Obama rechaza ampliar por seis semanas el límite de endeudamiento

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WASHINGTON, 11 Oct. (EUROPA PRESS) – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha rechazado este jueves la propuesta de congresistas republicanos para ampliar por seis semanas el límite de endeudamiento público debido a que no incluye la reapertura del Gobierno, según ha informado el diario estadounidense ‘The New York Times’.

El anuncio ha sido publicado tras una reunión entre el mandatario estadounidense y una delegación compuesta por 20 miembros del Partido Republicano y encabezada por el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.

La propuesta incluía la ampliación del periodo de límite de endeudamiento hasta el 22 de noviembre a cambio de que Obama se comprometiera a negociar un acuerdo a largo plazo para la reducción del déficit y una reforma tributaria.

La idea habría partido del presidente de la comisión de Presupuesto de la Cámara, Paul Ryan, y buscaba acabar con la amenaza de la suspensión de pagos, al tiempo que se da a Washington unas semanas para cerrar un acuerdo que permita financiar al Gobierno, elevar el techo de deuda durante más tiempo y llevar a cabo una serie de reformas fiscales.

Pese a que la propuesta republicana podría ser votada este mismo viernes, tanto la Casa Blanca como los congresistas demócratas se han mostrado escépticos respecto a la posible aprobación de la misma por parte de la Cámara de Representantes debido a la campaña de los miembros del ‘Tea Party’ contra la elevación del techo de deuda y a el Partido Demócrata no considera que la situación vaya a provocar una suspensión de pagos o un caos económico global.

Tras la reunión, el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Eric Cantor, ha sostenido que el encuentro celebrado ha sido «muy útil» y que espera que se celebren más reuniones a lo largo de la noche, tal y como ha recogido el diario estadounidense.

Por su parte, Ryan ha manifestado que el Partido Republicano espera iniciar un proceso formal de negociaciones con los demócratas del Senado para establecer un presupuesto marco exhaustivo, hecho al que los republicanos se han resistido desde el mes de abril.

PETICIÓN DEL TESORO

La reunión de Obama con la delegación republicana ha tenido lugar apenas horas después de que el secretario del Tesoro, Jacob J. Lew, solicitara al Congreso que eleve el techo de deuda y advirtiera al Comité de Finanzas de la cámara sobre las graves repercusiones que tendría una negativa sobre los mercados.

En este sentido, destacó que el Departamento del Tesoro se quedaría sin «medidas extraordinarias» para liberar líquido en cuestión de días, lo que derivaría posteriormente en una suspensión de pagos sin precedentes en la historia del país.

«No hay otro plan que elevar el límite de deuda. Los asuntos legales, incluso los referentes a los intereses sobre la deuda, son complicados», ha puntualizado.

CIERRE DE GOBIERNO

Estaba previsto que este 1 de octubre el Tesoro de Estados Unidos superara irremediablemente el límite de endeudamiento público, fijado en 16,7 billones de dólares, cayendo así en una nueva crisis de liquidez que podía llevar al cierre de la administración pública.

Para evitarlo era necesario que republicanos y demócratas se pusieran de acuerdo en el Congreso para ampliar el límite de endeudamiento público hasta los 988.000 millones de dólares, garantizando así el funcionamiento del Gobierno hasta la elaboración de los nuevos presupuestos generales.

La oposición republicana había elaborado un plan según el cual se comprometía a apoyar una ampliación del límite de endeudamiento público a cambio de nuevos recortes en el gasto público, centrados en la reforma sanitaria del Gobierno, a la que se conoce popularmente como ‘Obamacare’.

Con el objetivo de imponer su plan, la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, aprobó dos veces un proyecto de ley para aplazar un año la aplicación de la reforma sanitaria a cambio de entregar más fondos al Gobierno, pero el Senado, de mayoría demócrata, lo rechazó.

En un último intento conciliador, la Cámara de Representantes propuso celebrar una «conferencia legislativa» para crear una comisión bicameral en la que resolver este asunto, pero el Senado se negó. «No iremos con una pistola apuntando a nuestras cabezas», dijo su presidente, Harry Reid.

EL PRIMERO DESDE 1995

Se trata del 18º cierre de la administración pública estadounidense desde 1976. El último precedente se remonta a la Presidencia de Bill Clinton. Entonces, el bloqueo presupuestario se prolongó entre el 5 de diciembre de 1995 y el 6 de enero de 1996.

Aunque, de momento, se desconoce la dimensión de las consecuencias del cierre del Gobierno, ha dejado en sus casas a 800.000 de los dos millones de funcionarios y la Casa Blanca calcula que costará unos 10.000 millones de dólares semanales a la economía estadounidense.

Desde el Gobierno han garantizado que no afectará a los servicios públicos esenciales. Obama ya ha firmado un proyecto de ley para garantizar los pagos a los miembros de las Fuerzas Armadas y, con ello, la seguridad del país.

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