En el marco de la “Marcha Mundial de la Marihuana”, hubo actos en más de 20 ciudades del interior. En la Ciudad de Buenos Aires hubo shows musicales en la Plaza de Mayo y una movilización hasta el Congreso
Jóvenes con rastas, camisetas con inscripciones alusivas, músicos de reggae, y el inconfundible aroma de los cigarrillos de marihuana se mezclaron entre la Plaza de Mayo y el Cabildo porteño para exigir la despenalización del consumo del cannabis.
«Uno más que cultiva/ uno menos que compra», rezaba una gran banderola que algunos asistentes colgaron de la histórica Pirámide de Mayo, en medio de la plaza, donde hubo shows musicales.
La jornada fue convocada por organizaciones de «cannabicultores», en reclamo de «una ley que no criminalice a los ciudadanos y combata el narcotráfico».
En ese sentido, el diputado del FAP Claudio Lozano, quien participó de la manifestación en el centro porteño, llamó a «terminar con esta hipocresía de creer que avanzamos porque penalizamos a los que consumen y los que se llenan de guita con la venta de droga siguen como si nada».
Además, denunció que los vendedores de drogas ilícitas incluso «gozan de niveles de complicidad importantes». Y lamentó que «siguen cajoneados» los proyectos para despenalización de la droga en el Congreso nacional.
En efecto, si bien en 2009 la Corte Suprema de Argentina declaró inconstitucional el castigo penal a la tenencia de escasa cantidad de drogas en personas mayores de edad, no hay una ley que refleje esa decisión judicial.
Luego de unas cuatro horas, los asistentes se fueron de la plaza hacia el Congreso marchando desordenadamente por la céntrica avenida de Mayo, al ritmo de una cuerda de tambores en una soleada y fresca tarde otoñal.
En el interior, la Comunidad Cannábica de Córdoba y otros grupos marcharon desde la Plaza de la Intendencia hasta el edificio de la Justicia Provincial, donde leyeron un documento parar “terminar con la criminalización y persecución de sus usuarios y cultivadores”.
En otras 20 ciudades hubo concentraciones en las que además se pidió el cese de las detenciones, los procesos penales o las multas a usuarios y cultivadores, y el reconocimiento de los usos medicinales e industriales del cannabis y la regulación a su acceso.