Continuan las demoras en las obras de la carrera 11

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La obra de ampliación de la carrera 11 fue financiada con los recursos de la valorización del Acuerdo 25 del año 95. Sin embargo, la demora en su ejecución por 17 años se debe a que la negociación y el acuerdo con el Ministerio de Defensa para adquirir los predios que se requerían para la construcción del corredor, solo lograron culminar únicamente hasta diciembre de 2012.

Sin embargo, el director del Instituto de Desarrollo Urbano, William Camargo, anunció, ayer durante su recorrido por la ampliación de la carrera 11 en el sector del Cantón Norte, que la obra culminará en tercer trimestre de 2014. Esto fue lo que le dijo a EL PERIÓDICO/HSB.

¿Cuáles son los por menores de la obra?

Esta es una obra que tienen un costo aproximado de 10 millones de dólares, estamos hablando de 600 metros de longitud, una excavación de 8 mil metros cúbicos de los cuales se utiliza parte del material para estabilizar una arcilla con baja comprensibilidad que tenemos en la zona.

Tenemos la expectativa de poner en operación la obra en el tercer trimestre de 2014, con dos calzadas, tres carriles por sentido, carril bici, andenes y conexiones a nivel para al calles 100 y 1006 con carrera 11.

Tenemos espacios públicos nuevos, una alameda en el costado occidental, andenes de 3,50 de ancho, separador central o carril bicio o ciclorruta y una conectividad para 600 metros que nos permite optimizar el puente de la 100 con NQS.

¿Bicicarriles?

Estamos evaluando si bicicarril o cilorruta en cuanto a seguridad vial y de integración de viajes.

¿Por qué se demoró tanto la negociación de los predios con el Ministerio de Defensa?

Es un proceso desafortunado que esperamos no se repita porque en la práctica somos el mismo territorio, uno entiende las diferencias en los cambios tanto en el Distrito como en la Nación, pero si es un mensaje desafortunado para la sociedad que entre el Ministerio y la Ciudad se hubieran demorado 17 años para entregar una obra que era necesaria para los bogotanos. Eso es una reflexión para la sociedad de cómo debemos resolver rápidamente nuestros conflictos.

Se estudian unas condiciones de accesibilidad que podrían eventualmente modificar una de las calzadas de la carrera 11 para que quede funcionando en el sentido sur norte. Eso va a implicar algunos cambios en los comportamientos de los ciduadanos a quienes les pedimos comprender que lo que ponemos en operación es un tramo neuvo que implica ajustarse a unas condiciones de accesibilidad distintas para que tengan menores tiempos de viaje.

¿Qué cambios?

Lo que siempre nos resistimos es cambiar, y eso es la constante, entonces cuando le decimos a alguien debe utilizar otros corredores, no puede parquear en la calle porque eso no va a ser posible ya que en la carrera 11 va a funcionar en doble sentido, empieza la resistencia contra la Administración Distrital y creemos que ese es un tema de sensatez, pragmatismos y de hacer que las obras tengan sentido humano para que todos las utilicemos de la manera más eficiente.

¿Cómo va a ser la movilidad en este punto de la ciudad, cuando se entregue la obra?

Estamos evaluando con las Secretarías de Movilidad y Planeación la mejor configuración de sentidos viales para que esta obra efectivamente sea una conectividad, accesibilidad y seguridad vial, eso podría significar por ejemplo que el tramo de la 100 hacia el sur pueda operar como normalmente lo hacen las calzadas en Bogotá, con una calzada por sentido.

Eso sugiere una modificación en los hábitos de usuarios habituales de la zona y una redistribución de tráfico para garantizar que este importante corredor junto con el puente vehicular que levanta la vía sobre la línea férrea que pasa por la Avenida NQS, tengan realmente un sentido de mejorar la circulación en la zona.

¿Cuáles fueron los puntos clave dentro de la negociación con el Ministerio de Defensa para llevar a cabo las obras?

Parte de la preocupación del Ministerio era un tema de defensa, garantizar que la obra estuviera completamente cerrada al ingreso de personas a la zona que pueden generar riesgo en su operación, había también unas obras de adecuación a sus instalaciones que debían integrarse en el proyecto que fueron sufragadas en parte con las cargas urbanísticas del plan de regularización.

También se hicieron algunos ajustes en cuanto a puntos de ingreso y salida tanto de El Cantón como de la Universidad Militar para mejorar las condiciones de quienes habitualmente usan estos espacios urbanos.

Por El periódico

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