Hay conspiración del Gobierno en contra de la oposición: Robledo

Compartir:

El senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, se defenderá mañana en la plenaria del Senado de las acusaciones que en su contra realizó el Gobierno Nacional el viernes pasado con las que lo señaló de ser el promotor de la violencia en las marchas campesinas.

Para él, estas acusaciones, además de infundadas y calumniosas, están relacionadas con el hecho de que el Ejecutivo está desesperado con la oposición sobre todo en lo que tienen que ver con las denuncias en contra del embajador de Colombia en Washington, Carlos Urrutia, y su participación en la compra de terrenos baldíos que realizaron empresas como Rio Paila y Cargill.

En diálogo con Colprensa Robledo explica cómo será su defensa en el senado y, d epaso, no descarta que exista una conspiración del Gobierno para acallar la oposición.

-¿Cómo será la defensa que usted realizará mañana en la plenaria del Senado en relación con los señalamiento que el Gobierno Nacional hizo en su contra de estar instigando la violencia en las marchas?

Yo voy a demostrar hasta la saciedad que esta agresión bárbara de la que fui víctima del Presidente de la República y del Ministro del Interior, carece de cualquier asidero en la realidad. Es una cosa absolutamente inventada, son unas calumnias, unos infundios, una agresión contra nosotros que no tiene un solo hecho del cual agarrarse más que unas manipulaciones e intentar atar unas cosas con otras que no tienen nada que ver.

Acá hay una manipulación siniestra. El problema de fondo es que el presidente Santos, me agrede a mí y agrede al Polo porque está furioso con nosotros, está cargado de odio contra nosotros. Particularmente he demostrado que las cifras que dieron de restitución de tierras eran falsas, que los TLC son una desgracia para Colombia, que los impuestos no se los subieron a los más ricos sino que a esos se los bajaron. Ahora estamos haciendo una denuncia muy severa con respecto a actos de corrupción del señor Carlos Urrutia, embajador de Colombia en Washington, entonces, se viene cargado de rabia contra nosotros. También por otra razón, porque se sabe que el Polo Democrático Alternativo y yo, respaldamos las protestas de frente, no tienen que descubrirlo, lo decimos en todas partes, todo el mundo lo sabe. Eso sí, protestas sociales que deben ser civilizados pacíficos y democráticos. En ese sentido, vincularme a mí con la violencia pues es un absurdo.

-¿Cree usted que hay una conspiración del Gobierno?

Yo sí creo. Tengo razones para pensar que el presidente Santos está desesperado con el Polo Democrático Alternativo y conmigo. Hay una orientación de hacerme daño. El ministro cae como el inspector Crusoe de la Pantera Rosa y sale, a partir de nada, a agredirnos. Yo creo que es una cosa que está calculada, solo que le salió el tiro por la culata porque lejos de hacernos daño a nosotros, el daño inmenso se lo hizo el presidente Santos quien quedó como una persona que no respeta la verdad, que no respeta a la oposición y que no respeta los reclamos de la sociedad.

-¿Cómo se explica que el anuncio del ministro del Interior, Fernando Carrillo, en su contra se hizo minutos después de haber sostenido una reunión con las directivas del Polo Democrático?

Esta es una de las cosas más vergonzosas de esta historia que es bueno que se sepa. El Ministro estuvo buena parte de la mañana del viernes, una reunión con nosotros en la sede del Polo, con los 30 jefes nacionales. Estuvimos con él y con Clara López. Él no hizo más que hablarnos de las garantías, que estén tranquilos que este es un partido democrático, que respeta la oposición y mientras él nos estaba diciendo esas mentiras, estaba su gente montando la conspiración. Él sale de la sede del Polo corriendo a hacernos esta agresión brutal. Definitivamente aquí, vale la pena llamar al Gobierno a la sensatez. Estas son unas desproporciones, cosas supremamente graves que le hacen daño al país y por sobre todo al propio Presidente de la República. Nosotros, eso sí que le queda claro al doctor Santos, vamos a seguir en la oposición de su gobierno. Nos parece un gobierno malísimo.

-Con este antecedente que se creó con la reunión para darle garantías a la oposición, ¿Se volverá a sentar el Polo con el Gobierno ante una futura reunión sobre ese tema?

Pues tendríamos que pensarlo muy bien porque la agresión fue muy matrera, muy bárbara, muy sacada de la nada. Nada justificaba eso. Esto no se prestaba para la confusión. El presidente Santos y el Ministro del Interior no muestran una frase mía, una grabación, un video, una foto, ni tampoco de Óscar Gutierrez, el presidente del Polo Democrático Alternativo en Caldas, nada.

Muestran un intercambio de unos mensajes entre Óscar Gutiérrez con unos jóvenes estudiantes, unos jóvenes respetables, decentes, honrados de la Universidad de Caldas y unas frases que no dicen nada y las vuelven una gran mentira retorcida. El gobierno tiene que respetar la honra de las personas. Eso no es democrático. Estas son cosas como planeadas por la Gestapo, digo yo, porque son prácticas muy retorcidas.

-Hablemos de las denuncias que ustedes han hecho en contra del embajador de Colombia en los Estados Unidos, Carlos Urrutia. Tuvimos conocimiento de una respuesta que le dio el embajador al representante Wilson Arias. ¿Por qué le contesta a Wilson Arias, pero sus cartas no las responde en qué va el tema?

La cosa es así. Yo le pido unas explicaciones al embajador Urrutia en Washington y él no me responde nada. Luego, hubo un repudio general en Colombia. Acuérdese que Daniel Samper le dice: señor embajador esto es respondiendo. Y después es la carta de Wilson Arias. Hace unas respuestas flojas, que no son veraces pero algo contesta.

Este es el caso de unas empresas muy importantes de Colombia, digamos, Rio Paila, una empresa muy grande de Luis Carlos Sarmiento Angulo, una trasnacional norteamericana y otras trasnacionales que violan la ley 160 de 1994 para comprarse unas tierras que no podían comprar. Eso está clarísimo, en su momento lo dijeron dos ministros de Agricultura, el Consejo de Estado, la Corte Constitucional, el Incoder, la Contraloría, todo el mundo ha dicho que eso es ilegal.

El cerebro gris, por lo menos en el caso de Cargill y Rio Paila es el doctor Carlos Urrutia y tenemos todas las pruebas que él arma la ruta jurídica. Yo digo que es una ruta delictiva. Venimos pidiéndole explicaciones al Gobierno, pero, el presidente Santos sostiene a Urrutia porque, entre otras cosas, Urrutia es amiguísimo de Santos.

Compartir: