La otra baraja de candidatos

En materia de candidaturas presidenciales es mucha el agua que tendrá que correr debajo de los puentes antes de que se diga la última palabra, empezando por el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien un día parece decidido a repetir mandato y al día siguiente no luce tan convencido. Pero no es el único. En las otras orillas -las uribistas y la de la izquierda democrática- tampoco el panorama luce despejado. Los uribistas siguen dándole la vuelta a Colombia con sus precandidatos, encabezados por el exvicepresidente Francisco Santos Calderón, quien porta la camiseta amarilla de líder.

No obstante, esa baraja sigue abierta y los uribistas -incluyendo al propio ex Presidente- continúan explorando otras opciones, entre ellas las de connotadas figuras de talla internacional, como el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, cuyo nombre figura entre los más opcionados de posibles candidatos.

Curiosamente, Moreno también está muy bien posicionado en la lista que diseña el ex presidente Andrés Pastrana. En las filas de la izquierda las cosas podrían cambiar de manera drástica si en las próximas semanas un fallo de la Corte Constitucional termina favoreciendo a la exsenadora Piedad Córdoba, sobre quien pesa una inhabilidad de 18 años impuesta por el procurador, Alejandro Ordóñez. Si el alto tribunal deja sin piso la sanción de Ordóñez, Piedad será candidata presidencial por Marcha Patriótica. En la baraja de eventuales candidatos presidenciales también están el propio Ordóñez y el general Óscar Naranjo.

Luis Alberto Moreno, candidato de kilates

Luis Alberto Moreno es el candidato que desvela a Álvaro Uribe y Andrés Pastrana. O mejor dicho: es el candidato con que sueñan Uribe y Pastrana. El primero de ellos tiene un enorme respeto por Moreno y el segundo lo conoce desde sus tiempos de gerente del Noticiero TV Hoy de televisión, cuando el ex Presidente se desempeñaba como presentador. Moreno goza de la confianza de ambos, que lo ven como una carta ganadora a la hora de enfrentarse a Juan Manuel Santos, o a quien se convierta en el candidato oficial en caso de que el Presidente decida no aspirar a un segundo período. El Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es el colombiano más cotizado en el mundo, gracias a la destacada gestión que desempeña en ese organismo. La gestión de Moreno en el BID es reconocida por propios y extraños y su prestigio es creciente. Su candidatura le permitiría tanto a Uribe como a Pastrana tener una carta con excelente recibo en el establecimiento nacional, incluyendo a quienes militan dentro del santismo. La candidatura de Moreno solo tiene un problema: que nadie ha podido convencerlo de las bondades de ser candidato. Hasta ahora.

Piedad Córdoba, la carta tapada

La suerte de Piedad Córdoba puede cambiar de forma radical en las próximas semanas. En efecto, un fallo favorable de la Corte Constitucional sobre la sanción que le impuso el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez, de 18 años de inhabilidad para ocupar cargos públicos, podría convertir a Piedad Córdoba en la candidata que la izquierda democrática viene buscando desde hace un tiempo para hacerle frente al proceso de “derechización” que se ha consolidado en el país en los últimos años. La sanción del Procurador General a Piedad truncó su carrera política y postergó por algún tiempo su legítima aspiración de ser Presidenta de la República. Luego de interponer múltiples recursos para que los altos tribunales dejaran sin piso la decisión de Ordóñez, todo parece indicar que en las próximas semanas la Constitucional emitirá un fallo favorable a Piedad en el sentido de que el Procurador Ordóñez no es competente para sancionar a quienes han sido elegidos por voto popular, que es el caso de la ex Senadora. Si ello es así, entonces la controvertida exparlamentaria saldrá con muchos más bríos y respaldo popular para lanzar su candidatura presidencial con miras a las elecciones del próximo año. Un fallo favorable al recurso interpuesto por Piedad, la convierte, sin duda, en una fuerte candidata en el 2014.

Alejandro Ordóñez no es candidato, pero parece

Alejandro Ordóñez piensa como candidato presidencial, habla como candidato presidencial, opina como candidato presidencial, pero no es candidato presidencial. Por ahora. El Procurador General ha hecho saber a quienes quieren oírlo que no está interesado en aspirar a la Presidencia de la República, pues su única prioridad en la vida es cumplir con el encargo que le fue asignado por el Congreso de la República de ser Procurador General. Ocurre, sin embargo, que pocos le creen, porque si hay alguien que hoy en día toma decisiones políticas y -si se quiere- electorales es el Procurador General, quien parece tener dos reglas para medir el alcance de sus decisiones: con una mide a quienes están en la lista de sus amores -léase Partido Conservador- y con la otra mide a quienes están en la lista de sus odios -léase Piedad Córdoba y otros militantes de izquierda-. Para ser candidato presidencial, Ordóñez tendría que renunciar a la Procuraduría, lo que significa que dejará de ejercer el enorme poder que hoy ostenta. Hay quienes, en las filas del uribismo y el conservatismo, creen que esa carta no se puede descartar.

General Óscar Naranjo, ¿vicepresidencia o premio mayor?

El general Óscar Naranjo era hasta hace algunos meses una de las cartas favoritas de Álvaro Uribe para aspirar a la Presidencia de la República. Uribe no solo lo nombró Director de la Policía, por encima de un buen número de generales, mucho más antiguos que Naranjo a quienes “descabezó”. La relación entre los dos fue siempre muy estrecha y de mutua confianza. Ello fue así hasta que el General Naranjo decidió hacer parte del equipo negociador del Gobierno en los diálogos con las Farc en La Habana. La situación empeoró con la decisión de Juan Manuel Santos de nombrar al General en el equipo que desde la Fundación Buen Gobierno se encargará de defender las políticas oficiales y -de ser necesario- servir de soporte para una eventual candidatura reeleccionista de Santos. De esa manera el alto oficial salió del llavero de Uribe y ahora está firme en el llavero de Santos, quien lo tiene entre sus planes de fórmula vicepresidencial, si se decide a lanzarse para un nuevo mandato. Sin embargo, que Naranjo también podría jugar duro si Santos opta por no aspirar. Es decir, el nombre de Naranjo deberá ser tenido en cuenta por quienes desde las filas santistas se pongan en la tarea de escoger al candidato presidencial que reciba el testigo de la política de la ‘Prosperidad para todos’. Ese primerísimo lugar lo ocupa hoy el exministro Germán Vargas Lleras, quien dentro del santismo es la figura mejor posesionada en la encuestas. Como la política es dinámica, el General deberá decidir si se conforma con el premio seco de la Vicepresidencia, o si va por el premio mayor de la Presidencia.

Por Óscar Montes

Compartir: