Estudio demuestra importante caída en la producción mundial de cocaína

Washington, D.C., 10 de Julio ¬_RAM_ La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP, por su sigla en inglés) dio a conocer el día de ayer los resultados de la medición estimada anual del Gobierno de Estados Unidos sobre la producción de cocaína en la región andina. Según las nuevas estimaciones, se ha producido una caída del 41 por ciento en la capacidad de producción potencial de cocaína pura en la región andina desde 2001, al pasar de un estimado de 1.055 toneladas métricas de producción potencial de cocaína pura en su pico más alto en el año 2001, a 620 toneladas métricas en 2012. La última estimación indica una reducción del 10 por ciento con respecto al año anterior.
Desde 2011, la producción potencial de cocaína pura se ha reducido de 305 toneladas métricas a 290 toneladas métricas en Perú; de 190 toneladas métricas a 175 toneladas métricas en Colombia; y de 190 toneladas métricas a 155 toneladas métricas en Bolivia. Estas reducciones generales en la región andina son el resultado de una variedad de factores, que incluyen el fortalecimiento de la alianza entre Estados Unidos y Colombia forjada a lo largo de la última década, y del creciente compromiso en la cooperación contra el narcotráfico y la seguridad ciudadana del presidente Ollanta Humala y del Gobierno del Perú. Esto incluye el fortalecimiento de las instituciones democráticas; una mayor presencia de los gobiernos de Colombia y Perú a lo largo y ancho de sus territorios; la erradicación enfocada y persistente de cultivos; los esfuerzos en materia de aplicación de la ley dirigidos contra las organizaciones de tráfico de drogas; las mejoras en el sistema judicial; el desarrollo alternativo, y el aumento de la inversión extranjera como resultado de una mejora significativa del entorno de seguridad.
La disminución de la producción potencial de cocaína pura en la región andina, así como los esfuerzos de interdicción en la zona de tránsito por parte del Departamento de Defensa, la Guardia Costera de Estados Unidos y las fuerzas navales internacionales, se han traducido en que ahora llega menos cocaína a Estados Unidos. Esto, a su vez, se refleja en la disminución en el número de muertes causadas por sobredosis de cocaína; como también en las pruebas positivas de consumo de drogas en el trabajo, en la pureza de las drogas vendidas al por menor, y en las incautaciones de cocaína en Estados Unidos. En conjunto, estos indicadores reflejan un descenso significativo del mercado de la cocaína en Estados Unidos desde 2006. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud de 2011 (la encuesta más grande realizada en Estados Unidos sobre el consumo de drogas), el número de estadounidenses mayores de 12 años que son usuarios actuales de cocaína se ha reducido en un 44 por ciento desde 2006.

Otros datos fundamentales:

· La pureza de la cocaína en polvo comprada en Estados Unidos se ha reducido en un 28 por ciento desde 2006.[i]

· Se ha registrado una caída del 65 por ciento en el número de personas cuyas pruebas de consumo de cocaína en el trabajo dieron positivo en Estados Unidos entre 2006 y mediados de 2012 (últimos datos disponibles); la disminución va de 72 a 25 trabajadores por cada 10.000 que fueron sometidos a la prueba. [ii]

· Las muertes por sobredosis en Estados Unidos relacionadas con el consumo de cocaína disminuyeron en un 44 por ciento, de 7.448 muertes en 2006 a 4.183 en 2010, el año con los datos disponibles más recientes.[iii]

· Se ha producido una caída de 48 por ciento en la cantidad de incautaciones de cocaína enviadas a laboratorios forenses locales, estatales y federales en Estados Unidos entre 2006 y 2011 (último dato disponible).[iv]

En abril, la Administración del Presidente Obama dio a conocer una política de drogas basada en conocimientos científicos, que aborda el desafío nacional de las drogas como un problema de salud pública, y no sólo como una cuestión de justicia penal. La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2013 se basa en las últimas investigaciones científicas que demuestran que la adicción es una enfermedad crónica del cerebro que se puede prevenir y tratar con éxito, y de la cual una persona se puede recuperar. La Estrategia instruye a las agencias federales a ampliar los esfuerzos de las comunidades para prevenir el consumo de drogas antes de que éste se inicie; como también a capacitar a los trabajadores de la salud para intervenir a tiempo ante los primeros signos de un trastorno por uso de sustancias; ampliar el acceso al tratamiento de personas que lo necesitan; y apoyar a los millones de estadounidenses que se encuentran en proceso de recuperación.
La tasa de consumo general de drogas en Estados Unidos ha disminuido cerca de un tercio desde finales de la década de 1970. Con el fin de continuar construyendo sobre la base de este progreso, y de apoyar los enfoques de salud pública para el control de las drogas, la Administración del Presidente Obama ha solicitado más de 10 mil millones de dólares para el año fiscal 2014, que serán destinados a programas de educación sobre las drogas y a apoyar la ampliación del acceso al tratamiento farmacológico de personas que sufren de trastornos por uso de sustancias. Esto incluye un incremento solicitado de 1,4 mil millones de dólares para ampliar el tratamiento y la prevención, lo que se constituye en el mayor incremento porcentual en por lo menos dos décadas.

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