Identifican a quienes ocultan dinero en paraísos fiscales

Más de 122.000 compañías anónimas “off shore” o “trusts” en el paraíso fiscal de las islas Vírgenes británicas, sus 12.000 intermediarios y los movimientos financieros de dictadores, presidentes, premiers, ministros y familias prominentes de medio mundo fueron dejados al descubierto ayer, en una de las mayores filtraciones de la historia del periodismo. Por primera vez, la investigación revela las identidades de los que esconden un capital que podría alcanzar los 32 billones de dólares (millones de millones) en paraísos fiscales y no pagan impuestos.

Fue una operación conjunta del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), de 86 periodistas en 46 países y en colaboración con el diario británico The Guardian, el francés Le Monde y otros periódicos del mundo, que analizaron la información que les llegó “filtrada” en un “hard drive” de 260 gigabytes, que contenía dos millones de e-mails, pasaportes escaneados, contabilidades, directorios y secretarias de compañías anónimas en ese discreto paraíso fiscal británico. También la filtración incluye datos de compañías anónimas y sus directorios en Singapur, Hong Kong y las islas Cook a lo largo de una década.

Hasta ahora no se han revelado nombres de sudamericanos ni argentinos, con la excepción de una historia para esconder dinero de coimas de venezolanos de la petrolera estatal PDVSA. Pero una vocero del Consorcio Internacional de Periodistas desde Nueva York informó a Clarín que “el material continuará saliendo durante todo el próximo mes y probablemente por un año. No podemos responder esa pregunta aún sobre argentinos o sudamericanos”.

La información publicada devela los accionistas de las compañías, directores, secretarios, abogados, contables y trusts. Pero también deja al descubierto un mecanismo para ocultar identidades, con abogados con poderes para extender aún más el secreto sobre esas cuentas de bancos e inversiones.

China, Hong Kong, Estados Unidos, Taiwán, Paquistán, India, Tailandia, Rusia y las ex repúblicas soviéticas son hasta ahora los países cuyos ciudadanos poseen más compañías o cuentas secretas off shore. Las Islas Vírgenes británicas son la segunda fuente de capital de inversión en China.

El primer ministro de Georgia, Bidzina Ivanishvili, tiene una compañía “off shore” no declarada en las Islas Vírgenes. Jean Jacques Auguier, el co-tesorero de la campaña del actual presidente francés, el socialista François Hollande, comparte el 25 por ciento de una compañía “off shore” en las Islas Vírgenes con su partner chino. El ex ministro de Finanzas de Mongolia, Bayartsogt Sangavak, lanzó una compañía con una cuenta de banco suiza. Ilham Aliyev, presidente de Azerbaaiján, y sus dos hijas tienen cuentas “off shore”. María Imelda Marcos, hija del dictador Ferdinando Marcos y gobernadora en Filipinas, está en la lista, así como la esposa del vicepremier ruso, Olga Shuvalova, quien negó cualquier actividad ilícita. La baronesa Carmen Thyssen Bornemisza, viuda del millonario barón de las acerías alemanas, usa sus cuentas “off shore” para comprar obras de arte.

Los diarios seguirán publicando filtraciones en los días que vienen. Pero en su website ICIJ explica que los archivos identifican a individuos detrás de compañías de cobertura y trusts privados basados en las Islas Vírgenes británicas, las islas Cook, Singapur y otros paraísos fiscales. Ellos incluyen desde doctores y dentistas estadounidenses a pobladores griegos de clase media como también a ejecutivos rusos, millonarios de Europa del Este e Indonesia, fraudulentos personajes de Wall Street, traficantes de armas internacionales y sus familias, y asociados a dictadores de larga data. Según relató en The Guardian Duncan Campbell, uno de los periodistas fundadores del ICIJ, la exploración de los secretos “off shore” se inició cuando el “hard drive” con datos de grandes empresas llegó en una pequeña caja negra por correo a Gerard Ryle, el director del Consorcio, tras investigar durante tres años el escándalo de Australia Firepower.

La investigación revela las identidades de los que esconden un capital que podría alcanzar los 32 billones de dólares sin pagar impuestos. Cuando se filtraron los documentos diplomáticos de EE.UU. en 2010 en el caso conocido como Wikileaks, apenas eran 2 gigabytes de material. Esta vez la filtración corresponde al equivalente a medio millón de libros.

Bancos como UBS, Clariden y Deutsche Bank han trabajado para proveer secretas compañías a sus clientes en las Vírgenes y otros países fiscales, según ICIJ. Ahora se inició la presión sobre el premier británico David Cameron para que su país no proteja esa “plata sucia”. El Washington Post, The Guardian, Le Monde y al menos otros 34 medios en el mundo distribuirán la información descubierta a medida que sea procesada.

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