Capriles pide a la Iglesia Católica que medie en el conflicto con el Gobierno

Compartir:

CARACAS, 8 Nov. (EUROPA PRESS) El líder de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), Henrique Capriles, ha pedido a la Iglesia Católica que medie en el conflicto que se desató entre la coalición opositora y el Gobierno de Venezuela tras las elecciones presidenciales del pasado 14 de abril.

«El Papa nos pidió diálogo. Hay que promover ese camino y eso podría hacerlo la Iglesia venezolana», ha dicho en una entrevista a Unión Radio, la primera que concede desde su visita al Vaticano.

El también gobernador del estado de Miranda ha argumentado que «no hay en Venezuela una institución que tenga más autoridad moral, poder de convocatoria y reconocimiento que la Iglesia Católica». «El Gobierno la reconoce y nosotros la reconocemos», ha indicado.

Capriles también ha sostenido que «la Iglesia venezolana es la única (institución) que tiene el poder de convocar al país a un diálogo, que puede conseguir que las partes se sienten (a la mesa de negociaciones)».

Pero para ello ha apuntado a la necesidad de que «la Iglesia (venezolana) se ponga del lado de casos que implican violación de la justicia», aludiendo a Iván Simonovis, autodenominado preso político que está condenado por su supuesta implicación en el golpe de Estado de 2002 contra el Gobierno de Hugo Chávez.

«Simonovis forma parte de ese diálogo porque el sistema de justicia debe funcionar para que haya paz. Ya basta de usar el sistema de justicia para perseguir. Lo de Simonovis ya se pasó», ha apuntado el líder opositor.

GIRAS INTERNACIONALES

Por otro lado, ha cargado contra el Gobierno de Nicolás Maduro por criticar sus giras por otros países, ya sean americanos o europeos, para denunciar el supuesto fraude en las últimas elecciones presidenciales.

«El Gobierno quisiera que no saliéramos a otros países. Cada vez que salgo de Venezuela el Gobierno chilla, crea protestas artificiales, hace cadenas para satanizarme… Pero esta vez no ha podido satanizar la vista al Papa porque sería grave», ha dicho.

CONFLICTO ELECTORAL

La tensión política en Venezuela va en aumento desde el pasado 14 de abril, cuando Maduro ganó a Capriles en las elecciones presidenciales que se celebraron a causa de la muerte de Chávez, ocurrida el pasado 5 de marzo por un cáncer.

La coalición opositora solicitó una auditoría del cien por cien de los votos emitidos, ya que, según denunció, se produjeron numerosas irregularidades, y el resultado se decidió por apenas 200.000 sufragios.

Tras unos días de confusión y declaraciones cruzadas, finalmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) aceptó auditar el 46 por ciento de los votos emitidos, dado que el 54 por ciento restante ya se revisó la noche electoral, conforme a la legislación venezolana.

La coalición opositora consideró que se trataba de una «farsa» porque el CNE se negó a contar una a una las papeletas –verificando la huella dactilar– y a cotejarlas con las máquinas, los cuadernos y las actas de votación.

El CNE se limitó a cotejar las máquinas con las actas, argumentando que con ello era suficiente y explicó que el recuento manual de los votos era «imposible» porque el escrutinio y la totalización se hacen de manera automatizada desde 2004. La auditoría arrojó un «error cero».

Por ello, la MUD impugnó las elecciones presidenciales ante el TSJ –con dos recursos: uno total y varios parciales que se refieren a las mesas electorales– para «agotar la institucionalidad nacional» y adelantó que, si es necesario, acudirá a instancias internacionales.

Compartir: