Ministros y alcaldes se muestran dispuestos ir al Catatumbo para dialogar

Ministros del gabinete del presidente Juan Manuel Santos y alcaldes de Norte de Santander acordaron el lunes reunirse en la región con la condición de que primero los manifestantes levanten los bloqueos viales que mantienen.

Las protestas comenzaron el 11 de junio en Ocaña y Tibú, Norte de Santander, conocida como la región del Catatumbo.

«Hemos decidido enviar una comisión de alto nivel del gobierno nacional. Se va a desplazar a la región del Catatumbo para dar inicio (a conversaciones) con las comunidades campesinas, y no con actores ajenos» a la manifestación, dijo en la Casa de Nariño el ministro del Interior Fernando Carrillo.

A su turno, el gobernador Díaz dijo que esa delegación en Tibú la integrarían desde delegados del Ministerio de Agricultura, hasta el del Trabajo, del Interior, de Defensa, entre otros.

«Se acordó hacer la mesa de diálogo allá en Tibú siempre y cuando existan las condiciones…¿cuáles son las condiciones? (que) se acepta la marcha, lo que no se acepta es lo que está ocurriendo, que son las vías de hecho, y el gobierno dice que mientras existan las vías de hecho (o protestas y bloqueos) las mesas no se reinician», dijo el gobernador en diálogo telefónico.

El gobernador dijo no poder calcular cuánto dinero implicaría satisfacer las demandas de los manifestantes.

Juan Carlos Quintero, vicepresidente de la Asociación de Campesinos de Catatumbo, que encabeza la protesta en el Catatumbo, dijo el lunes temprano que la fuerza pública se ha excedido y que en los enfrentamientos murieron el sábado en Ocaña dos hombres.

Aseguró que los dos hombres murieron por heridas de bala y en choques con la fuerza pública, que intentaba evitar que se acercaran y se tomaran en pequeño aeropuerto de Ocaña.

Dijo que el número de manifestantes, entre campesinos, pequeños comerciantes, criadores de ganado y cultivadores de coca, materia prima de la cocaína, ha crecido y ahora son unos 10.000 en Ocaña y otros 4.000 en Tibú.

Sus reclamos principales, explicó, es que se suspendan los planes de erradicación de coca, se financien programas de cultivos alternativos y además que el gobierno de Santos apruebe que los 346.000 hectáreas de los siete municipios del Catatumbo se conviertan en una «zona de reserva campesina», una figura legal de 1994 y por la cual los campesinos reciben sus títulos de propiedad de la tierra, en general producen de forma cooperativa y el Estado garantiza financiamiento para carreteras hasta salud y educación.

«Necesitamos que el gobierno se meta la mano en el bolsillo» y sacar los recursos para apoyar a aquellos campesinos, indicó antes de la reunión y vía telefónica el oficialista senador Juan Fernando Cristo, de Norte de Santander.

Con información de AP

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