“Actos políticos no deben ser controlados por la justicia”

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Si un funcionario público sale de su cargo por efectos de una moción de censura, la justicia no podrá revocar esa decisión, a menos que haya vicios de trámite.
Así lo determinó el Consejo de Estado al considerar que como se trata de actos de voluntad política, la justicia no puede examinarlos, ni mucho menos, reemplazar ni desconocer la voluntad de la Corporación que promovió la moción de censura.

El pronunciamiento se dio al examinar una tutela que interpuso el municipio de Tocancipá donde se aprobó la moción de censura de uno de los secretarios de la alcaldía, decisión que luego fue anulada por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca al encontrar que el acto estaba viciado de falsa motivación y desviación de poder.

El Consejo de Estado señaló que con la decisión, el Tribunal “lo que hizo fue reemplazar la voluntad política del Concejo Municipal”, y con su decisión desconoció que la moción de censura involucra criterios como la oportunidad, conveniencia, ética, moral, etc., y por ello no se le puede realizar un control sobre sus aspectos políticos o discrecionales que son los que deben orientar la acción de un buen servidor.

De acuerdo con la decisión, “el único control posible de actos como la moción de censura es el que se refiere a sus elementos reglados, es decir, al procedimiento y trámite de expedición que fije la Constitución y la ley… en cuanto a que los actos políticos, no deben ser controlados por la justicia, ya que de hacerlo, llamaría a convertir al juez en una instancia política”.

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