sus familiares recuperen parte de esa confianza perdida, y lamenta profundamente que las acciones u omisiones del Estado hayan ahondado las profundas heridas generadas con los hechos ocurridos.

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