Ecuador alerta de que si paga a Chevron será la «quiebra»

Compartir:

MADRID, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -El ministro de Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, ha alertado de que, si finalmente el Estado tiene que rembolsar a la petrolera estadounidense Chevron la indemnización que ésta debe pagar a las comunidades amazónicas, tal y como pretende el Tribunal Permanente de Arbitraje (TAP), supondrá la «quiebra».

«Si es que en el proceso en el TAP condenaran al Estado ecuatoriano a devolverle a Chevron lo que tiene que pagar a las comunidades amazónicas, nos quedaríamos endeudados (…) y eso significaría quebrar, no solamente el Estado ecuatoriano, sino la Revolución Ciudadana», ha dicho en un encuentro en Madrid celebrado este viernes.

Patiño ha explicado que la indemnización que la petrolera estadounidense tiene que pagar a los afectados por la contaminación ambiental es de 19.000 millones de dólares y que el presupuesto general de Ecuador es de 36.000 millones de dólares.

«¿De dónde sacamos nosotros 19.000 millones de dólares? Nos quedaríamos endeudados y no se olviden de que dimos una tremenda lucha para liberarnos de una deuda externa de 3.000 millones de dólares, y lo hicimos de manera extraordinariamente bien», ha recordado.

Además, ha apuntado que la asunción de este pago llevaría aparejada una serie de «chantajes» y «amenazas». «Nos querrán embargar en el mundo entero para tratar de cobrarnos, como siempre», ha señalado, en declaraciones recogidas por Europa Press.

También ha criticado el criterio por el que el TAP se declaró competente para conocer del caso Chevron, dado que se basa en una supuesta violación por parte de Ecuador del tratado con Estados Unidos para la Protección de las Inversiones, que se firmó en 1993 pero que entró en vigor en 1997, es decir, cinco años después de la salida de la petrolera estadounidense de territorio ecuatoriano.

Patiño ha considerado que es una «burda violación de los principios generales del Derecho» porque supone la aplicación retroactiva de un tratado bilateral que carece de una cláusula que habilite expresamente su aplicación a casos anteriores a la fecha de su entrada en vigor.

De la misma forma, ha criticado que el TAP, «incluso antes de conocer el caso», pidiera al Estado ecuatoriano «que haga todo lo posible para que no se ejecute la sentencia». «Hay que decirles (a estos señores del TAP) que están locos», ha dicho.

«CAMPAÑA DE DESPRESTIGIO»

Patiño también ha denunciado que la petrolera estadounidense «ha invertido miles de millones de dólares en una campaña de desprestigio internacional» contra el Gobierno de Correa «para tratar de afectar los intereses de Ecuador».

En concreto, ha indicado que «han comenzado una campaña mediática, estableciendo mentiras por todos lados, entre ellas, que el presidente (Rafael) Correa ha presionado (a los tribunales de justicia) para que dicten sentencia en contra de ellos, lo cual es absolutamente falso».

El ministro de Exteriores ha explicado que la única prueba que Chevron tiene de ello es que una fotografía de Correa reunido con un grupo de afectados. «Lo que no dicen es que ellos se reunieron hasta once veces con los gobiernos anteriores para presionarlos para conseguir una sentencia favorable a ellos», ha revelado.

Asimismo, ha denunciado una «campaña de cabildeo», con la que la petrolera estadounidense habría presionado «en muchos espacios», incluidos varios gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos, para eludir su responsabilidad.

A este respecto ha revelado que «desde hace años Chevron ha estado pidiendo al Gobierno de Estados Unidos que cancele las preferencias arancelarias» de los productos ecuatorianos que Washington concedió a cambio de que Quito fortaleciera la lucha antidrogas.

«Cansado de tanto chantaje, el presidente Correa decidió meses atrás renunciar unilateralmente a las preferencias arancelarias, que suponían a los importadores estadounidenses un ahorro de 21 millones de dólares, que nadie se muere por eso», ha recordado.

«Además, ofreció una compensación no reembolsable de otros 21 millones de dólares para que Estados Unidos enseñe a sus Fuerzas Armadas a respetar los Derechos Humanos, aunque también podríamos enseñarle a respetar las comunicaciones», ha añadido.

APOYO INTERNACIONAL

Frente a todo ello, ha solicitado el respaldo de la comunidad internacional y, en concreto de la europea y española, para que constituyan comités de apoyo a Ecuador en el caso Chevron, como ya se ha hecho en más de 20 países de todo el mundo.

«Las condiciones de esta lucha son desiguales. El Gobierno de Ecuador no tiene los recursos para emprender la campaña multimillonaria que ha emprendido Chevron; no tiene la influencia en los medios de comunicación internacionales que tiene Chevron», ha explicado.

«Por eso, tenemos que cobijarnos en nuestros amigos en el mundo para que no tengamos la posibilidad de enfrentarnos solos a esto», ha insistido, recordando que el resultado del caso Chevron sentará un precedente internacional.

El ministro de Exteriores ha señalado que, aunque Ecuador «emprende todas sus luchas con el arma más letal: la verdad», con el apoyo, «con la exigencia», de la comunidad internacional hay muchas más posibilidades de éxito.

Así, ha propuesto llevar a cabo una serie de acciones para apoyar las pretensiones del país andino en el caso Chevron. «Uno: vayan a Ecuador y metan la mano en el petróleo. Véanlo personalmente. Vayan a constatar la verdad», ha instado.

También ha propuesto celebrar foros «para denunciar esta situación», hacer un llamamiento a los consumidores para que no compren productos de Chevron y a los fondos de inversión para que no financien a la petrolera estadounidense.

Sin embargo, ha aclarado que Ecuador «lo va a enfrentar» de todas formas. «Porque –como dijo el presidente Correa– se equivocaron de país: a otro lo doblegarían, pero a Ecuador no. Tenemos un Gobierno que es indoblegable», ha sostenido.

CASO CHEVRON

El caso se remonta a la década de 1990, cuando los habitantes del lago Agrio denunciaron a Texaco, adquirida por Chevron en 2001, por contaminar la selva y sus acuíferos con cientos de vertidos de deshechos entre 1964 y 1992, provocando daños en cosechas y en la salud pública, incluidas muertes por cáncer.

Chevron, por su parte, sostiene que los pozos donde se realizaron los vertidos de deshechos fueron limpiados y que sus actividades no son responsables de ninguno de los daños causados al medio ambiente y a la salud pública.

En el primer asalto judicial, un tribunal ecuatoriano condenó en 2011 a la empresa estadounidense a pagar 18.200 millones de dólares (13.732 millones de dólares) que, debido a su negativa a hacerlo, han ascendido a 19.000 (14.335).

Chevron, que ya no tiene intereses en Ecuador, ha llevado a cabo una ardua tarea para evitar el pago. En febrero de 2011, presentó una denuncia ante un tribunal federal de Nueva York contra los demandantes y sus abogados, argumentando que el veredicto se obtuvo mediante fraude.

Por otro lado, en marzo de 2012 la petrolera estadounidense trasladó el caso al TAP argumentando que Ecuador no ha respetado el tratado con Estados Unidos para la Protección de Inversiones, en el que renuncia a emprender acciones legales contra Chevron.

Compartir: