“La palabra puta no puede ser un argumento social para ofender”

La consigna era clara: “*** o no, no es no”. Unas 300 personas, mayoría mujeres, marcharon en medio de un fuerte sol en Bogotá para decirle al mundo que nada justifica la violencia en contra de la mujer.

Mostrando sus cuerpos, criticando al procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, y a la Iglesia Católica, mujeres colombianas salieron a la calle a gritar algo que no debería -ni siquiera- tener que ser recordado.

“La palabra *** no es un pretexto, excusa, justificación, ni siquiera una explicación para el acoso, el manoseo, la violencia, la violación y el asesinato de mujeres”, dijo Mar Candela, la encargada de organizar la llamada marcha de las ***.

Putas o P.U.T.A.S de “por una transformación auténtica y social”. “*** todas”, como una manifestante se escribió en su cuerpo. Mujeres que dicen no más a la violencia de género.

“Es tomar la palabra y ubicarla en el sentido correcto. La palabra *** no es ni ofensa, ni agresión ni vulgaridad. La palabra *** es una contracción popular de la palabra prostituta y no es ofensa”, agregó Mar Candela.

Esta feminista pone sobre la mesa la educación que reciben las colombianas de niñas, cuando en el colegio les decían que la palabra *** era una grosería, un ofensa, algo que no se puede decir.

Doble moral tal vez. Mar Candela tiene en su equipo a una prostituta que fue violada siete veces sin que eso sea un escándalo. “Si en el tercer milenio, en una sociedad que cree en los derechos humanos, no ubicamos la palabra *** en el contexto correcto, no se cuando va a ser. La palabra *** no puede ser un argumento social para ofender”, agregó.

La consiga, replicada en varias ciudades del país, fue la misma: Ni la ropa, ni el libre desarrollo de la personalidad, ni las actitudes son pretextos para la violencia ni mucho menos provocaciones o incitaciones a la misma.

Publicada porColprensa

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