El paro nuestro de cada día

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Por Carlos Obregón

Tal como se había anunciado hace más de un mes, medio país vive un paro promovido por varios sectores, los agricultores, los camioneros, pequeños mineros y caficultores.

Si estaba anunciado desde hace tanto tiempo, ¿por qué no se pudo evitar?

Por parte del gobierno, por quedarse en el argumento de que es un paro movido por intereses políticos –los uribistas, el Polo y la Marcha Patriótica—, haber despreciado el movimiento en las zonas agrícolas más golpeadas por la crisis del agro como Boyacá, Cundinamarca y Nariño y, como lo dijo Lucho Garzón en El Tiempo, por la “falta de mayor liderazgo en el gabinete”.

Los aliados clave del gobierno para el manejo de los problemas sociales, los gobernadores y alcaldes, no están alineados con el gobierno nacional en este tipo de situaciones. El centralismo excesivo hace que cada vez haya menos incidencia de éstos en materia de conflictos, pero también es verdad que las demandas de los dirigentes de los paros desbordan la capacidad de estos mandatarios.

La solución que se le dio al paro cafetero anterior terminó haciéndole daño al gobierno pero también a los paros. El gobierno se asusta con la palabra subsidios –que tanto le han cuestionado– y eso es precisamente lo que piden el lechero de Boyacá que recibe apenas $5 mil por un litro de leche o el papero que no aguanta más insumos caros o el camionero que ve inviable el negocio con el precio del ACPM por encima de $8 mil 400.

La división gremial y la falta de liderazgo en las mismas bases de los líderes de las protestas permiten el aprovechamiento político en un año preelectoral. Este martes Fedegan publicó un aviso donde anuncia que no irán al paro pese al impacto de los TLC y a la falta de una política lechera. Los cafeteros también se dividieron esta vez.

Ciertamente: los sectores uribistas que hoy ven con simpatía los paros de los agricultores son los mismos que negociaron los TLC con EE.UU. y la Unión Europea con cláusulas nocivas para los productores nacionales. Los sectores de izquierda alineados con los uribistas son los mismos que fueron a EE.UU. a hablar en contra del Gobierno de Uribe Vélez para que los demócratas no aprobaran el TLC.

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