Farc dicen que no frena ritmos del proceso de paz

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En respuesta al pronunciamiento que hizo este sábado el jefe de la delegación negociadora del Gobierno Nacional, Humberto De la Calle, las Farc explicaron cómo se ha desarrollado la discusión del segundo punto de la agenda de negociación que hace referencia a la participación en política del grupo insurgente.
«No es sensato que se pretenda mostrar a la insurgencia como la parte del diálogo que frena los ritmos para el avance del proceso», defendieron las Farc en un comunicado.
Según defienden en la misiva, el Gobierno Nacional también ha traído a la Mesa, inquietudes que están por fuera de la agenda y a las que, junto con cerca de 100 propuestas sobre participación política, se les dio respuesta.
Además, dijeron que los negociadores de las Farc han mostrado «un desempeño que colma las 24 horas del día para destrabar disensos y mostrar soluciones cargadas de sindéresis y absoluta voluntad de reconciliación».
Defendieron también que sus peticiones no «desbordan el ordenamiento constitucional», como lo insinuó De la Calle y se preguntaron sobre cuál es la parte en negociación que está poniendo los obstáculos, cuando lo pactado fue un diálogo expedito, es decir «sin estrobos»
«Si cuando hablamos de celeridad nos referimos a tiempos necesarios, estos no pueden tener una dimensión tan breve que haga imposible reflexionar de la mejor manera sobre los problemas que han causado una guerra de más de medio siglo», defendieron las Farc.
La guerrilla explicó que, cuando tomaron la decisión de iniciar el proceso de paz, el propósito del mismo fue discutir y buscar solución a los problemas que originaron el conflicto político, social y armado del país. Por lo tanto, no consideran correctas las interpretaciones restrictivas que el Gobierno Nacional le está dando al acuerdo inicial que se firmó en Oslo.
En cuanto a la confidencialidad de los acuerdos, la guerrilla aclaró que lo pactado hacía referencia a que «las discusiones de la mesa no se harán públicas» y enfatizan en que en ningún momento se utiliza la palabra confidencialidad, mostrándose en contra del secretismo que rodean los diálogos.
Para ellos, no es posible que los colombianos sepan a ciencia cierta que hay un avance lento cuando no conocen los alcances de lo hasta ahora pactado.
«¿De dónde se saca la maltrecha idea de que el lento avance le resta apoyo a las conversaciones? ¿Cómo puede saber el país cuál es la dimensión de ese avance si se le priva de una información a la que tiene derecho?», preguntan las Farc.
Posteriormente, desvirtúan el argumento del Jefe negociador del Gobierno en el que defendió que las dilaciones al proceso confunden a los colombianos sobre los propósitos del mismo.
«Solo quienes siempre han creído ignorante a nuestro pueblo, pueden considerar que Colombia esté confundida o no tenga claro el propósito de las conversaciones. Nosotros sí tenemos confianza en la sabiduría de la gente del común y por eso hemos retomado sus aportes», escribieron.
Finalmente, las Farc defendieron que «la paz no puede depender de las promesas y palabras sonoras» y, por eso, consideraron que para generar confianza entre las partes es indispensable convertir el eventual acuerdo final en norma de modo que «ningún gobierno caiga en la tentación de desconocerlo» y que esté protegido también de «las injerencias de la juridicidad internacional».
Con este pronunciamiento se da por finalizado el ciclo número 15 de conversaciones de paz que discutió la participación en política de la guerrilla de las Farc, sin que, por el momento, se logre un acuerdo que le permita entrar en la discusión del tercer punto de la agenda.
«En este cierre de ciclo el país debe tener clara una gran verdad: hemos trabajado a fondo cada día; no ha habido jornada en la que no presentemos propuestas y soluciones; no ha habido día en el que no propiciemos un avance; por eso, aunque nos sentimos abrazados por el manto del deber cumplido, estamos redoblando nuestros esfuerzos para que podamos dar pronto la buena nueva de un informe satisfactorio sobre el punto de participación política», puntualizaron.

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