Farc dicen no a represa de El Quimbo

A través de la página de Anncol, las FARC llamó a oponerse a la construcción de una hidroeléctrica de El Quimbo, en el Huila, considerada clave por el gobierno del presidente Juan Manuel Santos para la generación de energía.

El pronunciamiento de la comandancia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que no suele referirse a temas ambientales y que en general comenta asuntos políticos, se produce luego de que a fines de febrero el gobierno ratificó que la construcción de la hidroeléctrica seguiría adelante y que «había un grupo de gente que manipulaba» protestas en contra de la obra.

Las Farc aseguran en su comunicado que «El Río Magdalena es quizás el símbolo más auténtico de Colombia. La atraviesa casi toda de sur a norte, recogiendo aguas de todas sus cordilleras. Hasta la sierra Nevada de Santa Marta participa de su reinado, al permitir que de sus nieves perpetuas desciendan ágiles aguas cantarinas como las del Cesar, para enriquecer aún más su serpentino caudal. No podemos entendernos los colombianos sin el río Magdalena. Es uno de nuestros vitales componentes, un vaso comunicante que enlaza nuestra nacionalidad, una arteria que ha alimentado con sus subiendas a millones de compatriotas durante siglos. Rodeado de tierra caliente es el destino natural, más cercano y barato de los turistas cordilleranos y sus niños.

Columna vertebral de la patria, el río Magdalena, nuestro primer patrimonio histórico, se halla enfrentado a un peligro mortal por obra de las locomotoras santistas patrocinadas por el gran capital transnacional. Al sur del Huila, en aras de un gigante proyecto de infraestructura, se aprestan a desviarlo de su cauce natural para ponerlo a correr entre tubos de concreto.

Mucho se ha dicho y escrito sobre los devastadores efectos del modelo económico neoliberal sobre la naturaleza y la vida. Citándonos millones de vatios, fabulosos réditos por ventas al exterior de energía, índices de crecimiento del producto interno, pretenden convencernos de la importancia de propinar esta estocada final al río de la patria.

Los campesinos desplazados para hacer posible la obra de inundar miles y miles de hectáreas de seis municipios, llevan tiempo denunciando y oponiéndose a semejante locura. Meterse con el río Magdalena es meterse con el más sagrado y ancestral recurso de los colombianos. No podemos dejar que nos hagan esto, a tanto no puede llegar nuestra indiferencia.

Hay cosas con las que nadie puede permitir que se juegue. El río Magdalena es para los colombianos una de ellas. Nadie puede tragarse el cuento de que los inciertos millones de pesos o de dólares que producirá en un futuro la obra, tendrán por objeto el desarrollo de las comunidades más pobres del país. El gran negocio será para los inversionistas extranjeros.

Digamos NO a la represa del Quimbo. Que respeten, que no sean apátridas».

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 1 de marzo de 2012″.

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