Medidas para ponerle fin al conflicto en Egipto

Compartir:

La Unión Europea estudiará todo tipo de medidas para responder a la crisis en Egipto, entre ellas un posible embargo a la venta de armas, pero siempre con la vista puesta en tratar de mantener el contacto con El Cairo para impulsar una solución negociada entre Gobierno y oposición.

Las distintas opciones serán discutidas mañana por los ministros de Exteriores del bloque comunitario en una reunión extraordinaria, en la que se expondrán una lista de propuestas preparadas por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

“Serán los ministros los que tomen una decisión, pero será una decisión que trate de mantener canales abiertos, que trate de mantener a la Unión Europea como un actor activo”, adelantó el representante especial de la UE para el Mediterráneo Sur, Bernardino León.

El diplomático español participó ayer en una reunión con los embajadores de los veintiocho países comunitarios, en la que los estados miembros comenzaron a evaluar las posibles acciones para responder a la violencia registrada en los últimos días en Egipto.

Según León, en el encuentro no se descartó ninguna opción, entre las que figuran un posible embargo de armas al país o la suspensión de las ayudas financieras que la UE concede a Egipto.

Salida dialogada

Después de haber evitado catalogar como golpe de Estado el derrocamiento de Mohamed Mursi, el bloque ha ido endureciendo su postura ante el Gobierno y el Ejército egipcios, conforme ha aumentado el número de muertos en las calles del país.

La Unión considera a las actuales autoridades y a los militares los principales responsables de la tragedia que se ha cobrado ya centenares de vidas.

Sin embargo, la prioridad europea sigue siendo mantener el contacto con las autoridades interinas para impulsar un acuerdo político con los Hermanos Musulmanes y el resto de fuerzas, tal y como Bruselas lleva buscando sin éxito desde la caída de Mursi y el estallido de las protestas por parte de sus partidarios.

León, que ha sido uno de los principales protagonistas de esas gestiones, reconoció que “la situación no deja demasiado espacio para el optimismo”.

“Hay que ser realistas y es una situación que se está complicando. Estamos asistiendo a una escalada que nos preocupa muchísimo, en el país más importante de la región”, aseguró.

El representante europeo para el Mediterráneo Sur abogó por estudiar alternativas para tratar de convencer a ambas partes de que solo una solución política tiene sentido.

Compartir: