Ponente pide hundir reforma a la salud porque mantiene el negocio de las EPS

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BOGOTA, 03 de Septiembre ¬_RAM_. Por considerar que la reforma a la salud presentada por el Gobierno al Congreso “sigue preservando el negocio y la intermediación de las llamadas EPS, que seguirán lucrándose a costa del dolor, de la vida de los colombianos, así se les cambie de nombre”, el ponente en la Comisión Séptima del Senado Mauricio Ospina pidió archivar la iniciativa.

El congresista del Polo Democrático radicó una ponencia negativa a la enmienda por considerar, además, que la enmienda legaliza la impunidad de todos aquellos que realizaron actos de corrupción”.

“Me permito rendir ponencia negativa y, en consecuencia, solicitarle a la Comisión Séptima Constitucional Permanente del Senado de República archivar el Proyecto de Ley 210 de 2013 Senado (…) toda vez que la iniciativa presentada, nuevamente, no responde a los retos que debemos enfrentar para regular un sistema en beneficio de la salud integral de los colombianos, teniendo en cuenta que mantiene en su eje estructural el mismo modelo que hoy está en crisis, tal y como quedó demostrado en esta ponencia”, señala el legislador.

Ospina advierte que determinó pedir el hundimiento del proyecto porque “seguimos en lo mismo y con las mismas prácticas y anomalías que no permiten contar con un sistema de seguridad social moderno, flexible, acertado y justo para con todos los colombianos. Las propuestas del gobierno para superar la crisis de la salud han sido inadecuadas, e inapropiadamente formuladas, frente a las condiciones y presupuestos que se requieren solucionar en beneficio de la salud de los colombianos”, asegura.

“La reforma presentada por el Gobierno a consideración del Congreso sigue preservando el negocio y la intermediación de las llamadas EPS, que seguirán lucrándose a costa del dolor, de la vida de los colombianos, así se les cambie de nombre”, puntualiza.

Dice que la norma resulta ambiciosa en sus fines, pero, desafortunadamente, en su articulado mantiene el eje estructural del actual modelo, “razón por la cual es muy poco probable que cumpla precisamente con esos objetivos loables, pues sería como afirmar que el actual modelo logra cumplir adecuadamente algunos objetivos en salud y que solo requiere unos pequeños ajustes”.

Subraya que contrario a ello se afirma: el actual modelo ha hecho sumir al sistema de salud en una profunda crisis, de la cual no es posible salir, si se mantiene la estructura del sistema actual como eje fundamental del anhelado y falsamente anunciado “nuevo” modelo del sistema de salud”.

El senador afirma que la restricción al derecho universal de salud, tal y como quedó plasmado en la reforma estructural, se replica, y es obvio, en la reglamentación que genera la reforma ordinaria actualmente en discusión.

“Que un comité de “sabios” (¿y qué idoneidad y quién los elige?) defina quién tiene derecho a atención por el sistema o acceso a medicamentos costosos, como en las enfermedades ruinosas, o terminales, es determinar quién vive y quién muere por decreto. No podemos permitir que esa restricción al derecho universal de la salud se establezca como una ley”, advierte el senador Ospina.

“Ahora, en cuanto al punto de que un fondo único tenga a cargo la administración de las reservas del sistema, es como poner al ratón a cuidar el queso”, señala el senador y agrega:

“Las EPS realizaron actos de corrupción inimaginables y se apoderaron de miles de millones de pesos. Con la reforma se les otorga nuevamente el manejo y control total de los recursos y se les premia con una gran entidad, cuyo gasto es asumido por el Estado, quien manejará al mejor estilo de una fiduciaria, los recursos públicos de la salud. La objeción no es contra la figura de la fiducia que otorga transparencia; la objeción es que los Gestores de Servicios de Salud van a cumplir función de fideicomitentes y no tendrán que asumir ningún costo. Adicionalmente, la reforma legaliza la impunidad de todos aquellos que realizaron actos de corrupción”.

Finalmente señala: “En síntesis queda demostrado que los recobros no se terminan con la propuesta de reforma y la reforma en nada regula los mecanismos para controlar adecuadamente los posibles recobros o los cobros directos que se presenten, lo que significa que el problema queda intacto, sin solución”.

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