Ministro critica a jefes guerrilleros que viven «como burgueses» en exterior

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El ministro colombiano de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo hoy que hay jefes guerrilleros que viven «como burgueses» fuera del país, en un acto en el que llamó a los rebeldes de las FARC y del ELN que operan en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, para que se desmovilicen.

Pinzón envió el mensaje a los guerrilleros desde Tame, municipio de Arauca, donde además escuchó cuatro testimonios de antiguos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se reinsertaron y reciben protección y apoyo del Estado.

Según el ministro, jefes de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) «viven divinamente y hasta en otros países, fuman tabaco y toman ron», mientras los guerrilleros rasos se enfrentan con las Fuerzas Militares.

Agregó que esos mandos guerrilleros que están fuera de Colombia llevan una vida de «burgueses» con el dinero que les deja el narcotráfico y llegan a «tener a sus hijos estudiando en el exterior» mientras a la guerrilla de base, «la de extracción campesina», la tienen «totalmente engañada y llena de necesidades».

Al instar a los guerrilleros a deponer las armas, Pinzón recordó que por acciones de las fuerzas de seguridad en los últimos meses han muerto varios jefes de las FARC en Arauca, entre los que citó a alias «Antonio Pescador», del frente 45.

«En Arauca han sido abatidos (muertos) cerca de 70 guerrilleros de las FARC y el ELN en los últimos dos años», señaló Pinzón.

Lamentó que también desde julio han muerto en esa misma región cerca de 30 soldados en ataques de la guerrilla.

Por su lado, Claudia Roa López, una antigua guerrillera con el alias «Brigitte», relató en ese acto que su paso por las FARC «fue un horror».

La mujer contó que fue obligada a abortar en dos oportunidades, una cuando tenía 15 años de edad y ocho meses de embarazo, y la otra, años más tarde.

Con voz entrecortada, la mujer dijo que a su primer bebé «se lo sacaron vivo» y que luego «lo ahogaron» al taparle la boca y la nariz.

Los otros tres desmovilizados coincidieron en que los años en la guerrilla fueron tiempo perdido.

En lo que va de este año, 953 personas, el 24 % de ellas menores de edad, se han acogido al programa de desmovilización del Gobierno, mientras que durante todo 2012 lo hicieron 1.140, según datos oficiales.

De los desmovilizados en este año, 774 pertenecían a las FARC y 179 al ELN.

Fuente EFE

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