OEA ve acuerdo político entre Colombia y Farc como paso ‘claro’ hacia la paz

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El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, calificó hoy el acuerdo como ‘un paso muy claro en la dirección de la paz’.

«Creo que Colombia con esto ha dado un paso muy claro en la dirección de la paz, quedan otros todavía, pero lo de ayer nos hace ser mucho más optimistas», apuntó el máximo representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) en un comunicado.

Según Insulza, «la mejor manera de pacificar, de llevar un proceso de paz, de sanar los espíritus, de bajar las armas, es participar en la política, porque la política es la forma de plantear los problemas de las personas en la búsqueda de soluciones».

«Es evidente que la gente que entrega sus armas debe tener la posibilidad de hacer sus planteamientos políticos, de otra manera no tenemos paz, es tan simple como eso», enfatizó.

A su juicio, para que este acuerdo tenga éxito aquellos que han ejercido la lucha armada deben abandonarla y «someterse plenamente a las normas del juego democrático», mientras que las víctimas del conflicto «tienen que aceptar que estos adversarios que han usado la violencia» ahora pueden servirse «de la acción política».

El acuerdo anunciado este miércoles en La Habana abre el camino para la conversión de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en un partido legal si se firma la paz, aunque los detalles concretos de ese tránsito se decidirán más adelante.

En líneas generales, el acuerdo persigue garantizar el ejercicio y derechos de la oposición política en Colombia y de los nuevos movimientos que surjan en un escenario de paz, democratizar los mecanismos de participación ciudadana, asegurar la transparencia del sistema electoral y otorgar más representación política a territorios y población más vulnerable en el conflicto.

Entre los aspectos más relevantes destaca la elaboración de un «estatuto de la oposición» en Colombia.

También la decisión de conceder presencia en la Cámara de Representantes a aquellos territorios del país más afectados por la violencia del conflicto, a través de las llamadas «circunscripciones transitorias especiales de paz».

Las negociaciones en La Habana entraron el miércoles en un receso programado y se reanudarán el 18 de noviembre con los diálogos sobre una «solución al problema de las drogas ilícitas», el tercero de los cinco que se abordarán en las conversaciones. EFE

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