Colombia tiene la energía más cara de Suramérica

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Para las industrias, el único dolor de cabeza no ha sido el ritmo flojo que ha tenido la economía este año, ni la difícil coyuntura internacional que vive el mercado. Los precios de la energía también han golpeado a las empresas de varios sectores, pues las tarifas clasifican como las más caras de Suramérica.

Según un estudio del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) a 2011, el sector industrial colombiano tiene los valores más altos de la energía de Suramérica con un valor de 15,5 centavos de dólar por kWh, seguidos por los valores de Chile 10,7 centavos de dólar por kWh y Uruguay con 10 centavos de dólar por kWh. Si se incluye Centroamérica dentro del ranking, Colombia ocuparía el cuarto lugar después de Guatemala, El Salvador y Panamá con 23,3 ctvs de dólar, 19,43 ctvs de dólar y 16,95 ctvs de dólar, respectivamente.

De acuerdo a una investigación de Cementos Argos, 8 por ciento de los costos de producción de las firmas cementeras del país provienen de la electricidad y 11 por ciento son energéticos. Sin embargo, los empresarios de la industria siderúrgica y los del sector de confecciones se han quejado frente al Gobierno Nacional porque estos altos valores también los afecta.

En relación con precios, el valor que pagan por la energía los industriales colombianos en comparación con los de otros países, es preocupante. Por ejemplo, a finales de 2011, mientras un industrial colombiano conectado a un nivel de tensión tres pagó a 11 centavos de dólar por kWh, en los estados de Carolina del Norte y del Sur (que son comparables a Colombia en términos de desarrollo productivo por sus manufacturas agroindustriales en los sectores agrícola, industria textil, tabaco, flores y pesca), el precio de la electricidad fue de 6 centavos de dólar kWh, una diferencia de casi 50 por ciento.

A pesar de ello, debe anotarse que aunque esta relación es analizada como homogénea entre países, hay elementos propios que caracterizan a cada uno, tales como el mecanismo de formación de precios de producción, las diferencias en dotación y costos de recursos de producción, la organización industrial y regulación de transmisión y distribución.

De acuerdo con Raúl Ávila, director de la Coalición para la Promoción Industrial, esta comparación de precios deja entrever grandes diferencias de confiabilidad y calidad que finalmente repercuten sobre la competitividad en los precios del país. “Esta calidad se traduce en ininterrumpibilidad, porque si se corta la luz en un proceso, que tiene un costo tan elevado, las desventajas serían grandísimas”.

Por su parte, Maurice Armitage, presidente de Siderúrgica de Occidente (Sidoc), dijo que en Colombia los precios energéticos son tan altos que para la industria siderúrgica estos representan los segundos costos más altos después de la materia prima. El empresario también señaló que los precios por hora en el sector industria pueden llegar a ser el doble que los de Estados Unidos.

Andrés Ramírez, vocero de la firma ferretera Organización G&J, agregó que uno de los grandes problemas que debe afrontar la industria es el alto costo de la energía eléctrica y el gas que usa en la producción y los precios de transporte de estos productos.

Por su parte, Germán Corredor, director del Observatorio de Energía de la Universidad Nacional, dijo que estos precios altos están regulados por el mercado, por lo que bajarlos es muy complicado. Además, Corredor señaló que existe un agravante relacionado con el clima, pues los valores de la energía dependen del grado de sequía por el que esté pasando el país.

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