Colombia antes que una constituyente o un referendo requiere ampliar en forma efectiva su reducida democracia: Clara López

BOGOTA, 04 de Julio ¬_RAM_ Antes de entrar en el debate sobre si los posibles acuerdos a que se lleguen entre el gobierno y las Farc si fructifican los diálogos de paz de La Habana se convalidan a través de un referendo o una Asamblea Constituyente, lo que requiere Colombia es ampliar en forma efectiva su democracia, haciéndola real mediante la implementación de verdaderos mecanismos de participación y la purificación del sistema electoral, sostuvo la presidenta del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón, durante su intervención en el foro sobre la los 22 años de Constitución de 1991 y el proceso de paz realizado este jueves 4 de julio en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación y organizado entre otras entidades por la Corporación Plural, el Cinep, e Indepaz.
López Obregón dijo que en Colombia no hay garantías para el ejercicio de la política y menos para los sectores de oposición, pues lo que hay en este país es una democracia reducida de la que solo se aprovecha el sector tradicional del bipartidismo que es el que ha gobernado desde siempre. Si no hay unas mínimas garantías no es posible competir en un proceso electoral para convocar una constituyente.
La presidenta del Polo Democrático se lamentó que al cumplir los 22 años de expedida la Constitución de 1991 en vez de haber avanzado en su reglamentación para garantizar la carta de derechos fundamentales o ampliar los mecanismos de participación, lo único que se han hecho es una serie de contrarreformas que van a contrapelo de su espíritu democrático.
La expectativa de varios sectores sociales y políticos del país, dijo, es que con la Carta del 91 hubiesen llegado los vientos de cambio como los que soplan en otros países de Latinoamérica, sin embargo ello no ha sido así por los diversos obstáculos que le ha puesto la clase dirigente tradicional.
Una de las respuestas simplistas que se da para justificar la carencia de cambios en la sociedad colombiana a partir de la Constitución del 91 es el conflicto armado interno, cuando uno de los elementos que coadyuvan a su prolongación es la democracia reducida que impide un mínimo de equidad en la participación social y en el acceso a las oportunidades, sostuvo López Obregón.
Explicó que hay dos elementos que atentan en forma grave el recortado sistema democrático colombiano: uno, el dogmatismo y el apego a la letra de la ley pensando que ella va a resolver los problemas sociales e institucionales, y dos, la utilización de la violencia en la política. Si bien dijo la presidenta del Polo, la combinación de todas las formas de lucha es condenable, en Colombia, ella no puede atribuírsele solo a algunos sectores de izquierda, porque el Estado y sus usufructurarios tienen un alto grado de responsabilidad en la utilización exitosa de esta estrategia como pudo demostrarse en el Congreso de la República, en el reciente pasado, donde casi el 35% de la representación parlamentaria estaba tomada por el paramilitarismo.
En el ámbito de la política electoral y las garantías a la oposición, la candidata presidencial del Polo dijo que hay que empezar por democratizar el país en el sentido de que todos los factores de poder, las minorías y los sectores representativos de la sociedad puedan participar en niveles de igualdad. Porque lo que ha ocurrido durante los 22 años de vida de la Constitución es que no ha sido posible expedir el estatuto de la oposición, se le cercenó la participación a los grupos políticos minoritarios en el Consejo Nacional Electoral y se carece de acceso democrático a los medios de comunicación del Estado para los sectores alternativos, los cuales solo están al servicio del discurso oficial.
Por si lo anterior fuera poco, agregó López Obregón, en Colombia como lo ha reafirmado el propio Registrador nacional se roban las elecciones, pues no se cuenta con un sistema electoral moderno que garantice la transparencia de los procesos electorales.
Por ello, puntualizó, hay que empezar por exigir la ampliación efectiva de la democracia colombiana en el convencimiento de que con la sola ley no se va a conseguir este propósito.

Compartir: