«Santos es una defraudación democrática»: Uribe

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La cabeza política del Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, destacó que el Marco Jurídico para la Paz debe darse, pero bajo otras condiciones, e insistió que el Proceso de Paz en La Habana demuestra impunidad para los cabecillas que están dialogando con el Gobierno nacional.

El expresidente enmarcó las políticas del Centro Democrático y sus precandidatos presidenciales uribistas, de quienes aún no se conoce cuál será el encargado de dar la contienda en la próximas campañas electorales.

– ¿Cuándo va a destapar las cartas del Centro Democrático para las próximas elecciones?

Estamos en el proceso de configurar las listas al Congreso y además de eso hay cuatro precandidatos a la presidencia que están discutiendo, entre ellos, cuál debe ser el mejor mecanismo para tener una única candidatura.

– Expresidente, se dice que usted aún está en la encrucijada de si va a encabezar o no las listas al Senado…

Primero, lo que está claro es que yo he participado activamente en la política. Le debo gratitud a mis compatriotas que me eligieron dos veces presidente, siento un deber de participar en la vida pública mientras Dios me dé energías y no lo puedo hacer condicionado a aspiraciones personales.

Le debo mucha gratitud a Colombia. Ahora está en discusión si mi nombre se debe o no presentar como candidato al Senado.

– ¿Eso garantizaría el éxito de la lista?

Tenemos que hacer del Centro Democrático un vehículo político de largo plazo, ojalá apersonal y atemporal, un vehículo político que, como su nombre lo indica, sea el centro de gravedad donde confluyan valores que requiera la democracia como la seguridad, las inversiones, la política social; un vehículo que garantice ese equilibrio entre el Estado austero, sin auxilios parlamentarios sin derroches y un Estado expansivo en lo social.

El Centro Democrático busca es ese equilibrio de cómo se preserva el medio ambiente y cómo el país no renuncia a la posibilidad de la minería de alta tecnología, cómo se tiene un Estado central fuerte y al mismo tiempo una regiones fuertes que sin burocracia puedan manejar regionalmente las regalías. El C.D. busca esos equilibrios y en esas tareas estamos.

– Usted está recorriendo el país adelantando los talleres democráticos. ¿Siente que hay uribismo en el país?

¿Qué te digo? Ese no es el análisis que yo hago, yo sostengo un diálogo relativamente intenso con mis compatriotas procurando escucharlos e intercambiar ideas sobre los diferentes asuntos de la vida nacional.

Por ejemplo, hemos hablado en Ibagué sobre el agro en un departamento donde la laboriosidad es histórica; temas como el agropecuario son fundamentales.

Sostenemos ese diálogo con los compatriotas. Hemos examinado la necesidad que tiene el país de establecer una línea diferencial entre quitar la tierra a quienes la han adquirido ilegalmente y la necesidad de proteger y apoyar a la gente honesta, al mediano y gran empresario, al campesino honesto,…

Para el Centro Democrático es tan importante el apoyo del campesino como el del gran empresario honesto. Esos son los temas sobre los que procuro tener un diálogo con los colombianos y ha sido muy grato este ejercicio en el Tolima.

– ¿Cuál es su opinión con respecto a las declaraciones de congresistas afines a usted, que han reclamado estar secuestrados en el Partido de La U?

Tuvimos unos apoyos electorales muy importantes en 2006 y 2010 y el Gobierno elegido en 2010 olvidó las principales políticas que lo eligieron.

Se ha deteriorado la ciudad, se ha empezado a crear temores a la inversión, está congelada la política social, aquí sí que lo hemos visto en el Tolima. Es un Gobierno derrochón que se gasta más de millón y medio en publicidad, y que no avance en las coberturas sociales es un Gobierno que incumple con la plataforma que lo eligió en 2010; es un Gobierno proclive al diálogo con los terroristas y negado al diálogo con los sectores sociales de la Nación. Estos son los motivos de nuestra discrepancia.

Ahora, en el partido de La U hay unas bases muy importantes, hay también dirigentes que respetamos. Particularmente, haciendo esa advertencia, creo que al Partido lo van a liquidar cualquiera sea el resultado del año entrante, lo tienen ahí en capilla para liquidarlo.

El Gobierno lo quería liquidar en 2011 y no pudo, entre otras cosas porque el esfuerzo de Juan Lozano, al que ayudamos personas como Óscar Iván Zuluaga y yo, contribuyó a que de alguna manera el Partido tuviera un buen resultado electoral.

Pero sea bueno o malo el resultado de 2014, al Partido lo van a liquidar. Esta semana ya hablaban de hacer una lista con otras fuerzas tratando de abrir el camino para que finalmente desaparezca, así sean diferentes los pretextos que ahora se invoquen.

Por eso he querido decir a los ciudadanos de la base y a los dirigentes que comparten estas ideas que aquí hacemos esfuerzos desde el Centro Democrático con una proyección de acción política y con unas tesis de largo plazo.

– ¿Cuál es el error que se cometió con Santos que no se debe volver a cometer con los candidatos que ahora están en el Centro Democrático, en busca de la Presidencia?

Los gobiernos tienen que procurar hacer lo que ofrecieron. Estos señores que están ahora aspirando a la candidatura tienen un diálogo sincero con el pueblo colombiano.

Voy a dejar una inquietud para que ustedes la procesen: yo no estuve de acuerdo con lo de San Vicente del Caguán, en algún momento fui una voz solitaria contra eso, pero el presidente Pastrana nunca engañó al país, porque eso lo ofreció en su campaña.

En cambio, el presidente Santos ha hecho todo lo contrario a lo que prometió. Santos es una defraudación democrática, porque es alguien que se hizo elegir contra el terrorismo y terminó ahora de candidato en los hombros del terrorismo.

Robledo – Uribe

– Sorprendió al país verlo a usted respaldando al senador Jorge Robledo sobre algunos señalamientos que hizo el presidente Santos, pues se conoce que el Senador ha sido contradictor suyo. ¿Cómo explicar al país eso?

Es un contradictor democrático. Nunca hemos estado en una reunión personal, hemos debatido por radio o por televisión estando yo a distancia, pero nunca han existido motivos para pensar que el senador Robledo ha estado vinculado a la violencia.

Él piensa muy diferente de mi persona, yo tengo una visión de economía diferente a la que él tiene. Una cosa son aquellos que le hacen juego a los grupos terroristas y posan de intelectuales de izquierda, otra cosa son personas como el senador Robledo, que tiene sus ideas, que ha sido un discrepante, pero que ha sido una respetable.

– Llama la atención, expresidente, algunos columnistas que han dicho que eso sería una estrategia para crecer a Robledo y aplacarlo a usted como opositor del Gobierno. ¿Usted piensa que eso es así?

No he pensado eso ni he leído a esos columnistas.

Hablando de paz

– Uno escucha decir que ustedes creen que la guerrilla de las Farc van a hacer la paz para que sus guerrilleros terminen en la cárcel y no puedan ir al Congreso. ¿Qué piensa de esta afirmación?

Si a mí me dicen que hay un joven de las Farc que se desmoviliza y que solamente incurrió en porte de armas y en el porte del uniforme de las Farc y no en otros delitos y que el costo para la paz es que no vaya a la cárcel y lo puedan elegir, aceptamos.

Pero, de otro lado, si nos dicen que en aras de la paz hay que dar impunidad y elegibilidad a los cabecillas que están en La Habana, que son los autores intelectuales del asesinato de los soldados, de los grandes secuestros, yo les diría que no, si dicen que en aras de la paz hay que reducirle sentencia de cinco u ocho años, uno lo aceptaría.

Ahora por qué nuestra oposición a la impunidad, no solamente por razones legales sino, también, por razones de conveniencia para el país.

El Gobierno ha dicho que si se da impunidad a las FARC puede que no se eviten a las víctimas del pasado pero sí se evitan víctimas del futuro. Eso es una falacia. La impunidad estimuló la arrogancia asesina del criminal. Cuando el criminal queda campeón en virtud de la impunidad, la sociedad queda condenada a la desprotección, las víctimas al olvido y con la criminalidad campeona.

La impunidad siempre ha dado mal ejemplo, ahí están las bacrim del tamaño de las FARC, esperando que les den impunidad. La impunidad no es garantía de paz ni de democracia.

– ¿Entonces no es cierto que usted sea un acérrimo detractor del proceso de paz, como algunos creen?

Primero, la política de seguridad democrática fue un gran avance hacia la paz, ustedes lo vieron en el Tolima. Cuando llegué a la presidencia, en el Norte del Tolima había dos grupos guerrilleros y gran presencia paramilitar; en el eje Ibagué – Espinal – Flandes, paramilitares; en el Sur, un imperio de las Farc y cuanto mejoró el Tolima en nuestro Gobierno se expidió la legislación que por primera vez protege a las víctimas en Colombia y se empezó el proceso de reparación de víctimas sin igualar a los soldados y a los policías con los terroristas.

En nuestro Gobierno se desmovilizaron 35 mil paramilitares y 18 mil guerrilleros. Cuando llegué a la Presidencia, la administración de Pastrana tenía diálogos en ciernes con el Eln a través de Cuba dijimos que los continuábamos si había cese de actividad criminal. El ELN no quiso y por eso no continuamos.

Los paramilitares traían con Pastrana un camino de diálogo a través de la iglesia, dijimos que si había cese de actividades lo continuábamos y todo esto fue público. Cuando ellos incumplieron, se fueron para la cárcel y los extraditamos.

¿Por qué no se dialogó con las Farc? Porque siempre fuimos muy claros, estábamos dispuestos a dialogar pero tenía que haber un cese de actividades criminales verificables, inclusive nos decían que cómo sería la entrega de armas, y respondimos que al inicio de las conversaciones no tenía que haber entrega de armas; la puede haber al momento de protocolizar un acuerdo.

La paz la queremos todos. Lo que pasa es que la impunidad y la defraudación democrática son mal ejemplo, por una lado la impunidad aumentará su arrogancia criminal y por el otro lado tenemos una defraudación democrática de Santos, de la cual nos declaramos víctimas.

– Acaba de publicarse el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica y habla de 220 víctimas mortales, y ante el examen que está haciendo la Corte Constitucional sobre el Marco Jurídico para la Paz el presidente Santos reconoció que el Estado también ha sido violador de Derechos Humanos. En ese contexto, ¿no es necesario llegar a un pacto de paz con los grupos guerrilleros?

No los igualen con el Estado. Aquí hemos tenido organizaciones criminales narcotraficantes con pretextos políticos que no combaten una dictadura que no hemos tenido, sino que han atentado contra un Estado de Derecho respetable.

Ahora, cuando el Estado incurre en violaciones de Derechos Humanos se sancionan, pero eso no es la excusa para poner a los agentes del Estado igual con el terrorismo.

– En el caso de que el proceso de paz de este Gobierno fracasara y uno de sus candidatos llegara a la presidencia, ¿ustedes intentarían un nuevo proceso de diálogo para la paz o cuál entonces es la propuesta de Centro Democrático?

Estoy seguro de que estarían totalmente abiertos en avanzar en un proceso de paz a partir de una premisa: que haya cese de actividades criminales verificables por parte de los interlocutores terroristas.

– ¿Usted es partidario de que el proceso de paz se suspendiera mientras se adelanta el proceso electoral?

No lo he pensado, pero sí hemos pensado suspender hasta que haya la aceptación terrorista de un cese verificable de actividades criminales. Es muy grave que sigan asesinando a nuestros soldados y al Gobierno parece que eso no lo inmutara; entonces aquí asesinan los soldados y los actores intelectuales de ese ataque, que están en Cuba, siguen siendo los interlocutores de la paz, ¿cuál paz?

Fuente COLPRENSA

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