Expectativa frente a posible acuerdo entre Gobierno y Farc

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Concluyó el ciclo número 16 de conversaciones de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana, Cuba, y tras una prórroga hasta este lunes, se espera que se firme el próximo martes el segundo punto de la agenda que habla sobre la participación política.

“Es posible que desde La Habana anunciemos la disposición de trabajar en una reforma que permita llegar a dar garantías a la insurgencia”, dijo el negociador Andrés París, el pasado sábado antes de ingresar a una nueva ronda de diálogo.

El viernes el negociador de la guerrilla Seusis Pausivas Hernández, alias ‘Jesús Santrich’, señaló que “de las 100 propuestas que tiene la guerrilla, hasta el momento se han presentado 88”.

“Si se logra un acuerdo en ese tema (participación política), es probable que la conversación sea mucho más fluida porque es donde más se han presentado discusiones”, considera el analista Carlos Eduardo Jaramillo, exconsejero presidencial de paz, durante el gobierno de César Gaviria.

POSIBILIDADES TRAS EL FIN DE ESTE CICLO

Sin importar que el ciclo termine este lunes o el próximo sábado, lo más probable es que haya un acuerdo en la mesa sobre el tema de la participación política.

Tomando en cuenta que en noviembre del año pasado las Farc ordenaron un cese al fuego unilateral que duró hasta mediados de enero, existe la posibilidad de que esto se presente otra vez.

Esta probabilidad es aún más alta, si toma en cuenta que el punto siguiente en la agenda definida en agosto de 2012 habla sobre las condiciones para un cese al fuego y la dejación de armas.

No obstante, dado que recientemente se realizó en Bogotá y San José del Guaviare el Foro sobre la Solución al Problema de las Drogas Ilícitas, tema que en la agenda está programado para discutirse en el cuarto punto, es posible que al terminar este ciclo las comisiones dejen el tercer punto para el final y empiecen con el cuarto, de manera anticipada.

Para el excomisionado de paz, Daniel García Peña, “esta opción no es muy conveniente, porque ya hay una agenda definida y es mejor seguirla para evitarle complicaciones al proceso”. No opina lo mismo el exconsejero Jaramillo quien afirmó que “lo más importante es continuar con el proceso, así se cambie el orden de la agenda”.

Otra posibilidad se da en torno a la posibilidad de hacer una pausa en el transcurso de los diálogos, durante la época electoral, como lo propuso el político Álvaro Leyva Durán, aprovechando este período para adelantar la remoción de minas antipersona del territorio colombiano.

Según el mismo Leyva, “esto ayudaría a dar un respiro al proceso y a calmar los ánimos en la discusión de los temas donde hay más diferencia entre las partes”. Un criterio distinto tiene García Peña, quien aseguró que una pausa generaría un retroceso. Porque retomar algo que se dejó a la mitad es muy complicado”.

Sobre este tema, ambas comisiones han declarado que el tema aún no se ha puesto sobre la mesa y, por lo tanto, no es una opción real por el momento. A pesar de esto, dada la decisión de extender el ciclo y el anuncio hecho hace unos días por el presidente Juan Manuel Santos sobre un cambio en la metodología de negociación, es posible que esta sea una opción a discutir formalmente en lo que resta de este ciclo.

Sumado a todo esto, el gobierno ya prepara un posible escenario de refrendación. Luego de una álgida discusión el Congreso en pleno aprobó la ley que permitiría, en caso de un eventual acuerdo, realizar un referendo el mismo día de las elecciones. A dicha iniciativa solo le hace falta un control por parte de la Corte Constitucional.

Si bien las dos partes no han definido que los acuerdos sean refrendados a través de un referendo, la presentación, por parte del Gobierno, y la aprobación, por parte del Congreso, implican un gesto para la guerrilla sobre la voluntad para que el pueblo refrende lo que se está discutiendo en La Habana.

Ahora se debe esperar si el Gobierno y la guerrilla dan un anuncio trascendental este lunes o si por el contrario esperan hasta el sábado, pero la expectativa apunta a que antes del próximo fin de semana se habrá llegado, como nunca antes en una negociación con la subversión, a la firma de un acuerdo para que los guerrilleros, en palabras del Gobierno «puedan cambiar las balas por los votos».

Fuente Colprensa

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