Nicolás Maduro vence a Henrique Capriles por 234.933 votos

Tras una polémica campaña, el heredero de Hugo Chávez, Nicolás Maduro fue elegido como presidente de Venezuela. Con el 50.76% de los votos. Maduro dará continuidad a la Revolución Bolivariana, que parecía estar huérfana después de la muerte de Chávez.

La información fue revelada por la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, quien aclaró ya se habían procesado el 99% de los votos.

El líder de la oposición, Henrique Capriles, logró un 49.07% de los votos.

La mayoría de colegios electorales cerró sus puertas a las 9:00 p.m. (1H30 GMT) este 14 de abril. El Centro Nacional Electoral (CNE) anunció los resultados cuando era irreversible el resultado sobre quién sería el sucesor de Hugo Chávez, 40 días después de su muerte de cáncer.

«Alertamos al país y al mundo la intención de querer cambiar la voluntad expresada por el Pueblo!Hacer RT a este mensaje», escribió Capriles en su cuenta de Twitter antes de darse el resultado.

Es un «triunfo electoral justo, legal», aseguró Maduro, vestido con una chaqueta con los colores de la bandera venezolana en las afueras del palacio presidencial de Miraflores ante una multitud que lo aplaudía y acompañado de su esposa, Cilia Flores.

«Este es un triunfo muy importante para el futuro del país, fue el legado de nuestro comandante, que ya no está aquí pero nos dejó a Maduro y él va a defender el proceso», dijo a la AFP Rafael Pérez, de 29 años, que acudió a Miraflores a celebrar la victoria.

Miles de caraqueños vestidos de rojo, el color del chavismo, celebraban el triunfo incluso desde antes del anuncio de los resultados electorales lanzando fuegos artificiales, bailando, tocando tambores y ondeando banderas venezolanos.

Maduro, de 50 años, contó con la poderosísima arma que supuso la última voluntad de Chávez, que pidió el voto por su delfín antes de morir el 5 de marzo de cáncer, e hizo una campaña definiéndose como «el hijo» y «apóstol» del hombre fuerte que gobernó Venezuela desde 1999.

No obstante, ninguna encuesta había previsto una victoria tan estrecha y las últimas estimaban que la brecha rondaba los diez puntos.

Este exchofer de bus y exsindicalista, que tiene previsto tomar posesión el próximo viernes, completará el periodo de seis años iniciado el 10 de enero, después de que Chávez fuera reelecto en octubre contra Capriles por 11 puntos porcentuales.

Falto del carisma de Chávez y ante una oposición fortalecida, los analistas prevén que su tarea no será fácil.

«Va a enfrentar una situación difícil. El liderazgo carismático de Chávez escondió los problemas de Venezuela. Ahora que no está ese carisma se presenta la realidad desnuda», dijo a la AFP Carlos Romero, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.
Maduro tendrá además delante a una oposición que representa la mitad del país y que estos resultados la dejan en su mejor momento de los últimos 14 años.

Capriles, un joven abogado de 40 años y gobernador del estado Miranda (norte), se lanzó a la carrera en medio de una ola de gran emotividad entre los chavistas por la muerte de Chávez y una exaltación permanente del líder, convertido en una figura casi religiosa.

Ese gesto de «valentía política», además de un discurso más duro y directo buscando desligar a Maduro de Chávez, «le ha funcionado bien», dijo a la AFP el sociólogo Ignacio Avalos.

¿Tenderá Maduro la mano a la oposición después de que la revolución socialista y el discurso polarizador de Chávez partiera a la sociedad en dos?
«Aquí el diálogo siempre ha existido», pero «no habrá pacto con la burguesía», como denomina a la oposición, dijo este domingo Maduro preguntado sobre si está dispuesto a iniciar un proceso de reconciliación nacional.

Fiel colaborador de Chávez desde el inicio de su revolución bolivariana, Maduro promete continuar el legado de su mentor en pro de los más desfavorecidos y mantener sus populares programas sociales costeados con los ingresos del petroleo -Venezuela tiene las mayores reservas mundiales-, pese a los síntomas de agotamiento de ese sistema subrayados por analistas.

Maduro afirmó por otro lado que desde el lunes anunciará las primeras medidas del nuevo gobierno centradas en los dos asuntos más apremiantes: la economía y la inseguridad.

Venezuela se enfrenta a una economía totalmente dependiente de la renta petrolera y las importaciones, golpeada por el déficit público, la inflación, la escasez y la sequía de divisas. Aunque el gobierno prevé un crecimiento del 6% del PIB este año, los analistas lo sitúan entre -2% y 2%.
«El colapso económico se sentirá de inmediato, tan buen punto empiece el nuevo gobierno», previno a la AFP el analista Luis Vicente León, director de la firma Datanálisis.

Romero, por su parte, se preguntó si Maduro mantendrá el modelo socialista, como dijo durante la campaña: «Puede dar una sorpresa, y tomar medidas más reformistas (…) La situación de Venezuela lo puede llevar u obligar a ser más pragmático», opinó Romero.
Atacar la inseguridad, que se tradujo en 16.000 homicidios en 2012, la mayor tasa de Sudamérica, también será una de las prioridades para el chavismo sin Chávez. Con Agencias

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