Las Farc deben reconocer las víctimas para incursionar en política: Gobierno

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Santiago de Cali, 25 de Junio ¬_RAM_ De la Calle, jefe de la delegación del Gobierno en las conversaciones con las Farc, señaló que “la base central que sirve de sustento a la discusión del punto dos es el cambio de armas por urnas”.
De esta manera, sintetizó lo que se busca con el segundo punto del Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, que es abordado por el Gobierno y las Farc en La Habana.
Junto al Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo y los demás miembros de la delegación del Gobierno en el proceso, Humberto de la Calle señaló que “no queremos armas, queremos ideas, y para ese propósito la discusión tiene que establecer un marco que permita, como ha ocurrido en todos los procesos de esta naturaleza en el mundo, que el grupo desarmado, en democracia, encuentre un esquema que favorezca su ingreso a la vida civil y su permanencia en esta”.
Para De la Calle, este es el principal criterio de la discusión del segundo punto de la Agenda de los diálogos de paz.
Agregó que las condiciones para expandir el ejercicio de la oposición política y la participación en la democracia de los nuevos movimientos deben estar en el marco constitucional.
“Hay que hacer una advertencia, esto sólo ocurrirá si hay un acuerdo integral. Nada esta convenido mientras no esté convenido todo, aquí no hay acuerdos fragmentarios”, advirtió De la Calle en el conversatorio ‘La Paz la hacemos todos’, realizado en el marco de la Asamblea 89 de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Valle (SAG), en Cali.
El jefe de la delegación del Gobierno insistió en que es necesario que las Farc entiendan que deben enfrentar el problema de las víctimas acogiendo mecanismos de reparación y así merecer la participación política.
En el encuentro participaron más de 500 representantes de gremios de los sectores de la producción agrícola y ganadera de Valle, Cauca y Nariño.
De acuerdo con De la Calle, “la base central que sirve de sustento a la discusión del punto dos es el cambio de armas por urnas”, pero que necesariamente debe conducir a la incorporación a la vida civil de las Farc dentro de “un proceso de perdón entre los colombianos y de puesta en marcha en profundidad de los mecanismos de la democracia”.
Además, el jefe negociador explicó los dos criterios sobre los cuales girará la negociación de este punto: el primero hace referencia a la posibilidad de un esquema de participación política que favorezca el ingreso a la vida civil de las Farc y que permita su permanencia en la misma.
El segundo, está relacionado con la posibilidad de expandir las condiciones del ejercicio de la oposición política en el país mediante la expedición de un estatuto de oposición, que a pesar de haberse contemplado en la Constitución del 91, aún no existe. “Esa es una asignatura pendiente y nos parece que es un elemento clave para lograr que los grupos en armas entren plenamente a la vida civil a través de un mecanismo temporal al final del cual, competirán en igualdad de circunstancias”, explicó del jefe negociador.
De la Calle anunció que se discutirán elementos de transparencia electoral y de ampliación de las fronteras de participación política, pero “dentro del marco constitucional vigente”. Sin embargo, no descartó la posibilidad de buscar otras medidas que faciliten el proceso para que las Farc participen en política.
“Para eso también es necesario que las Farc entiendan que tienen que merecerse esa participación en política. Que tienen que afrontar el problema de sus víctimas, que tienen que reconocer mecanismos de reparación profunda de lo que ha ocurrido en Colombia”, advirtió de la Calle y volvió a recordar que no habrán acuerdos fragmentarios pues “nada está convenido hasta que no esté convenido todo”

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