Comienza a tomar forma la campaña santista de 2014

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La salida del ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, del gabinete de Juan Manuel Santos, así como la suerte definitiva del de Vivienda, Germán Vargas Lleras, que se conocerá en las próximas semanas, son interpretadas como las jugadas más recientes del Jefe del Estado en su propósito de acomodar sus fichas de cara a la campaña reeleccionista del próximo año.

Mientras que el retiro de Juan Camilo estaba cantado luego de una muy modesta gestión al frente de la cartera de Agricultura, a la que llegó con un perfil presidenciable, el futuro inmediato del ministro Vargas Lleras tiene en vilo al país político, pues de lo que decida el “ministro estrella” dependerá el futuro de la contienda electoral de 2014.

Restrepo terminó su lánguida gestión peleado con los caficultores, que lo creían uno de los suyos; enfrentado con los ganaderos por cuenta de los diálogos de La Habana y distanciado del mismo gobierno, que dejó en sus manos la suerte de la política de restitución de tierras, que aún sigue sin mostrar resultados contundentes. Aunque el Ministro sostiene que dejó la cartera después de cumplir con las tareas asignadas, es evidente que su salida se presenta después de padecer un gran desgaste que lo llevó a ser cuestionado por la clase política, incluyendo a dirigentes del conservatismo, que terminaron quitándole su respaldo.

Otros cambios significativos en altos cargos del Gobierno se esperan en los próximos días, luego de que Santos regrese de El Vaticano a donde asiste a los actos de canonización de la Madre Laura Montoya, la primera santa del país. Y aunque Santos había anunciado que solo se referiría al tema de su reelección en noviembre, es bastante probable que tenga que hacerlo antes para evitar sorpresas.

Vargas Lleras: ¿‘Llanta de repuesto’ o jefe de debate?

Cuando le preguntaron a Ernesto Samper Pizano sobre el futuro inmediato del ministro Germán Vargas Lleras, el dirigente liberal respondió que el nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo tiene que cumplir el papel de “llanta de repuesto del presidente Santos, por si llega a pinchar la reelección”.

Eso mismo, pero con otras palabras, había dicho el propio Vargas Lleras a María Isabel Rueda en ‘El Tiempo’, cuando la periodista indagó por sus aspiraciones futuras: “Yo hago lo que diga el Presidente”, fue su respuesta. Sus enemigos políticos, seguramente esperaban una respuesta menos altruista y más ambiciosa por parte de quien figura hoy como uno de los aspirantes presidenciales más posicionados en las encuestas. ¿Qué sigue en el futuro político de Vargas Lleras? Acompañar al presidente Santos en su campaña por la reelección y cumplir las funciones que le sean asignadas.

Quienes creen que Vargas Lleras pateará la lonchera para anunciar en las próximas semanas el lanzamiento de su campaña presidencial están totalmente equivocados. Su suerte está ligada a la del Presidente y ello incluye tomar sus banderas con miras a las elecciones del próximo año solo en caso de que -como dice Samper- la campaña reeleccionista de Santos “pinche”. No obstante, ese no es el Plan A ni de Vargas ni de Santos. Lo que sí es claro es que el Ministro de Vivienda está hoy más comprometido que nunca con el proyecto político de Juan Manuel Santos.

En caso de que Santos repita mandato, Vargas Lleras tendrá la edad y la experiencia suficientes para continuar los programas diseñados y puestos en marcha por quien es hoy su jefe inmediato. Por lo pronto una Jefatura de Debate le vendría muy bien.

Los partidos de la Unidad Nacional quieren ‘oxígeno’

Una vez regrese de El Vaticano, el presidente Juan Manuel Santos anunciará el nombre del sucesor, o sucesora, de Juan Camilo Restrepo en el Ministerio de Agricultura. La escogencia no será fácil, no solo por las enormes responsabilidades que tiene hoy esa cartera, sino porque con la designación del nuevo ministro o ministra, Santos deberá satisfacer las aspiraciones de los partidos que integran la llamada Unidad Nacional, cuyos dirigentes le han hecho saber su deseo de contar con una mayor dosis de ‘oxígeno’, que les permita enfrentar las parlamentarias de 2014 con un buen músculo burocrático.

La cartera de Agricultura está en manos del Partido Conservador, que aspira, por supuesto, a seguir contando con ella. Ocurre, sin embargo, que La U -el partido del Presidente- también le ha hecho saber su inconformidad por el supuesto maltrato a la hora de acceder a la nómina oficial. Los dirigentes de La U consideran que Santos ha sido más generoso con los liberales que con su partido.

Juan Carlos Pinzón: parte de tranquilidad a las tropas

La salida de Juan Camilo Restrepo del Gabinete significó, sin duda, un respiro para los negociadores de las Farc en La Habana, quienes lo habían señalado de ser enemigo de los diálogos al afirmar que el grupo guerrillero también debía restituir las tierras arrebatadas violentamente a los campesinos. Aunque Juan Camilo Restrepo no salió por ser “enemigo de los diálogos”, como dicen las Farc, es evidente que su retiro podría interpretarse como un mensaje de entendimiento por parte del Gobierno, en el sentido de que prefiere llevar a cabo los diálogos sin mucho ruido y sin tantas voces gubernamentales inconformes.

De dichas voces inconformes, la que más se escucha es la del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien todos los días denuncia atropellos o abusos por parte de los grupos guerrilleros, sean las Farc o el ELN, organización con la que se vienen realizando acercamientos de paz. Ocurre, sin embargo, que a diferencia de Juan Camilo Restrepo, el Ministro de Defensa sí es del corazón santista y sus palabras son interpretadas, casi siempre, como si estuviera diciendo lo que Santos, por obvias razones, no puede decir. Es evidente que Pinzón tiene la misión de hablarles a las tropas, aunque no porte el uniforme militar.

Y es evidente, también, que la tropa, o al menos un amplio sector de ella, no está dispuesta a tragarse el sapo de una negociación que podría terminar en perdón y olvido para Timochenko, Iván Márquez y Catatumbo. La cabeza de Pinzón, que sería muy bien recibida en La Habana, como ocurrió con la de Juan Camilo, es la única que Santos no puede entregar en estos momentos. No solo porque se trata de un ‘santista pura sangre’, sino porque su salida podría alborotar las aguas en los cuarteles y a ellas es mejor dejarlas quietas.

Char, Naranjo y Silva, los primeros alfiles de Santos

Mientras Santos hace reajustes a su Gabinete, pensando en las elecciones del próximo año, poco a poco ha venido conformando lo que podría considerarse su equipo de alfiles, donde serán protagonistas de primer nivel el exalcalde de Barranquilla Alex Char, a quien tuvo como Alto Consejero; el exdirector de la Policía general Óscar Naranjo, quien se retiró del equipo negociador de La Habana, y el exministro de Defensa y exembajador en Washington Gabriel Silva, el más antiuribista de todos los santistas. Char, Naranjo y Silva, entre otros exfuncionarios de absoluta confianza de Santos, serán determinantes a la hora que tome la decisión de buscar la reelección.

El anticipo de la campaña presidencial, que en el caso del Polo Democrático ya tiene candidata y que en el caso del Centro Democrático ya tiene precandidatos, ha llevado a Santos a mover sus fichas un poco antes de lo presupuestado. Habrá que ver si en política al que madruga Dios le ayuda.

Análisis
Óscar Montes
La Ley del ‘Montes’
@leydelmontes

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