Paraísos fiscales: revelan el fraude de venezolanos ligados al régimen

WASHINGTON. EFE Y CLARÍN – 06/04/13
La impactante investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigaciones (ICIJ, por sus siglas en inglés) que reveló cómo compañías, magnates y políticos ocultaban dinero en paraísos fiscales, sigue sacando a la luz jugoso material. Ahora se supo que en estas maniobras fraudulentas de corrupción y lavado de dinero estuvieron involucrados empresarios venezolanos, que pagaron enormes sobornos a funcionarios de ese país, y los hijos del ex presidente colombiano Alvaro Uribe.

Estas nuevas revelaciones fueron publicadas en la página Web del ICIJ y forman parte de la colosal investigación de 15 meses realizada por ese grupo tras acceder a unos 2,5 millones de archivos digitales. El trabajo indaga en los movimientos de unas 120.000 empresas y fideicomisos extraterritoriales y de cerca 130.000 personas, entre ellas multimillonarios de Europa del Este e Indonesia, ejecutivos de empresas rusas, médicos estadounidenses, políticos sudamericanos y traficantes de armas.

En lo que respecta a Venezuela, se detalla el fraude cometido por Francisco Illarramendi, al frente de una firma de inversión con sede en Connecticut, Estados Unidos, y Moris Beracha. Los empresarios venezolanos crearon un esquema Ponzi –operación fraudulenta con fondos de inversión que implica el pago de intereses a los aportantes con fondos provenientes de su propio dinero o de nuevos inversionistas– para desviar grandes cantidades de dólares de inversores de su país a paraísos fiscales. Beracha fue uno de los principales asesores en 2008 de Rafael Isea, quien era entonces ministro de Finanzas en el gobierno de Hugo Chávez.

La maniobra era sencilla, aunque muy aceitada. Illarramendi y Beracha operaban en Venezuela donde captaban dinero de inversionistas. Para poder hacerlo tuvieron que sobornar a funcionarios de su país. Luego, las multimillonarias cifras se ocultaban en un laberinto de compañías en las islas Caimán, Suiza o Panamá, donde supuestamente iban a obtener ganancias. El esquema se derrumbó en 2011 y provocó enormes pérdidas a los inversores.

Pero el desplome de la operación también “devoró parte de los fondos de pensión” de la petrolera estatal venezolana PDVSA, el gigante que financiaba al gobierno de Chávez, según la investigación de ICIJ. Esto ocurrió porque uno de los implicados en la maniobra de Illarramendi y Beracha era Juan Montes, un veterano director de inversiones de PVDSA, a quien apodaban Black. Este funcionario chavista se habría embolsado más de 30 millones de dólares proveniente de sobornos, a cambio de proveer complejas transacciones de bonos entre el fondo de pensiones de la petrolera y los fondos de inversiones de Illarramendi y Beracha.

Si bien Illarramendi se declaró culpable en 2011 de los cargos que se le imputaban en Estados Unidos, Beracha insiste en que no participó del fraude de su socio y amigo, sino que fue una víctima más de él.

El escándalo también salpica a Colombia. En la lista de inversores que utilizaron los paraísos fiscales para ocultar sus ganancias figuran Tomás y Jerónimo, los hijos del ex presidente Alvaro Uribe. Ambos eran accionistas de una firma creada en las islas Vírgenes Británicas, llamada Asia America Investment Corporation. Habían fundado la empresa en 2008 para exportar artesanías de su país, aunque nunca llegaron a desarrollar esa actividad.

Tomás y Jerónimo Uribe fueron acusados durante el gobierno de su padre de presunto tráfico de influencias en dos escándalos, aunque terminaron siendo absueltos. El más notorio fue la compra de tierras por parte de un consorcio, cuyo valor subió llamativamente después de la operación gracias a que las autoridades le concedieron a la región un status libre de impuestos.

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