Cuidado con los alimentos que consume en Semana Santa

Los alimentos tradicionales de la Semana Mayor comenzaron a venderse como pan caliente en todos los mercados del país.

Los vendedores hacen su agosto con la venta del pescado, las verduras, los granos, como el frijol y las frutas tradicionales.

Según cifras del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de 2011, en Semana Santa los colombianos consumieron la mitad de la producción anual de pescado, más de 80.000 toneladas. Los pescados que más se comercializan en esta temporada son, de mar; bacalao seco salado, pargo rojo y salmón, de río; bocachico, bagre y la mojarra, o especies cultivadas en estanque, como la mojarra y la trucha. Al igual que pescado seco, atún y sardinas.

Debido al aumento de las ventas de pescado en cuaresma y Semana Santa, que representan una gran oportunidad económica para comerciantes, el riesgo de intoxicación aumenta, ya que el manejo y el uso de cadena de frío en muchos establecimientos del país no es el adecuado. Cómo reconocer un pescado en mal estado:

1. El pescado se debe comprar en lugares certificados y reconocidos, donde se mantengan las condiciones exigidas de higiene y refrigeración.

2. El pescado de agua dulce se daña más rápidamente que el de mar, debido a la acumulación de microbios en las agallas.

3. El olor del pescado de mar es más penetrante, pero se caracteriza por su limpieza.

4. Cualquier clase de pescado debe comprarse siempre congelado; se aconseja a los pescadores refrigerar el producto tan pronto sea sacado del agua, para desacelerar su deterioro.

5. Siempre se debe revisar que el olor no debe ser muy fuerte o a amoniaco, el aparato digestivo debe ser rojo y no amarillento, las escamas brillantes, no opacas y que al hundir la carne con el dedo esta recupere la tonicidad rápidamente (si queda el hueco no es fresco) y por último, no le quite el ojo de encima porque si no es de color vivo, si está hundido, o si el iris está manchado de rojo, no se debe consumir.

¿Intoxicación?

Recuerde también que los síntomas más comunes de intoxicación son: fiebre, náuseas, vómito, diarrea y urticaria. Dependiendo de la intensidad de éstos, debe suspender la alimentación por seis horas y procurar hidratarse únicamente con agua hervida, té o aguas de hierbas y dirigirse a un centro de salud.

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